Pilar García de la Granja, analista económica: "De repente comprarse un coche es un artículo de lujo, y eso también es una decisión política"

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
La experta en economía señala que el elevado precio de los automóviles está impidiendo renovar el parque español y apunta directamente al coste de la energía como una de las claves.
Aunque las ventas de vehículos nuevos están al alza, no se puede obviar que el envejecimiento del parque móvil español es un problema. "¿A quién conoces que tenga un coche de 15 años y no quiera uno nuevo?", reflexiona Pilar García de la Granja, directora general adjunta del Área Editorial y de Relaciones Institucionales de Henneo.
La antigüedad media de los turismos ha crecido hasta los 14,6 años, según el último informe elaborado por Ideauto a partir de los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT).
En un parque automovilístico que ya suma 31.706.927 unidades, los turismos con más de 10 años de antigüedad representan el 62% del censo. Y, aún peor, los vehículos que superan los 20 años son más que en el ejercicio anterior y ya alcanzan una cuota del 29,3%.
"Igual que cuando vas a hacer la compra, los huevos se han convertido en un artículo de lujo; de repente, comprarse un coche es un artículo de lujo", reflexiona García de la Granja en una entrevista con Auto Bild. "Y esto también es una decisión política".
La transición al coche eléctrico ha elevado costes
Lo cierto es que la forma de vida y de entender la movilidad ha cambiado y, en palabras de la analista económica, esto es un problema a la hora de actualizar el parque móvil.
"Hace 20 años, cumplías los 18 años, te sacabas el carnet de conducir y heredabas el coche viejo del abuelo o del padre o te lo prestaba un tío, pero todos entendíamos que tener un vehículo propio nos daba algo tan importante como la libertad", destaca.
Sin embargo, aunque seguimos asociando la libertad a la conducción, el hecho de modificar toda la industria automovilística ha hecho que los precios se hayan disparado.
"Se decide que hay que ir reduciendo de forma equilibrada ese número de coches que circulan porque contaminan, mientras hacemos la transición hacia los vehículos eléctricos. Pero claro, nadie pensó en el precio", señala Pilar García de la Granja.
"Yo lo que creo es que no se compran coches nuevos porque son muy caros y la gente no los puede pagar. Si la gente pudiera hacerlo, los compraría", añade.
Las medidas que puede tomar el Gobierno para reducir el precio de los automóviles
Está claro que revertir esta situación debe ser primordial para poder rejuvenecer el parque automovilístico español e impulsar las ventas de coches nuevos.
Para esto, el Gobierno que salga después de las elecciones del 29 de noviembre va a tener un papel protagonista para mejorar la situación actual.
"¿Qué puede hacer el Gobierno? Abaratar los costes. ¿Y qué costes puede abaratar el gobierno? La energía. Somos energía. Todo es energía. Las fábricas funcionan gracias a la energía. Fabricamos cualquier producto gracias a la energía. Llegamos a casa y la luz es energía. Es energía transformada en electricidad", explica la directora general adjunta del Área Editorial y de Relaciones Institucionales de Henneo.
"Si no tenemos energía barata, y tenemos una mano de obra cara, los productos que estamos fabricando y la luz que estamos generando van a ser, en fin, por definición mucho más caros", añade.
Para la analista económica, este es el principal problema por el que la gente con un coche de más de 15 años no puede cambiarlo por uno nuevo. "Si hay un cambio de Gobierno, o si sigue el mismo, lo que debería hacer es pensar qué país se está construyendo", concluye.


