Prueba

Citroën Cactus: probamos el concept

Enrique Trillo

21/11/2013 - 08:47

El Citroën Cactus es un prototipo que avanza las líneas del futuro C4 Cactus. Lo hemos conducido para contarte lo que se siente cuando te pones tras el volante y te enfrentas al tráfico intenso de una ciudad como Madrid.

Hace unos meses ya tuvimos ocasión de subirnos al Citröen Cactus por primera vez. Pero en aquella ocasión solo pudimos analizar su tecnología e innovaciones en parado. Ahora Citroën me brinda la oportunidad de probar el Citroën Cactus, que estará presente en el Salón de Pekín 2014, para que te cuente hasta dónde es capaz de llegar este prototipo.

Efectivamente, como te acabo de comentar, por el momento el Citroën Cactus no es más que un prototipo, un proyecto en fase de desarrollo cuya misión es ir definiendo las características que tendrá la nueva línea de modelos del fabricante francés para el segmento C. El modelo de serie basado en él se llamará Citroën C4 Cactus y llegará en la primera mitad de 2014.

No voy a aburrirte con todas las especificaciones de este concepto, porque ya te las contamos en su momento. Aquí me voy a centrar en explicarte qué tiene de práctico e innovador este modelo y, sobre todo, qué se siente al conducirlo.

Antes de ponerme al volante, no me permiten más que ir de 'paquete'. Sentado en el lado del acompañante un ingeniero de Citroën, me va explicando qué cuestiones debo tener en cuenta para no 'liarla'. Afortunadamente, no es una nave espacial con millones de botones, sino que se trata de un compacto (mide 4,2 metros) con líneas sencillas e instrumentación simplificada. Desde aquí lo único que puedo ir comentando es que el habitáculo es muy luminoso y cuenta con mucho espacio a lo ancho.

Sensaciones del Citroën Cactus

A los pocos metros llega mi turno y por fin puedo manejar el Citroën Cactus por mí mismo. Para emprender la marca no hay más que arrancarlo presionando el botón y accionando la tecla D situada en la consola central. La caja de cambios que monta este prototipo es una manual pilotada como la que llevaba el primer C4 Picasso. También cuenta con levas en el volante, pero en lugar de palanca en la columna de dirección las posiciones D, R y N se accionan por medio de botones en la parte baja de la consola central.

El motor de esta unidad no es representativo de lo que puede llevar el futuro modelo de producción. "Es un propulsor de baja cilindrada, pero no te puedo dar más datos", me comenta el ingeniero. Supongo que se trata del 1.0 VTi de 68 CV que lleva, por ejemplo, el Citroën C3, pero aquí solo se emplea para que este proto pueda moverse y ya.

La idea es que el C4 Cactus incorpore una nueva gama de motores eficientes en su primera fase de desarrollo y que se sume a la tecnología Hybrid Air a partir de 2016. De esta manera utilizará una mezcla de aire comprimido y gasolina para moverse y así lograr un gasto medio de unos 3,0 l/100 km.

Conduciendo el Citroën Cactus

Sinceramente, no puedo contarte muchas sensaciones de lo que transmite al volante, porque el tráfico en Madrid era horrible en el momento de la prueba y, además, esta es una unidad a la que le faltan mil detalles por pulir. Evidentemente, al ser un prototipo, el Cactus no persigue el máximo refinamiento, sino dejar claro que es un proyecto que está en marcha y que está muy cerca de ser realidad. Eso ya es todo un logro.

Mi impresión al volante en esta prueba es que este nuevo concepto de SUV compacto de aspecto simplista es que puede funcionar muy bien, porque su postura de conducción elevada y su diseño despejado aportan una gran visibilidad. Y su estética sin duda convence a los conductores, porque una de ellas incluso me gritó desde su Citroën Xsara: "¡Me lo pido para Reyes!"

Equipamiento e interior del Citroën Cactus

El tema de los 'Airbumps' de los laterales me parece más efectista que práctico. Supuestamente, sirven para proteger la chapa de pequeños arañazos y rozaduras, pero no termina de convencerme. Tampoco creo que llegue a ser realidad la banqueta corrida que monta en la primera fila de asientos. Un detalle que era típico de otra época, pero que ya está superado y no favorece la seguridad. Un aspecto muy importante hoy en día. 

Respecto al espacio interior, tampoco hay que tomarlo como referencia exacta de lo que nos podamos encontrar en el modelo de serie, pero está claro que en este aspecto les queda mucho trabajo por hacer, porque el concepto ofrece mucho hueco a lo ancho, pero en la segunda fila de asientos apenas queda sitio para las piernas.

En la unidad de Citroën Cactus que he conducido el sistema multimedia solo funcionaba en modo exhibición, es decir, que es una especie de vídeo que muestra todas sus funcionalidades, pero en realidad no te permite entrar al menú y configurarlo. En cualquier caso, teniendo en cuenta que su aspecto es muy similar al que ahora incorporan los últimos modelos presentados por Citroën, se le presupone facilidad de manejo.

No ha sido una ruta especialmente larga, pero siempre es interesante conducir un coche en fase de desarrollo que muestra tecnologías y conceptos futuros. Tengo ganas de más, estoy deseando que el C4 Cactus sea una realidad para poder ponerme al volante y contarte hasta qué punto se parece o se aleja de este prototipo Citroën Cactus.

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Enrique Trillo

Dame un coche, un circuito, barra libre y no necesito nada más en la vida.

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