El Alpine A390 2026 ya está aquí. Lo hemos podido ver y conducir. "El futuro de los eléctricos con gracia"
Con el A390 de 2026, en Alpine han decidido adentrarse en un terreno desconocido en 70 años, el de los SUV eléctricos deportivos.
Y es que tras renacer a lo grande con el tremendo A110 en 2017 y de marcar un hito con la aparición del A290 (prueba) que toma como base el Renault 5 E-Tech, se ha convertido en el deportivo eléctrico de carácter urbano más apetecible del momento, llegaba el momento de evolucionar.
Y la evolución ha significado el desarrollo del primer modelo de la “nueva Alpine”; es decir, de la de los coches eléctricos. La parte buena de todo ello es que el resultado no está mal desde el punto de vista estético: más que una carrocería de SUV coupé, podrías hablar de un fastback bastante estilizado. Es cierto que está más elevado que un coche normal, pero también lo es que no es un SUV al uso.
En el equipo de diseño hablan de que beben de las líneas del concept Alpenglow del año 2022 y también del A110, modelo del que puedes ver alguna reminiscencia bastante evidente en la línea lateral o en los pilotos.
El interior más grande
Según Alpine, el interior del A390 es el más espacioso y grande que han fabricado jamás. Eso no es complicado viendo el historial de pequeños (y matones) deportivos que ha lanzado en sus 70 años de historia.
Pero también se podría decir que es de los más refinados que ha lanzado. Es cierto que todo tiene un aire a su marca hermana Renault, principalmente debido a la disposición de las pantallas y algunos pulsadores como los que desactivan las ADAS o el mando satélite de la radio, pero tanto por el tacto de los materiales como por la calidad de los ajustes, todo parece estar en su lugar.
Sentado en los cómodos asientos de serie (la versión GTS tiene unos Sabelt más deportivos), quizá me chirría que el mullido y materiales no tiene continuación en la zona del salpicadero, donde me esperaba algo más de materiales nobles.
Pero más allá de eso, se respira un aire de calidad que te ayuda a disfrutar de la estancia en su interior.
Una de las cosas que más me han gustado es que utiliza el sistema operativo Android Automotive, lo que significa que te encuentras con menús ordenados con “botones” grandes a los que es fácil llegar en marcha.
En cuanto al volante, es como el del Alpine A290, pero añade un mando giratorio para controlar la regeneración (puede hacer función one pedal o incluso avanzar por inercia) y otro con la inscripción OV de “overtake” (adelantamiento, en inglés).
Esta función, lejos de ser una especie de overboost, lo que hace es multiplicar la sensibilidad del acelerador, por lo que la aceleración es mucho más potente.
Pero además el nuevo Alpine A390 pretende ser un coche apto para el día a día y para uso familiar. En Dieppe han conseguido unas plazas traseras bastante decentes a pesar de tener una batalla de poco más de 2,7 metros. Se han dejado por el camino el reposabrazos central, pero a cambio tanto por postura como por mullido o sujeción lateral han dado en el clavo.
En cuanto a motores, las dos versiones de los A390 tienen tres y la diferencia entre ambas está en la batería, la carga y la potencia.
En ambos casos es de tipo NMC con 89 kWh y tienen una garantía de ocho años o 160.000 km. Su potencia de carga máxima es de 150 KW para el GT y de 190 para el GTS debido a algunas diferencias en la composición química y tanto GT como GTS homologan un consumo de 18,7 kWh/100 km y 557 km con llantas de 20” y 20,4 y 503 con las de 21”.
Yo he podido probar un Alpine A390 GT. Aquí, cada motor tiene 98,3 kW cada uno (unos 133 CV) para 400 CV y 661 Nm de par. En cuanto al GTS, los tres ofrecen 115 CV (156 CV) para subir hasta los 470 y 824 Nm.
¿Y esto, cómo se traduce en marcha?
Los ingenieros y desarrolladores han conseguido poner en la carretera un deportivo eléctrico con unas prestaciones más que suficientes, aunque me encanta comprobar que han querido escapar de las brusquedades que muchas veces aparecen en este ti`po de modelos.
La aceleración es muy buena, sobre todo teniendo en cuenta las 2,1 toneladas que pesa, pero en ningún caso llega al punto de quitarte la respiración.
También me parece que han conseguido una dirección buena que guía con precisión al eje delantero. Tiene el peso adecuado en los modos normales, pero me hubiera gustado algo menos de asistencia en Sport y Track, un nuevo modo bastante más permisivo que vas a disfrutar si algún día te da por meterte en circuito, ya que permite una más que llamativa capacidad de sobreviraje.
Quizá lo que menos me ha gustado ha sido el tacto del pedal del freno. No es que frene mal, pero el feeling, que en conducción normal pasa desapercibido, se vuelve un poco pastoso a la hora de buscar la precisión de una conducción deportiva.
El precio: muchos euros, pero en la línea
Mientras que la versión GTS llegará en torno a mediados del año que viene, por ahora solo se puede reservar el GT, que empezará a entregarse en febrero.
Los precios quedan así:
Alpine A390 GT: 67.500 euros
Alpine A390 GTS: 78.000 euros
Frente a la competencia, está en un punto intermedio. Por ejemplo, un Ioniq 5 N, algo más grande y con 650 CV, cuesta 66.000 euros, mientras que su “primo” el Nissan Ariya Nismo (prueba) (misma plataforma, pero dos motores y 435 CV), sale por 58.000.
En el lado premium, un BMW iX3 cuesta 69.900 euros y ofrece 469 CV, mientras que el Mercedes GLC eléctrico (ya probamos el prototipo) sale por unos 79.000 euros y tiene 489 CV
Como conclusión, diría que probablemente el Alpine A390 de 2026 no representa el futuro de los eléctricos, pero sí el futuro de los eléctricos 'con gracia', lo cual es genial. Y claro, eso tiene un precio que, hoy por hoy, tenemos que pagar...

Luis Guisado
Webmanager
Luis Guisado es Webmanager en TOPGEAR.es y AUTOBILD.es. Prueba coches desde 2001 y es un apasionado de los clásicos y la historia del automóvil. Tan porschista que hasta el Cayenne diésel o los 718 eléctricos le parecen genial.

