Probablemente sea el elemento más desconocido de tu coche, pero él cuida de tu bienestar a bordo

La mayoría de los coches tienen uno de los sensores más desconocidos en el salpicadero, puede ayudarte a ahorrar dinero con la climatización.
Los coches modernos se han llenado de pantallas para despedirse de los controles físicos. Las marcas incluso prefieren sacrificar puntos en el Euro NCAP con acciones básicas como cambiar la temperatura cada vez más rebuscadas en su interfaz.
Algunos vehículos siguen manteniendo un elemento físico esencial a la vieja usanza. Pocos conductores conocen su existencia, pero hay un botón secreto en el salpicadero que aún sobrevive.
Un sensor de carga solar
Los fabricantes integran una función oculta para los coches que se encuentra al fondo del salpicadero y en la zona central. Algunos vehículos lo tienen más visible, otros lo ocultar junto a los altavoces o la de la salida del aire para desempañar la luna.
Si presionas sobre este botón no ocurre nada, se trata de un fototransistor. Los coches han equipado durante décadas un minúsculo sensor solar en el salpicadero, su ubicación ha conseguido que pase casi desapercibido en la mayoría de los modelos.
Esta pequeña pieza es una de las más desconocidas entre los conductores, pero es de vital importancia para el climatizador. Los modelos con regulación automática de la temperatura pueden ajustarla gracias a este sensor.
El sensor se ubica en la parte más próxima a la luna por un motivo práctico, es una de las mejores zonas del habitáculo para captar la luz solar del exterior. Este motivo explica también que no sea visible desde el asiento, tampoco es cómodo acceder a él.
Hasta el 60% de energía de carga
Este sensor tiene una explicación práctica. La luz solar puede llegar a suponer hasta el 60% de la carga de calor que el sistema de climatización debe ajustar para conseguir la temperatura confort.
El funcionamiento del sensor solar se entiende mejor con ejemplo práctico. La diferencia térmica aparcando un vehículo al sol en verano frente a unos metros más alejado a la sombra o hacerlo de noche es enorme.
Este sensor de carga es en la práctica un fotodiodo que mide la intensidad solar para ajustar correctamente el control de la climatización. El sistema tendrá que trabajar al máximo para enfriar el interior del coche en un día soleado de verano, pero ahorrará energía si es de noche o está nublado.
El fotodiodo es uno de los elementos más simples dentro del habitáculo. El sensor opera en un rango de 0 y 5 Voltios de modo que la señal disminuye conforme aumenta la radiación solar, luego llega al control central para dar la orden de ajustar la velocidad e intensidad de la climatización.
El sensor de carga solar se suma a otros sistemas que se encuentran en el salpicadero como el detector para encender o apagar las luces automáticamente y configurar el modo oscuro de las pantallas según la iluminación exterior.

