He tenido que esperar más de tres años para cobrar el Plan Moves III para el punto de carga: así de lentas funcionan las ayudas a la movilidad

Todo el mundo habla de las demoras a la hora de cobrar el Plan Moves III, pero nosotros te contamos en primera persona cuánto hemos tardado en que nos ingresen las ayudas y los incontables problemas por los que hemos pasado para lograrlo.
Ya es algo de sobra conocido, el Plan Moves III no es ideal, no es la fórmula idónea para lograr incentivar a los conductores para que den el paso hacia la electromovilidad y es de todo menos rápido y lógico. No te descubro nada de lo que no se haya hablado. Pero no hay nada como vivirlo en tus propias carnes para poder hablar con conocimiento de causa.
Hace tiempo ya te conté la verdad sobre el Plan Moves III: instalé un punto de carga hace un año y todavía estoy esperando para cobrar la subvención. Hace ya más dos años de aquello y ahora, por suerte, ya me han ingresado las ayudas en mi cuenta.
Como puedes suponer, ha sido un proceso largo, lento y tortuoso, que ha estado repleto de trabas. Aquí las cuento como prueba de lo mal ideado que está este plan y con un enfoque que en el fondo pretende ser positivo, para evitar estos mismos errores en el futuro, ya que un incentivo para la compra de coches electrificados es fundamental si se pretende lograr un parque móvil más limpio y eficiente.
Moves III: una carrera de fondo
Todo comenzó el verano de 2021, momento en que decidí instalar un punto de carga para coches eléctricos en mi garaje comunitario, ya que acababa de reservar un Renault Twingo. Y es de las ayudas a la instalación de este cargador de las que te voy a hablar.
Del Plan Moves III para mi coche eléctrico, que finalmente me entregaron en diciembre de 2021, mejor ni te cuento, porque todavía no he visto ni un céntimo.
Te pongo al día rápidamente, porque posiblemente cuando lo cobre (si es que eso llega a ocurrir en algún momento) ya escribiré sobre ello: en primer lugar (mal asesorado por el concesionario) solicité las ayudas del Plan Cambia 360 que puso en marcha el Ayuntamiento de Madrid, pero me lo denegaron por haber señalizado el coche antes de que este entrara en vigor.
Como mal menor y tratando de recibir algún tipo de ayuda a la compra, solicité el Moves III en noviembre de 2022. He pasado ya las dos fases pertinentes y dos años después sigo a la espera de cobrar los 4.500 euros de ayudas.
Pero entro ya en harina y te cuento todo lo que he tardado en cobrar el Plan Moves III de mi punto de carga. Concretamente en agosto de 2021 recibí un email de la Fundación de la Energía de la Comunidad de Madrid que decía: "Se ha generado correctamente el Boletín de Solicitud del Incentivo (BOSI)".

Yo, feliz, porque el proceso estaba en marcha, claro. Y más cuando, solo cinco días más tarde, me volvieron a escribir: "Tras aportar la documentación requerida para realizar la solicitud de ayuda (Fase 1) del expediente [XXX] correspondiente al Programa MOVES III - Puntos de Recarga, le informamos que la reserva del incentivo ha sido realizada. El expediente ha quedado pendiente de revisión por parte de la Fundación de la Energía de la Comunidad de Madrid."
El proceso estaba activo, pero yo no tuve noticias hasta cuatro meses después. Momento en que recibí un nuevo comunicado: "se han encontrado deficiencias".
Cuando la burocracia lo enmaraña todo
Aquí, sinceramente, ya empezó a olerme mal todo el asunto, porque el instalador que me montó el punto de carga en el garaje me aseguró que ya había subido la documentación que ahora volvían a requerir. De hecho, como notificamos oportunamente: "no es posible solicitar el cambio de fase (de subida a revisión) si no están todos los ficheros adjuntados, ya que la propia aplicación lo impide."
A los tres días me mandaron un nuevo aviso para informar de que "el plazo para corregir la documentación caduca en 7 día(s) hábil(es)." Sin duda, el aviso es de agradecer, pero cuando has tardado cuatro meses en dignarte a revisar unos papeles que misteriosamente han desaparecido de tu propia plataforma, que luego vengas con prisas es como un chiste de mal gusto...
La empresa instaladora subió nuevamente todos los documentos y la Fundación de la Energía dejó claro que el error (aunque no lo asumían) estaba en que: "la aplicación de solicitud de incentivos dentro del PROGRAMA MOVES III ha cambiado una funcionalidad respecto a los anteriores programas".
No obstante, hubo que esperar 12 días para poder leer lo siguiente en mi buzón de entrada: "Tras aportar la documentación indicada como incorrecta en la revisión de la documentación requerida para realizar la solicitud de ayuda (Fase 1) del expediente [XXX] correspondiente al Programa MOVES III - Puntos de Recarga, éste ha quedado pendiente de segunda revisión de la misma".
Todo sonaba como que se acercaba a su fin, pero de eso nada... Nada menos que nueve meses después de iniciado el proceso seguía casi, casi en el mismo estado. Y no hubo novedades hasta seis meses después, es decir, trascurrido un año y tres meses desde la solicitud.
En este caso me confirmaban lo siguiente: "Aceptada la primera documentación del expediente. Todos los documentos son correctos, por lo que el expediente ha pasado al estado PENDIENTE DE SUBIDA DE LA 2ª DOCUMENTACIÓN".
Y añadían: "En esta fase dispone de un plazo de 18 meses, a contar desde la fecha de la presente notificación, para aportar mediante tramitación telemática a través del área de gestión la documentación requerida para justificar la actuación realizada (Fase 2)".
Llegados a este punto yo me pregunté: "¿Fase 2? ¿Qué fase 2?". Para un ciudadano de a pie, pese a que lo gestiona la empresa instaladora, es incomprensible. En mi cabeza estaba lo siguiente: "He instalado un cargador en el garaje, hacen falta determinados papeles para solicitar las ayudas, los hemos aportado, los han revisado, están bien, debería cobrar YA las ayudas".
¿Qué necesidad hay de dividir el proceso en dos fases? Tendrá una explicación, desde luego. Pero yo no veo lógico el proceso. Que se aporte todo, vayan revisando y lo aprueben de una sola vez.
Fue aquí donde mi caso se enrevesó sobremanera, porque me resultó casi imposible localizar a la empresa instaladora. Llamadas, emails, mensajes de WhatsApp... Nada. No había manera de dar con el dichoso electricista.
Decidí ponerme en contacto con el IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía), que es el organismo del Ministerio para la Transición Ecológica que gestiona el Plan Moves. Para informarles y les pedí que me indicaran cómo retomar el proceso por mi cuenta, al margen de la empresa instaladora, ya que el beneficiario de las ayudas y de que el proceso siguiera su curso era yo y no esa empresa.
Su respuesta me dejó helado: "No es posible. La gestión tiene que realizarla siempre un instalador autorizado".
La cabeza me explotó y te explico por qué: cuando instalas el cargador (lo mismo que cuando compras un coche) pagas el total de la factura y luego, cuando se revisa todo el papeleo, te devuelven la parte proporcional que te corresponde, que en el caso de un punto de carga es el 70% del coste total".
¿Entonces qué sentido tiene que deba gestionar el proceso una empresa que ya ha cobrado por su trabajo? Si desaparecen, como en mi caso, ellos no pierden nada y el afectado (yo), se queda sin ver ni un solo céntimo.
Finalmente, con una artimaña digna de pelis de espías, con llamadas con número oculto y un amigo que se hizo pasar por un posible nuevo cliente, dejando un mensaje en el buzón de voz, logré ponerme en contacto con el instalador y hacerle ver (con buenas palabras, pese a las ganas que tenía de decirle cuatro verdades) lo que me estaba costando su mala gestión (por definirlo de forma suave).
Tras este parón se subieron los documentos necesarios y nada menos que un año y dos meses después, que suponía una espera total de dos años y cuatro meses, me dijeron: "Tras aportar la documentación requerida para justificar la actuación realizada (Fase 2) del expediente [XXX], este ha quedado pendiente de revisión".
Y no creas que termina aquí la pesadilla, porque tras otro par de meses, vuelta a la triste rutina: "Se ha procedido a la revisión de la documentación requerida para justificar la actuación realizada y se ha encontrado documentación incorrecta".
Fue aquí cuando me plantee seriamente que en realidad el objetivo de la Fundación de la Energía de la CAM, del Plan Moves III y del propio IDAE es que termines quemado, harto de tantos trámites, desistas y no lo cobres.
Pero llegados a este punto me negaba a tirar la toalla. Seguí a la espera. Otros dos meses más y lo mismo de siempre: "pendiente de segunda revisión de la segunda documentación". 20 días más tarde volvían a solicitar más documentos. "¿Más? ¿En serio? ¿Qué necesitan mi partida de nacimiento y las fotos de la primera comunión?".
Los aportamos. Por suerte en 'solo' 10 días contestan: "le informamos que el expediente ha quedado pendiente de revisión".

Y finalmente, el 7 de mayo de 2024 en mi bandeja de entrada pude leer con tanta incredulidad como alegría: "El expediente [XXX] ha sido aceptado". Y tres días más tarde, dos años, 8 meses y 12 días después, me confirmaron que ¡¡¡"se ha procedido a realizar el pago del incentivo"!!!.
El proceso ha sido tan largo que he tenido que esperar a oxigenarme para escribir sobre ello. Lo tortuoso y lento que ha sido ya te lo he ido contando. Ojalá mi experiencia sirviera como ejemplo de cómo (de mal) funcionan estas ayudas y no caiga en saco roto para que la Administración tome cartas en el asunto y agilice todo el proceso. De lo contrario, el paso a la electromovilidad será también más lento de lo deseable.
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Enrique Trillo
Redactor jefe
Enrique Trillo es redactor jefe de Auto Bild desde 2005. Puedes localizarle escribiendo pruebas de coches, vídeos y en noticias y análisis de la actualidad del sector.