El nuevo Mercedes-Benz VLE eléctrico se fabrica en España y presume de tecnología de 800 voltios y recarga rápida

La furgoneta eléctrica de Mercedes combina la tecnología y confort de sus turismos con una gran capacidad interior con más de 4.000 litros de maletero.
Mercedes quiere revolucionar el segmento de las furgonetas eléctricas: el Mercedes-Benz VLE eléctrico es el perfecto ejemplo de que pueden ofrecer los niveles de confort, tecnología y rendimiento propios de los turismos.
La marca alemana presenta el primer modelo desarrollado sobre VAN.EA, su plataforma modular para furgonetas de cero emisiones, un modelo que se fabricará en España y que cuenta con avances de otros modelos de cero emisiones de la compañía.
Su diseño es el primer ejemplo, con rasgos heredados de los recientes Mercedes CLA y Mercedes GLC, pero aplicados a un vehículo de un tamaño muy superior: 5,30 metros de largo, 1,99 metros de ancho y 1,92 de alto; con una distancia entre ejes de 3,34 metros. Pese a sus dimensiones, el conjunto estilizado consigue mejorar la eficiencia aerodinámica, logrando un coeficiente aerodinámico 0,25, una cifra muy destacada para un vehículo de esta tipología.
En el interior, la flexibilidad es uno de los pilares del diseño. El habitáculo puede configurarse para transportar hasta ocho pasajeros y cuenta con un sistema de asientos especialmente desarrollado para adaptarse a diferentes necesidades. Los asientos manuales incorporan un sistema denominado “Roll & Go”, que integra cuatro pequeñas ruedas que permiten moverlos fácilmente hacia adelante o hacia atrás dentro del habitáculo.
También pueden bloquearse en distintas posiciones o retirarse por completo para aumentar el espacio de carga, pudiendo incluso sacarse del vehículo y guardarse en el garaje. El resultado es un interior extremadamente versátil que incluso con las tres filas de asientos habilitadas ofrece un maletero de 795 litros, pero cuya capacidad se catapulta hasta los 4.078 litros en el mejor de los casos.
El espacio de sus pilares, pero el modelo también deja claro que sigue siendo un Mercedes, así que hace gala de los aires premium que se pueden esperar de la marca.
Es algo que se nota en la parte delantera gracias al sistema MBUX Superscreen en el que, bajo una única superficie de cristal, se integran tres pantallas: un panel de instrumentos de 10,25 pulgadas para el conductor, una pantalla central de 14 pulgadas y otra de 14 pulgadas para el pasajero delantero.
Sin embargo, el Mercedes VLE es uno de esos vehículos en los que casi es mejor ir detrás. La experiencia tecnológica en los asientos posteriores viene de la mano de un monitor panorámico retráctil de 31,3 pulgadas con resolución 8K que se despliega desde el techo. En esta pantalla los pasajeros pueden ver películas o jugar a videojuegos, pero también puede dividir su imagen en varias secciones.
Del confort a bordo se encarga una gama de asientos de lo más variada, pudiendo optarse desde configuraciones básicas hasta opciones más sofisticadas como el Grand Comfort Seat. Este asiento eléctrico de alta gama cuenta con una almohadilla adicional, soporte lumbar, función de masaje, reposapiernas y sistema de carga inalámbrica para dispositivos móviles.

La puesta a punto del chasis también apunta en la misma dirección, ya que en la marca han sido conscientes del potencial del vehículo como “shuttle” para eventos, hoteles, etc. Incorpora suspensión neumática AIRMATIC con control de nivel que permite ajustar la altura del vehículo en varios centímetros, y tiene dirección del eje trasero con un ángulo de hasta 7 grados que mejora notablemente la maniobrabilidad.
Pero se trata de un vehículo eléctrico, así que su rendimiento y, sobre todo, su autonomía, son aspectos clave a tener en cuenta.
Mercedes ha anunciado una gama conformada por dos versiones. La de acceso responde al nombre de VLE 300, que es de tracción delantera y tiene un único motor con una potencia de 200 kW (272 CV). Se combina con una batería de 115 kWh de capacidad útil y dispone de una arquitectura eléctrica de 800 voltios, consiguiendo una autonomía de más de 700 km.
Por encima está el VLE 400 4MATIC, que añade un segundo motor para conseguir la tracción a las cuatro ruedas y llevar el rendimiento hasta los 305 kW (415 CV). Esto le permite acelerar de 0 a 100 km/h en 6,5 segundos. Utilizará la misma batería, pero la marca no ha dado su cifra de autonomía. Si se sabe que soportan cargas en corriente continua a más de 300 kW, con lo que recuperan 355 kilómetros de autonomía en 15 minutos.
Por el momento no se han dado a conocer los precios del Mercedes-Benz VLE, pero el fabricante ha anunciado que dentro de poco se abrirán los pedidos, así que no tardará en saberse. Quienes adquieran uno tendrán que esperar hasta septiembre, que es cuando empezarán los primeros pedidos.



