Prueba

Mitsubishi Outlander 220 DI-D Motion, ¿nuevo al 100%?

Emilio Salmoral

08/02/2013 - 12:48

El nuevo Mitsubishi Outlander está aquí. Al menos, es lo que pretenden comunicar los chicos de Mitsubishi con su SUV compacto. Las novedades más importantes son el nuevo motor diesel de 150 CV, su renovado diseño exterior y su firme apuesta por el eficiencia.

Tengo gratos recuerdos del Mitsubishi Outlander. Probé la primera generación allá por 2005. Es más, recuerdo que había una versión de gasolina turbo con un motor que era similar al de los excitantes Evo (al menos, el bloque). Los años pasan y ahora me doy cuenta que la segunda generación del Outlander ha pasado con un rayo sin hacer mucho ruido en el mercado.

Como ya sabes, la segunda generación del Mitsubishi Outlander se lanzó en 2007 y de él nacieron productos como el Peugeot 4007 o el Citroën C-Crosser. Ahora, unos seis años más tarde se lanza al mundo la tercera generación que sigue manteniendo el mismo bastidor y distancia entre ejes que el modelo precedente. 

Lo que más me ha llamado la atención del nuevo Mitsubishi Outlander son sus soluciones estéticas. Parece que los diseñadores de la marca no tienen un rumbo definido y con cada modelo adoptan unas soluciones diferentes. En este caso, lo han querido dar un toque tecnológico y asiático que roza lo anodino. No obstante, sí que transmite una imagen de coche moderno. Aunque, si te soy sincero, tampoco te transmite mucha pasión.

Pero lo mejor del Mitsubishi Outlander te lo vas a encontrar debajo del capó. Se trata del nuevo motor diésel de 2,2 litros y 150 CV (antes tenía 177 CV) que promete un consumo medio muy reducido. Durante mi ruta de pruebas he obtenido unos más que razonables 6,0 l/100 km. Sobre todo si tienes en cuenta que este coche pesa 1.625 kilos. Por cierto, respecto a su predecesor, el nuevo Outlander es 100 kilos más ligero. Además, este propulsor tiene un tacto muy agradable y empuja con mucha fuerza desde prácticamente el ralentí. 

También me ha gustado mucho el comportamiento del nuevo Mitsubishi Outlander. El tacto de la dirección está muy conseguido, puedes tomar las curvas con precisión y la suspensión, sin ser seca, le permite ofrecer una gran compromiso entre estabilidad y confort. Los chicos de Mitsubishi siempre le han sabido dar un toque de eficacia a sus coches y, en este caso, la regla se sigue cumpliendo.

Respecto al equipamiento, con el Mitsubishi Oulander 220 DI-D Motion te encuentras con un coche al que no le falta el equipo de sonido Rockford Fosgate con 710 W, el climatizador bizona, control de estabilidad, velocidad y unas bonitas llantas de 18 pulgadas. Todo por un precio de 32.290 euros si tienes en cuenta el excelente descuento de 3.000 euros que te propone la marca. ¿Necesitas hacer más números?

Ahora también con cambio automático (por Alfredo Rueda)

Solo un par de meses después de que el nuevo Mitsubishi Outlander comenzara a venderse en los concesionarios españoles, llega un cambio automático con el que la conducción del SUV japonés se hace todavía más cómoda.

Este cambio automático es por convertidor de par ya que, según Mitsubishi, es más suave respecto al anterior de doble embrague que tenía el Outlander desde 2010 y, por ello, tiene más adeptos en Estados Unidos. Ciertamente, resulta muy suave en sus transiciones. Tanto, que no tiene nada que envidiar a la anterior ni a las conocidas DSG del grupo VAG. Tampoco por rapidez, ya que aunque es algo más lenta de reacciones, cambia de marcha con la suficiente celeridad para que el Mitsubishi Outlander no dé tirones mientras gana velocidad.

Si quieres manejarla en modo secuencial, lo debes hacer a través de unas levas algo grandes en mi opinión y situadas tras el volante. Pulsándolas, el modo secuencial entra directamente y si dejas pulsada la derecha, a los dos o tres segundos vuelve al modo automático. El paso de una marcha a otra de esta forma, también me ha resultado rápido y, sobre todo, muy suave. En la palanca no tienes modo secuencial pero sí que tendrás que accionarla si quieres insertar la reductora.

Este cambio solo se asocia con los modelos disponibles con tracción a las cuatro ruedas. En estas versiones, la transmisión tiene tres modos de funcionamiento (4WD ECO, 4WD AUTO y 4WD LOCK) que el conductor puede seleccionar mediante un botón de forma sucesiva. En el primer modo, la tracción es a las ruedas delanteras, pero si se producen pérdidas de tracción, rápidamente se conecta la tracción integral. En el modo AUTO, la tracción total funciona de forma permanente hasta un porcentaje máximo del 50% a cada eje, porque lo normal es que mande algo más al eje delantero. El último modo, LOCK, es igual que el anterior pero manda 1,5 veces más de fuerza al eje trasero.

El nuevo cambio del Mitsubishi Outlander se asocia a dos niveles de acabado, el Motion y el más alto de gama, el Kaiteki, que hasta ahora tampoco estaba disponible. Respecto al Motion con cambio manual, a igualdad de equipamiento, este cambio automático aumenta la factura en 1.300 euros, con un precio final de 33.590 euros, descuento de 3.000 euros incluido. Con el acabado Kaiteki, también contarás con los siguientes elementos adicionales al Motion: Sistema de navegación multifunción, control de velocidad de crucero adaptativo, sistema de mitigación de colisión frontal, sistema de alerta de salida de carril, portón del maletero eléctrico (apertura y cierre), techo solar eléctrico, tapicería de cuero, asientos delanteros calefactables y regulación eléctrica del asiento del conductor. Y todo esto por 38.390 euros, es decir, 4.800 más que el Motion.

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