Ya está aquí el Omoda 7 SHS y lo hemos probado: "en el 7 da un salto hacia adelante, y no es una frase vacía"

Hemos probado el Omoda 7 SHS, un SUV híbrido enchufable de 4,6 metros que entre de lleno en el segmento D. Llea con 279 CV y una autonomía eléctrica de 92 km.

Creo que se va a convertir en uno de los coches más importantes de 2026, y no es para menos. Estoy a punto de enfrentarme a la primera prueba del Omoda 7 SHS y lo que veo, así de primeras, me gusta.

Y es que en la marca de origen chino parece que han metido una marcha más y con la llegada del nuevo Omoda 7 SHS presentan una especie de paso al frente de sus modelos.

El primero de ellos fue el Omoda 5. Seguro que lo recuerdas y probablemente has leído pruebas que hablaban de unas suspensiones blandas, una dirección que no transmite nada y un motor de gasolina poco atractivo y gastón.

El Omoda 5 EV (lee aquí la prueba) llegó como modelo bastante interesante (a mí me gusta bastante lo que ofrece por lo que pide) y sin duda el Omoda 9, el primer SUV que lanzan directamente a la parte superior del segmento D.

Ahora, con el nuevo SUV, en Omoda replican la fórmula que tan bien les ha ido en la marca hermana, Jaecoo, con el 7 PHEV: un sistema híbrido enchufable que ronda los 100 km de autonomía eléctrica y un funcionamiento híbrido bastante decente. Pero vamos a conocerlo por partes.

Un interior que deja buena impresión

El habitáculo del nuevo Omoda es espacioso y minimalista. Esto, las cosas como son, me pone los pelos de punta, porque cuando lo fías todo al manejo digital, surgen problemas y dificultades (spoiler: aquí ocurre lo mismo, pero algo más atenuado, como te contaré más adelante).

Pero lo que se ve de primeras es positivo. Creo que es un acierto la elección de los materiales en las zonas más expuestas. Lo que se ve y lo que se toca da buena impresión, como por ejemplo la parte superior del salpicadero

Una de las mayores sorpresas me la han dado los asientos. Por ejemplo, en la prueba del Omoda 9 que hice hace unas pocas semanas, puedes leer que la banqueta del asiento no acaba de ser cómoda.

Aquí el equipo de desarrollo ha creado una pieza nueva. Tiene un mullido firme y una forma adecuada, aunque tengo mis dudas con la forma del respaldo: cuando pueda hacer un test con más detenimiento, lo analizaré con más detalle.

Pero en general es un coche con una postura relajada de conducción. Me encantaría decir que llegas bien a los botones, pero como apenas hay, me quedo con que llegas bien a la pantalla central. La que ves en las imágenes es de 15,6 pulgadas (hay una algo más pequeña) y cuenta con un software modernizado.

Por cierto, hablando de pantallas, se abandona el esquema clásico de dos pantallas grandes para dar sensación de una sola y curva: ahora tras el volante hay un panel de 8,8” con la información necesaria al estilo de los Volkswagen ID, por ejemplo.

La pantalla de 8,8" tras el volante
La pantalla de 8,8" tras el volante

Esto es bueno: creo que se sigue desaprovechando el tamaño del lienzo con pulsadores virtuales pequeños (y, de paso, textos de poco cuerpo), pero al menos puedes leer el menú sin que se corte la frase.

¿Quieres impresionar a tu vecino? Desliza cuatro dedos hacia la derecha en la pantalla y esta se moverá al lado del pasajero. ¿Útil? Poco. ¿Vistoso? Mucho.

Un sistema híbrido decente

El Omoda 7 utiliza la plataforma 1TX que comparte con el Jaecoo 7 y el Omoda 9. Eso quiere decir que utiliza un motor de 1,5 litros con 163 CV y que recibe la ayuda de un propulsor eléctrico de 204 CV. A estos dos se les une otro adicional, pero que sirve como generador. En total son 279 CV y 365 Nm, aunque aquí el objeto no son las prestaciones, sino la eficiencia.

En cuanto a la batería, es del tipo LFP y fabricada por CATL. Tiene 18,4 kWh y permite carga alterna (en casa) de hasta 6,6 kW y continua (rápida) de hasta 40. No es una cifra especialmente brillante, pero para un PHEV entra dentro de lo aceptable.

Antes de la prueba echo un vistazo a los consumos oficiales que anuncia Omoda: el 7 SHS homologa unos increíbles 2,3 l/100 km, aunque cuando se gasta la batería y hay que funcionar en modo híbrido, dan un dato de 6,0 litros.

En marcha se nota ligero a pesar de que con 1.945 kilos se acerca a la línea roja de las dos toneladas. Pero si lo conduces como te pide (es decir, con tranquilidad), se muestra cómodo, agradable y silencioso.

Una de las cosas que te va a gustar saber es que en el nuevo modelo se han retocado tanto las suspensiones como la dirección. Si en sus hermanos de gama y primos de Jaecoo es uno de sus principales inconvenientes, en el 7 da un salto hacia adelante, y no es una frase vacía.

Según me contaban en la marca, hay un software en la dirección que te va a permitir algo más de feeling (claro, esto no es un Mégane R26.R), mientras que aparecen nuevos componentes para que el coche balancee menos y sea algo más firme.

Así las cosas, en zonas de curvas vira plano y la dirección y el eje trasero no rechistan cuando les pides curvear. Durante la primera toma de contacto pude mantener un ritmo ágil sin problema y eso que la carretera estaba mojada (no sé si has caído en que ha llovido algo últimamente).

Un precio como poco llamativo y sin duda un gran aliado

En el buen sabor de boca que me deja esta prueba también tiene bastante que ver el precio. Como casi siempre en las marcas chinas, Omoda juega la baza del equipamiento y el precio para acabar de convencer.

En principio, la gama estará compuesta por dos acabados y habrá cinco colores para escoger (solo habrá que pagar 800 euros por el negro mate) para facilitarle la vida al cliente, tal y como aseguran en la marca. Por eso no hay opciones y otros elementos como la carrocería o el interior bitono se van a quedar para su mercado local.

El acabado base es el Pure: climatizador bizona, volante con calefacción, cargador inalámbrico de 50 W y carga bidireccional (V2L) de hasta 3,3 kW.

En cuanto al Premium, se le suman elementos como los asientos de símil cuero, techo de cristal panorámico, portón eléctrico, sistema de cancelación activa de ruido y llantas de 20” con neumáticos Continental.

¿Y los precios? El Omoda 7 Pure cuesta 42.900 euros, aunque con promociones se puede quedar en 36.150 antes de las ayudas del Plan Auto+.

En cuanto al 7 Premium, el precio sube a 45.900 euros (38.959 con las ofertas), pero como oferta de lanzamiento, en Omoda dan este acabado por el precio del Pure: con todas las campañas activas (financiación incluida), se queda en unos más que llamativos 32.990 euros.

Ver sus artículos

Luis Guisado

Webmanager

Luis Guisado es Webmanager en TOPGEAR.es y AUTOBILD.es. Prueba coches desde 2001 y es un apasionado de los clásicos y la historia del automóvil. Tan porschista que hasta el Cayenne diésel o los 718 eléctricos le parecen genial.

Omoda 7

MODELO

7