Reportaje

Coches clásicos

Los 16 coches más innovadores de la historia

Vicente Cano

29/08/2016 - 14:08

Algunos tuvieron éxito y otros no, pero todos estos entran por derecho propio en la lista de los coches más innovadores de la historia. Y es que, por unas razones u otras han llevado al automóvil un paso más allá en seguridad, mecánica o en cuanto a su proceso de industrialización.

Antes de todo, una aclaración, las fotos que aparecen en este reportaje y los modelos que se mencionan no configuran una lista extensiva de los coches más innovadores de la historia, para eso haría falta seguramente dedicar varios reportajes al asunto. De hecho, seguramente sería necesario acercarse a estos coches más avanzados dividiéndolos en diferentes materias como seguridad, motores, chasis, diseño, fabricación y confort. Por eso, si echas en falta a algún modelo, te pido que nos escribas a AUTOBILD.ES o en los comentarios de este contenido y me comprometo a incluirlo si lo consideramos oportuno.

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Así, estos 16 coches más innovadores de la historia del automóvil, hay que decirlo, son los que más significativos me han parecido a mí por diferentes motivos, aunque bien podrían ser 27 o 40 los automóviles más innovadores de todos los tiempos si hubiera más espacio o se siguieran otros criterios. Así, si me vas a preguntar por qué no está en esta lista el Honda Civic CVCC de 1975 -el primero en montar un sistema de inyección estratificada de serie que le hizo inaugurar el segmento de los coches verdes- o estás a punto de cerrar esta página porque no encuentras al Citroën 2 CV, te diré que ambos no están aquí, pero bien podrían.


Créeme, me hubiera encantado tenerlos aquí tanto como al Lohner-Porsche, el primer híbrido de la Historia fabricado desde 1900 por Ferdinand Porsche o al Chrysler Crown Imperial que, como Rubén Abelaira me recordaba hace poco en el Facebook de AUTOBILD.ES, ya se vendía en 1953 con un teléfono a bordo. Sin embargo, este es un buen ejemplo porque innovaciones hay en prácticamente todos y cada uno de los coches nuevos que se ponen en el mercado, aunque solo si trabajas para una marca o eres muy forofo de ella sueles creer que van a marcar un antes y un después, pero para que sean de esas de verdad que cambian el juego –como dicen los anglosajones–, han de darse ciertas condiciones. 

Una de ellas es la disponibilidad, el Crown Imperial tenía teléfono -y dictáfono, asientos giratorios más un largo e impresionante etc.- , pero no había una tecnología disponible que lo hiciera funcionar satisfactoriamente y la mayor parte de las innovaciones originales del Citroën 2 CV -salvo su concepto en sí- se basaron en la disponibilidad que había de aluminio en los años 30. Tras la Segunda Guerra Mundial, la mayoría de las reservas del metal quedaron tras el telón de acero y el 2 CV tuvo que engordar 200 kg.

Otra de las restricciones que sufre cada innovación en el automóvil para tener éxito es que mejore tanto lo existente y sea tan efectiva en costes que el paso lógico sea convertirla en un nuevo en un estándar en el automóvil con el paso del tiempo. Desde luego, la apertura en alas de gaviota mola un montón, pero no resulta tan cómoda y desde luego, es cara de fabricar, pero el Mercedes 300 SL de 1954 no está aquí por eso, sino por ser el primer coche de producción en montar un motor de inyección. También, para muchos este ha sido el primer superdeportivo de todos los tiempos, aunque personalmente me guardo este atributo para un coche amarillo que aparece un poco más abajo, con motor V12 por supuesto.

Bueno, el segundo, porque las 150 unidades de su Torpedo que Preston Tucker consiguió fabricar llevaban motor de inyección, cinturones de seguridad, parabrisas laminado, faro delantero direccionable, marco de seguridad en el habitáculo reforzado con una barra antivuelco y un panel de instrumentos situado en la línea de visión con la carretera entre otra docena de innovaciones en su coche. Muchas se le quedaron fuera por falta de presupuesto a este ingeniero de Michigan cuando lanzó uno de los coches más innovadores concebidos jamás en 1948. La magnífica película que, en tono de epopeya, sobre él filmó Francis Ford Coppola en 1988 arroja como una sombra la otra de las condiciones para triunfar que debe tener una innovación: que no te pases o todo puede volverse contra ti.

No digo a la industria del automóvil, al mundo entero en general no le gusta que llegue alguien de no se sabe dónde y les diga: “eh, qué mal has hecho las cosas hasta ahora, espera y mira cómo hago esto que le da mil vueltas a lo tuyo”. A lo mejor, si Coppola hace una película sobre John Z. DeLorean también convierte en épica la historia de su coche que también podría haber entrado en esta lista de los coches más vanguardistas de la historia, aunque no sé si el cineasta tiene también un DMC-12.

La seguridad es uno de los aspectos, para mí, más importantes a la hora de valorar entre los coches más vanguardistas de cualquier tiempo, por eso en la página anterior aparece también muy destacado el Volvo 242. Tantas novedades acumuló esta especie de prototipo llevado al mercado -columna de dirección colapsable o zonas de deformación programada entre ellas-, que los suecos decidieron no cambiar casi nada en este modelo entre 1974 y 1993. Evidentemente, se pasaron o se gustaron demasiado, lo que prefieras.

En este aspecto, también he querido destacar el primer coche que incorporó airbags de serie, el Mercedes-Benz Clase S de 1981 y aunque no lo puedes ver por fuera, seguro que no tienes más que cerrar los ojos para poder imaginártelo. Aunque la tracción total tiene una historia muy, muy larga, podría decirse que el primer todoterreno fabricado en masa fue el Jeep C-2A, durante la Segunda Guerra Mundial. Ha sido otro de los que no han cabido, pero deberían haber estado en esta lista de los coches más innovadores.

Sin embargo, para que la tracción total permanente llegara a ser equipada en un turismo deberían pasar casi 40 años más, hasta 1980. Si estás pensando en el Audi quattro de la galería arriba aciertas, pero no del todo, el primero en llevarla fue el AMC Eagle que salió en 1979 basado en un sistema de Jeep, pero que resultó un fracaso, todo lo contrario que el eterno modelo alemán. En este reportjae, hay dos modelos que representan o trataron de explorar cómo será la tracción que impulse el futuro entre sus innovaciones. Perfectamente podría haber estado el primer Toyota Prius en su lugar porque ni el GM EV-1 fue el primer eléctrico de la historia, ni el Honda Clarity ha sido el primero que ha utilizado hidrógeno. Ambos están aquí no solo por mejorar sus respectivas tecnologías, sino por ser los primeros en hacerlas atractivas y ponerlas a disposición de un gran número de conductores.

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