Carreteras que cargan los vehículos eléctricos mientras circulan sin necesidad de parar, la solución a la ansiedad por la autonomía de los coches y camiones eléctricos

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
La tecnología impulsada por Honda podría revolucionar el sector con una recarga de la batería durante la circulación.
Una innovadora tecnología desarrollada en Japón promete cambiar por completo cómo se cargan los vehículos eléctricos, y es que las carreteras podrían de recargar los automóviles mientras circulan. La marca japonesa Honda ya está avanzando en un sistema de carga inalámbrica dinámica que permitirá transferir energía directamente desde la carretera al coche en movimiento.
El objetivo es que los vehículos no tengan que detenerse para conectar un cable a un punto de carga, sino que reciban electricidad de forma continua mientras recorren determinadas vías equipadas con esta tecnología. Los primeros ensayos en carreteras públicas estarán enfocados en camiones y vehículos comerciales durante el año fiscal 2027 en Japón.
Si la energía puede suministrarse durante la marcha, los fabricantes tendrían la posibilidad de reducir el tamaño de las baterías, disminuir el peso de los vehículos y mejorar la eficiencia general del sistema. Además, el miedo a quedarse sin carga, conocido popularmente como "ansiedad por la autonomía", podría convertirse en un problema del pasado.

Cómo funcionan las carreteras que recargan los coches eléctricos en movimiento
El sistema desarrollado por Honda se basa en la transferencia inalámbrica de energía mediante campos magnéticos. Para ello, se instalan bobinas transmisoras bajo el asfalto. Estas bobinas generan un campo magnético que es captado por un receptor instalado en el vehículo, transformando posteriormente esa energía en electricidad utilizable para alimentar la batería o el sistema de propulsión.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es que Honda asegura haber integrado el inversor y la bobina en una única unidad. Esta solución reduce el número de componentes necesarios y facilita considerablemente la instalación de la infraestructura en carreteras ya existentes, evitando la construcción de carriles completamente nuevos. Por su parte, Taisei ha desarrollado un sistema de suministro eléctrico de corriente continua para alimentar las bobinas enterradas bajo el pavimento, mientras trabaja en los métodos de construcción necesarios para introducir la tecnología sin comprometer la resistencia ni la durabilidad de la carretera.
Honda lleva investigando la transferencia dinámica de energía inalámbrica desde 2021 y, junto a sus socios, ha centrado sus esfuerzos en este sistema de acoplamiento magnético aplicado a carreteras desde 2025. La compañía considera además que futuros modelos eléctricos de su gama SUV podrían beneficiarse de esta tecnología una vez que haya sido validada en el transporte comercial.
Las pruebas de carga inalámbrica avanzan hacia las carreteras públicas
Antes de llegar al uso cotidiano, el sistema deberá superar una serie de exigentes pruebas de resistencia y seguridad. Según la información publicada, una pista experimental desarrollada por Taisei ya ha demostrado que la infraestructura puede soportar vehículos de aproximadamente 44.000 libras de peso, equivalentes a unos 20.000 kilogramos, una cifra representativa del transporte pesado que inicialmente utilizará esta solución.
La siguiente fase comenzará a finales de 2026 en las instalaciones T-FIELD/TAMURA de Taisei. Allí, vehículos reales someterán la carretera a un millón de ciclos de carga por rueda con una presión equivalente a unas 11.000 libras por rueda, con el objetivo de simular años de uso intensivo en un periodo mucho más corto. Los ingenieros también evaluarán posibles fugas de campos electromagnéticos, un aspecto fundamental para garantizar la seguridad de conductores, pasajeros y usuarios de la vía.
Superar estas pruebas será un requisito imprescindible antes de cualquier despliegue abierto al tráfico habitual. Asimismo, los ensayos posteriores aumentarán la potencia suministrada hasta alcanzar los 150 kilovatios en el caso de grandes vehículos comerciales. Los técnicos verificarán además si el sistema mantiene una transferencia energética estable cuando los vehículos circulan a velocidades propias de una autopista.
Si los resultados son satisfactorios, Honda y sus socios participarán en el denominado Proyecto Tateyama, una prueba impulsada por NEXCO East en un tramo de 300 metros de la autopista E14 Tateyama, cerca del área de descanso de Kimitsu, en la prefectura de Chiba. Este ensayo está previsto para el año fiscal 2027 y supondrá el primer paso real hacia la implantación de carreteras capaces de recargar vehículos mientras circulan.
A pesar del enorme potencial de esta tecnología, todavía quedan desafíos importantes por resolver, especialmente en aspectos relacionados con los costes de instalación y mantenimiento a gran escala. Sin embargo, si las pruebas confirman su viabilidad, las carreteras inteligentes podrían convertirse en una de las soluciones más prometedoras para acelerar la adopción masiva de la movilidad eléctrica y eliminar definitivamente la preocupación por la autonomía.


