Reportaje

Asi son los garajes para dormir con el coche

Hugo Valverde

16/02/2016 - 14:06

¿Te has preguntado alguna vez cómo son los garajes en Japón? Son extraños, diferentes a los existentes en Europa porque a los nipones les gusta convivir con sus coches. O, directamente, se construyen garajes de lujo con una casa al lado. Asi son los garajes para dormir con el coche.

Asi son los garajes para dormir con el coche. Cada tarde, el mismo programa: la parte trasera de un Ferrari Dino, con sus pilotos redondos y un vibrante amarillo. Kazuyuk Kurihara, tumbado en su sofá, no puede desviar la mirada de su objeto de deseo que, a estas alturas, ya habrás supuesto que no es la pantalla de la televisión. A veces cambia de canal y gira el mando de masajes de su asiento un poco a la derecha. Y entonces, este propietario de un restaurante centra su atención en un Lancia Fulvia 1600 HF de 1971. En vivo y en directo. Y es que en vez de la pantalla del televisor tiene ante sí una gigantesca cristalera entre la habitación y su garaje en Japón. Desde luego, el señor Kurihara no se aburre en absoluto, aunque vea siempre las misma películas, cada tarde. “Vengo aquí para relajarme, y nada como mis coches para eso”, nos cuenta.

Y es que este asiático de 53 años siempre quiere tener sus clásicos a la vista o, mejor dicho, convivir con ellos. ¡Una costumbre muy japonesa! Mientras que los europeos relegan sus colecciones de clásicos a la oscuridad de un garaje de algún lugar remoto, los nipones prefieren tener sus objetos de deseo con ellos las 24 horas. “Adoramos las máquinas y la tecnología”, aclara el periodista japonés de motor Akira Kawamura. Además, los garajes en Japón son escasos y caros. Por eso muchos optan directamente por mudarse junto a sus coches.

La familia Kasahara vive en Tokio en una casa de 66 metros cuadrados con tres plantas. En la baja, junto a una Vespa y otras motos, reside una Renault Kangoo azul oscuro. Un color que conjunta con la decoración del resto de la vivienda. El marido, Shunta, dice que es su “lugar de relajación”. Por la tarde suelen ir amigos, fuman una pipa aromática y montan una tertulia, pero no en el salón, sino junto al coche.

Los coches de Toshiyuki Yokozeki tampoco están aparcados, sino que conviven con él. Los inquilinos se llaman Mini 1275 GT y Austin Cooper S. Junto a estos clásicos de 51 y 29 años, hay unos 50 volantes, matrículas y otros componentes con los que este hombre de 65 años pasa sus ratos de ocio. Para él es mucho más que un garaje. Mucho más que un salón. “Aquí están mis objetos más preciados”, cuenta. Cuando lo deja abierto, a veces da lugar a malentendidos. “Algunos vienen a reparar su coche, confunden mi vivienda con un taller”, nos dice, y añade: “Lo cierto es que no están tan equivocados: mi casa es vivienda y a la vez un lugar de trabajo”.

En la misma habitación están las máquinas con las que este artesano fabrica carteras de cuero que luego vende. Apenas le queda espacio, aunque este japonés aún tiene un sueño más: “Un 911 Carrera antiguo”, reconoce. ¿Dónde, en una ciudad donde apenas hay aparcamientos gratis? “En mi casa, claro”, nos dice. “Si hay que hacer espacio, se hace”, sentencia.

El estudio de arquitectura japonés A5 ha hecho un proyecto referido a este problema de aparcamiento y parece que han encontrado la solución. Y es que sus tres arquitectos Yuko, Sadahiro Shimizu y Masatoshi Matsuzaki diseñan viviendas en torno a los coches. Unas cinco o seis cada año. “Nuestros clientes se toman sus coches como una parte de sus vidas”, cuentan, y matizan:

“Curiosamente, no es una tendencia entre los jóvenes”. Y es que el lector de la revista especializada Garage Life tiene una media de edad de 42 años. La lustrosa publicación se centra en este tipo de viviendas. Pero, junto a construcciones más elitistas, también encuentran otras más populares de aficionados a la mecánica. Se publica cuatro veces al año con una tirada de 20.000 ejemplares y, según su director Jun Ishihara, “es más una revista de arquitectura que de coches”. El perfil de sus lectores suele ser el de “empresarios de éxito” y muchos de ellos son los que ofrecen sus viviendas para los reportajes. Después de 66 números y al cumplir 20 años de su aparición, lo cierto es que esta publicación no tiene dificultad para seguir encontrando casasgaraje fascinantes. Y es que es un honor para muchos aparecer en Garage Life. El redactor Shunsuke Oobuchi ha visto casi de todo: suelos acristalados con vistas a los coches aparcados en la planta baja, un salón decorado como un concesionario de Lancia o habitaciones con más de cuatro modelos de Ferrari. "Muchos de nuestros lectores nos cuentan que se diseñan el garaje ideal que ellos quieren tener personalizado”. Y es que lo que más abunda dentro de esta moda son los propietarios adinerados.

“Raramente conduzco mis coches, prefiero tenerlos parados y admirarlos”, cuenta Mac Y. Wang, de Tokio, a donde se mudó con su mujer desde Shanghai para montar un negocio de utensilios medicinales. Desde su lugar de trabajo tienen las mejores vistas: y no hablamos de los montes que rodean la zona, sino de un BMW Serie 1 Cabrio actual y un Jaguar XJR de hace 11 años, en verde racing.

Toshihiro Yatsu, en cambio, no ha construido una casa con vistas al garaje: este arquitecto, directamente, ha diseñado su vivienda en torno a sus coches. Con un movimiento de mano, este hombre de 48 años desliza la enorme puerta de acero que da paso a una estancia de color verde, en Fukushima. Así está distribuida: tiene dos plantas, una pequeña cocina, un salón con muebles de los años 60 y un balcón. Sin embargo, la estancia no huele a hogar, sino que está fría, porque lo cierto es que él no vive aquí: esta casa es mera fachada, o mejor dicho: su escenario particular para alojar a sus seis coches clásicos como un Porsche 356 de 1957, un antiguo Fiat Multipla o un Porsche 911 Carrera RS 2.7 de 1972.

Detrás, tiene aparcado un ejemplar del extraño Volkswagen New Beetle con denominación RSI y 244 CV. Desde el balcón, Yatsu puede admirar sus preciadas rarezas siempre que quiera. Él lo hace cada día, después del trabajo. Viene y pasa una hora disfrutando de este particular escenario. Desde luego, no podría calificarlo mejor: “Es mi casa-hobby”, describe su garaje japonés.

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Hugo Valverde

Web Mánager

Apasionado de las cuatro ruedas desde que mis padres me subieron al carrito por primera vez.

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