500.000 euros de ahorro del camión eléctrico frente a uno diésel: esa es la cantidad que un empresario ha calculado que ganará con el cambio

Captura de imagen de la presentación oficial de los nuevos camiones eléctricos
Captura de imagen de la presentación oficial de los nuevos camiones eléctricosRenault
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El gerente alemán confirma que la transición del camión diésel al eléctrico en su flota le hará ahorrar medio millón de euros.

La rentabilidad se está convirtiendo en uno de los principales argumentos para impulsar la electrificación del transporte pesado. Un ejemplo es el caso de la compañía alemana Betonwerk Bad Lausick, especializada en la producción de hormigón, cuyo director gerente, Robin Schulze, ha decidido sustituir parte de su flota diésel por vehículos completamente eléctricos. La iniciativa no se limita únicamente a la adquisición de nuevos vehículos que, según él, le ayudarán a ganar 500.000 euros.

La empresa ha desarrollado un ecosistema energético propio que combina cinco camiones eléctricos MAN eTGX, estaciones de carga rápida de hasta 400 kW, una instalación fotovoltaica de 1,8 MWp y sistemas de almacenamiento mediante baterías. Todo ello forma parte de una estrategia diseñada para reducir al máximo los costes energéticos y aumentar la eficiencia de las operaciones diarias.

Camión eléctrico cargando en una estación
Camión eléctrico cargando en una estación

Schulze insiste en que la decisión no responde a una cuestión de imagen corporativa. El empresario ha dejado claro que su principal objetivo es que la inversión resulte rentable y que la electrificación pueda competir económicamente con el diésel. En sus declaraciones, rechaza cualquier interpretación relacionada con el llamado “greenwashing” y defiende que la viabilidad financiera debe situarse por encima de cualquier otro factor. 

La clave del ahorro en el transporte terrestre eléctrico está en todo el sistema energético

Desde MAN destacan que el ahorro conseguido por esta compañía no depende exclusivamente del reemplazo de un motor de combustión por uno eléctrico. Según el fabricante, la rentabilidad real aparece cuando la electrificación se aborda de forma integral, incluyendo los vehículos, la infraestructura de recarga y la gestión inteligente de la energía.

Uno de los aspectos fundamentales es que la mayoría de las recargas de los camiones eléctricos se realizan en las propias instalaciones de las empresas. De acuerdo con MAN, hasta el 90% de las cargas actuales y futuras tienen lugar en los depósitos de las compañías, lo que ofrece una importante oportunidad para controlar los costes energéticos.

La generación propia de electricidad mediante paneles solares permite reducir significativamente la dependencia de la red eléctrica. Además, el uso de baterías de almacenamiento facilita aprovechar la energía producida durante las horas de mayor radiación solar para utilizarla posteriormente cuando los camiones necesiten recargarse. Esta combinación, junto con sistemas inteligentes de gestión, puede reducir el coste de la electricidad por debajo de los 0,16 euros por kWh, según los cálculos de la compañía.

En el caso concreto de Betonwerk Bad Lausick, los cinco MAN eTGX incorporan configuraciones de seis paquetes de baterías y operan con una red de cargadores de alta potencia. La instalación fotovoltaica de 1,8 MWp y los sistemas de almacenamiento completan una infraestructura diseñada específicamente para maximizar el rendimiento económico de la electrificación.

Los fabricantes defienden que el camión eléctrico ya es rentable

El ejemplo de la empresa alemana forma parte de una serie de casos reales utilizados por MAN para demostrar la viabilidad económica del transporte pesado eléctrico. Según el fabricante, una gestión optimizada del conjunto del sistema puede generar ventajas de hasta el 13% en el coste total de propiedad durante cinco años frente a los vehículos diésel tradicionales.

La compañía también menciona otros casos europeos que respaldan esta tesis. Entre ellos figura la empresa italiana Foppiani Transport, que combina camiones eléctricos con una instalación solar de 350 kWp y carga en sus propias instalaciones. Según la experiencia de esta compañía, algunos clientes están dispuestos a asumir costes superiores a cambio de servicios de transporte con menores emisiones, lo que ayuda a compensar la inversión inicial.

Otro ejemplo es el de Schlager Transport Logistik, en Austria. Esta empresa ha electrificado aproximadamente la mitad de su flota y se ha fijado el objetivo de alcanzar el 100% de vehículos eléctricos en 2030. Su sistema energético incluye 765 kWp de energía fotovoltaica y 1,6 MWh de almacenamiento mediante baterías.

Para Roland Schurig, vicepresidente de Proyectos de Cero Emisiones de MAN Truck & Bus, estos casos ponen de manifiesto que los camiones eléctricos ya pueden ser económicamente competitivos. No obstante, el directivo subraya que el verdadero potencial aparece cuando la electrificación se acompaña de inversiones en infraestructura de carga y gestión energética.

La experiencia de Betonwerk Bad Lausick refuerza precisamente esa idea. Los 500.000 euros de ahorro previstos no proceden únicamente del cambio de vehículos, sino de una estrategia integral que convierte la energía en un elemento central del negocio. 

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Alicia Pérez

Colaboradora

Colaboradora redacción motor Auto Bild España