Se gasta medio millón de euros en su Rolls-Royce eléctrico, la batería tiene un "fallo repentino y grave” y lleva cuatro meses parado en el taller oficial

La firma británica tiene un nuevo problema con sus coches eléctricos de casi medio millón de euros. Las baterías se rompen por completo a los cuatro meses.
Los fabricantes de coches de lujo se enfrentan a las críticas de los conductores. Primero fue el Lamborghini Revuelto con hasta cuatro llamadas a revisión, ahora le ha llegado el turno a Rolls-Royce.
Una conductora ha demandado a la marca británica asegurando que su Spectre Black Badge empezó a fallar tan solo cuatro meses después de la entrega. Este coche valorado en casi medio millón de euros tenía un grave defecto de fábrica en la batería.
Un Rolls-Royce defectuoso a los cuatro meses
Marci M. Donovitz, una compradora de Texas, ha demandado al fabricante de automóviles por fallos graves en su batería. Esta noticia llega en un momento crítico para Rolls-Royce, que planea fabricar más coches eléctricos, entre ellos un sedán y un SUV.
La denuncia se ha presentado contra Rolls-Royce Motor Cars North America y el concesionario Avondale Dealership. Marci M. Donovitz pagó 546.385 dólares por un Rolls-Royce Spectre Black Badge personalizado a principios de 2025, unos 462.700 euros al cambio.
La mujer recibió su Rolls-Royce el 23 de junio de 2025, pero la situación pronto se complicó muy pronto. Donovitz asegura que "sufrió una avería repentina y grave" en octubre, apenas cuatro meses después de su entrega.
Los fallos empezaron a ser más graves poco después y el coche eléctrico "pronto dejaría de funcionar". La conductora envió el Spectre Black Badge al concesionario para su inspección.
Hasta 40 días en reparación
La situación siguió empeorando. El concesionario informó por mensaje a la propietaria que habían encargado algunas piezas, pero estaban en espera y no había fecha de entrega estimada. Donovitz esperó hasta 40 días sin recibir más respuestas.
La conductora decidió contratar a un abogado para solucionar la situación cuanto antes, así que envió una carta a Rolls-Royce solicitando que le devolviesen su dinero o cambiases su vehículo por uno idéntico. La compañía se negó.
El drama no terminó allí, la mujer decidió demandar al concesionario asegurando que su vehículo seguía intacto durante casi dos meses. Donovitz deja claro en la denuncia que el coche eléctrico tiene un "grave defecto en la batería que lo hace inseguro e inconducible".
La mujer critica que Rolls-Royce y el concesionario no han encontrado una solución en un plazo razonable, han conservado el vehículo a pesar de su depreciación. Además, Marci Donovitz asegura que Rolls-Royce estaba al tanto de los fallos de fiabilidad y el del Spectre, pero ocultó esa información.
Rolls-Royce no se ha pronunciado por el momento acerca de esta nueva polémica, mientras tanto Donovitz reclama una compensación daños por pérdida de uso, depreciación y los gastos del juicio y abogados.

