He probado el Omoda 9 y tiene luces y sombras: "solo le falta pulir un par de aristas para ser un producto redondo"

El Omoda 9 es un SUV grande, con muy buena pinta y muy bueno para viajar grandes distancias gracias a su consumo real combinado y a una dinámica orientada a la comodidad y la suavidad.

Empiezo esta prueba del Omoda 9 con una especie de certeza: no creo que haya muchos como este. Me refiero a coches que ofrezcan tanto por tan poco... si me dejas aplicar eso de poco a un precio de 49.777 euros, que es lo que cuesta este modelo que tienes en las fotos. Te lo resumo en pocas palabras: un SUV de 4,77 metros, enchufable (145 km en modo eléctrico) y con una potencia conjunta de 535 CV

Sí, 535 CV, una cifra que extrae de unir tres motores. Por un lado está un gasolina 1.5 turbo de 143 CV ubicado en posición delantera, y por el otro, tres eléctricos que sirven para impulsar el coche. Dos de ellos están delante, junto al cuatro cilindros, y el tercero sirve para convertir el coche en AWD porque está en el eje posterior.

En cuanto a la batería, en el grupo Chery, dueño de Omoda, han optado por un pack de baterías importante, de 34,36 kWh. Para que te hagas una idea, el primer Nissan Leaf, un coche completamente eléctrico, tenía 40 kWh. En el caso del modelo chino, puede tener carga rápida, algo interesante con este nivel de capacidad, de hasta 65 kW en CC, mientras que en una toma de CA puede ser de 6,6.

Interior aparentemente bien hecho, pero su manejo… meh

¿Y cómo es este coche por dentro? Me gusta porque ofrece un aire de calidad y una imagen que intenta alejarse un poco de este aroma genérico que tienen muchos coches chinos, aunque también es cierto que sin conseguirlo del todo.

Pero precibo un esfuerzo por distinguirse en elementos como los tres controles giratorios del climatizador. De todos modos, creo que el control es mejorable. Sí, es bizona, pero solo hay un mando que cambia la temperatura del conductor;el pasajero tiene que hacerlo en la pantalla.

En cuanto al manejo, creo que el software del Omoda 9 no acaba de superar la prueba porque es incómodo y farragoso: es quizá lo primero que mejoraría si estuviera en mi mano. Por ejemplo, si tienes activado Android Auto o CarPlay, para ir al menú propio del coche no tienes un botón o algo parecido, y tendrás que salir de la aplicación, lo que añade toques innecesarios a la pantalla.

Tampoco me han robado el corazón los menús y submenús tienen nombres largos que se truncan y no puedes leer bien lo que son, lo cual es un poco fastidioso, porque se puede configurar desde el tacto del pedal del freno hasta la dirección, pero no sabes exactamente dónde están y tienes que ir uno a uno.

Y eso por no hablar de las ADAS, que son un tostón. Si ya es aburrido tener que apagar (en todos los coches, no solo en este) los horribles pitidos cuando superas en 1 km/h la velocidad máxima (aunque sean falsas lecturas), aquí tienes que desactivar también los del aviso de cambio de la velocidad máxima. En un país donde parece que regalan las señales, es como ir a un festival de soniditos, timbres y bongos. Una lástima que no hayan desarrollado algún modo de desactivarlo todo de golpe.

A cambio, sí que me ha gustado la representación del Head-Up Display con representación de realidad aumentada y el navegador nativo, que no está nada mal.

Satisfactorio en el día a día, pero con un maletero regular

En los trayectos cotidianos vas a disfrutar de bastante espacio. Yo no me he llevado bien con los asientos delanteros porque la superficie utilizable de la banqueta es estrecha y los pétalos se acaban metiendo demasiado en la zona donde tu trasero debería descansar tranquilamente.

Si pasas a las plazas traseras, vas a disfrutar de una ingente cantidad de espacio y de una postura muy buena, que se puede ajustar regulando eléctricamente el respaldo. Aquí, como delante, encuentro que la banqueta sujeta poco las piernas porque es baja, pero en general es cómoda y el mullido, tirando a firme, es cómodo aunque pases mucho rato ahí sentado.

En cuanto al maletero, sus 471 litros me dejan un sabor agridulce. Está en la línea de por ejemplo un Mercedes GLC (470 litros) o un Mitsubishi Outlander (490 o 495, en función del acabado), pero se queda muy lejos de los 570 litros de un Mazda CX-60 que además mide tres centímetros menos, y por supuesto ni ve de lejos los 748 del Peugeot 5008. 

Y es que debido a la ubicación del sistema PHEV, donde más pierde es en altura, con solo 36 cm hasta la bandeja no hay doble fondo, aunque sí hueco para los cables), porque es ancho (100 cm) y razonablemente profundo: 95 cm.

Una dinámica sosegada

Ya me pongo en marcha. Lo que más me gusta es su capacidad para rodar en modo eléctrico. Aunque homologa 145 km (equivaldría a un consumo de unos 23,8 kWh/100 km), durante la prueba he podido hacer 155, lo que significa 22,2 kWh/100 km, un dato que no es bajo, pero que si piensas que pesa 2.270 kilos, no está tan mal

El consumo de gasolina es muy bueno: he medido 4,1 litros en conducción normal. Sí, está lejos de esos ridículos 1,7 l/100 km oficiales, pero no dejan de ser un buen valor.

A la hora de salir a carretera, el Omoda 9 de esta prueba podría definirse como tranquilo, lo que no tiene por qué ser negativo. Tiene una dirección muy suave (demasiado para mi gusto; espero que en una segunda generación mejore en 'feeling') incluso en Sport que marca bastante el carácter general de todo el conjunto, que por otro lado se queda en la zona media de sus competidores: no es tan preciso a la hora de curvear como un Volkswagen Tayron (4,79 metros), pero le podría seguir el ritmo a cualquiera sin demasiado esfuerzo más allá de esa falta de información de lo que ocurre en el eje delantero tan común de las marcas chinas.

Es cómodo en líneas generales, especialmente para viajar en autopista, aunque en zonas con muchas curvas es un poco barco si no te tomas las cosas con calma. Nada nuevo ni único: si viajes en un Hyundai Santa Fe, por ejemplo, podrías sentir lo mismo.

Además, la dirección no ayuda, como tampoco lo hace el tacto del freno o la precisión de su chasis si te crees que por llevar 535 CV conduces un deportivo.

Ya que menciono la potencia combinada, aunque acelera con fuerza y ofrece prestaciones brillantes, lo cierto es que no deberías esperar un ‘punch’ de esos que te quitan el aliento, lo que, como con la dinámica, no tiene por qué ser negativo. Aunque empuja bien cuando tiene batería, no es brusco ni te va a quitar la respiración, algo que me parece genial al ser un coche familiar.

Y aunque hablo de un coche sosegado y de maneras suaves a la hora de entregar toda su fuerza, mis mediciones hablan de datos como poco briullantes: hace el 0 a 100 en 5,3 segundos (el dato oficial es de 4,9) y los adelantamientos se los quita de enmedio de un plumazo: tarda 3,2 segundos en pasar de 60 a 100 y 3,7 en hacerlo de 80 a 120.

En cuanto a los frenos, reconozco que me ha sorprendido: 35,2 metros en la frenada de 100 a 0 en caliente es un dato muy bueno en el que los neumáticos, unos Michelin ePremacy 255/50 R20, seguro que aportan su granito de arena.

Como conlusión a esta prueba, creo que en el Grupo Chery (Omoda, Jaecoo, Ebro y en breve, Lepas) han hecho un buen trabajo con este Omoda 9 que llega cargado con más equipamiento del que puedes imaginar. Es una opción muy decente a la que solo le falta pulir un par de aristas para ser un producto redondo.

Ver sus artículos

Luis Guisado

Webmanager

Luis Guisado es Webmanager en TOPGEAR.es y AUTOBILD.es. Prueba coches desde 2001 y es un apasionado de los clásicos y la historia del automóvil. Tan porschista que hasta el Cayenne diésel o los 718 eléctricos le parecen genial.

Omoda 9

VERSIONES

9

NOTA7

VER PRUEBA

He viajado a China para probar el Omoda 9 SHS, lo más top de la firma china, que con su precio de derribo de 39.900 euros con descuentos, será uno de los más vendidos del segmento.