Reportaje

Motos

12+1 curiosidades de Ángel Nieto que quizás no sabías: el rey del motociclismo

Rodrigo Fersainz

Salía mal porque no se le daba del todo bien eso de arrancar la moto, pero luego remontaba como nadie desde sus pequeñas monturas de 50, 125 cc (o las dos) y ganaba carreras y mundiales. Trajo el motociclismo a este país y demostró ser el más inteligente de su época sobre dos ruedas. Maestro de maestros, lo más probable es que no volverá haber nunca un piloto como él, ni por sus éxitos deportivos ni por su capacidad para seguir analizando las carreras desde la televisión demostrando un amor infinito a este deporte.

Tras décadas en la cúspide de la competición, el gran Ángel Nieto ha fallecido a los 70 años de edad en un accidente de quad que ha tenido lugar en su querida Ibiza, la 'musa' que le motivaba como ninguna otra para hacer los deberes y ganar Mundiales antes de irse de vacaciones a su pequeño paraíso balear. Sin duda, otra de las ironías de ese destino cruel que le esperaba al '12+1' veces campeón de Motociclismo, el rey de las cilindradas pequeñas, el ángel de los circuitos que nunca abandonó del todo el manillar, pero que del mismo modo que la moto siempre le "respetó", como decía él, las cuatro ruedas acabaron por traicionarlo en el campeonato más importante de su vida... y que ahora no ha podido ganar: su última lucha por la vida.

1 Empezó de mecánico... con 10 años

Ángel Nieto nació en Zamora en 1947 y pasó toda su infancia en Vallecas (Madrid). Allí entro como aprendiz de mecánico cuando era un niño. Luego, con lo puesto, tomó la decisión de presentarse en Barcelona para trabajar en Bultaco, después de 'asaltar' un día, sin ningún tipo de recomendación, a Paco Bultó en una carrera del Retiro y decirle que formar parte de su equipo en los boxes. No lo consigue, a pesar de que vuelve a intentarlo en la Ciudad Condal.

Cuando sí que lo logra, lo despiden por ausentarse sin permiso y llama a la puerta e Derbi, donde le dan su primera oportunidad como piloto. Por cierto, esta marca es más propicia para correr porque Ángel tiene 14 años y sólo puede llevar las motos de 50 cc que tenía la marca española, no las Ducati de 125 que los italianos le habían ofrecido.  

2 No sabía arrancar

Uno de sus puntos débiles eran las salidas. Entonces, el piloto tenía que arrancar su propia moto antes de echar a correr y el zamorano solía perder demasiadas posiciones antes de la primera curva, lo que luego propiciaba espectaculares remontadas. "Decían que lo hacía para dar ambiente, pero no era verdad", recordaba siempre Nieto. 

3 "El más listo encima de la moto"

Aunque su 'estrategia' era siempre salir desde la pole y tirar al máximo, con los años aprendió a ser más hábil que nadie ("el más listo de todos", recuerda ahora Jorge Martínez Aspar en una entrevista concedida a EFE el día después del trágico fallecimiento) encima de la moto, con una capacidad de pensar, estudiar a sus rivales y tomar decisiones en tiempo real a la que sólo se le han acercado recientemente otros genios actuales como Marc Márquez. Nieto miraba hacia atrás, se levantaba la visera, reclamaba a sus compañeros de equipo que se pegaran a su rueda o que le dieran un relevo, se enfadaba con su equipo y los reprendía con la visera abierta al pasar por el muro en plena carrera... o se paraba justo tras cruzar la meta para ver quién acababa segundo. "Nada de esto sería posible hoy. Si miras un poco, los demás te meterían dos segundos", reconocía humilde Ángel al rememorar estos años. 

4 Picaresca a la española

Su mente privilegiada también lo llevaba a 'engañar' al resto con técnicas de lo más inocentes pero efectivas. Si no quería que le vieran mirando hacia atrás, tiraba un poco de embrague para para que la moto no dejara de avanzar al cortar gas y poder así escuchar mejor el sonido de las de los otros. Además, otro de sus clásicos para despistar era no levantar el cuerpo al frenar en una curva o levantarlo sin dejar de dar gas, para provocar igualmente el error en el prójimo.   

5 Tiró una caja de herramientas para cambiar un manillar

En una ocasión, le dio un golpe al manillar y se rompió. Como no le dejaban cambiarlo y todo el mundo estaba pendiente de eso, optó por tirar 'sin querer' una caja de herramientas y aprovechó para hacerlo mientras todas las miradas se centraban en reordenar aquel estropicio a toda prisa antes de que comenzara la carrera.  

6 Amigo de la tele

Después de ser ya un corredor consagrado en medio mundo, a principios de los 70 comprendió que tan importante como ser el más rápido en pista lo era acercarse a TVE para que siguieran el Mundial, cadena a la que seguiría unido como comentarista durante años después de su retirada deportiva. Y lo consiguió, lo que repercutió aún más a agrandar su fama. En una ocasión, no podía probar la moto antes de la prueba, así que la organización le permitió dar unas vueltas para que lo grabara la tele en movimiento desde un coche. Desde el principio, él se lo tomó como una manera disimulada de probar la moto, poder carburarla luego en boxes y acabar por ganar la carrera, como efectivamente hizo. 

7 La célebre 'inocentada' 

Otro de sus futuros compañeros como comentaristas, Valentín Requena, protagonizó con Ángel uno de los momentos más divertidos de la pequeña pantalla cuando quisieron grabar una 'inocentada' a modo de entrevista, pretendidamente caótica, y ninguno de los dos fue capaz de aguantar la risa.

 

8 Corría más de una categoría a la vez

Otros de los factores que acrecentaron su leyenda fue el hecho que disputara más de una categoría en un mismo fin de semana, lo que tenía como consecuencia inmediata el favor del público y de la prensa, aun estando muy lejos de las carreras de casa, en Jerez, Jarama o Montjuic, por ejemplo. No era raro que horas después de que todos temieran por su salud por una caída en una carrera se le viera ganando la siguiente manga con otra moto. O la posibilidad de que hiciera doblete con GP o Mundial (dos de sus títulos mundiales -en 50 y en 125 cc en la misma edición del GP de España en Montjuic -mira el vídeo-).

9 Salvó la vida al Rey

Pablo Gimeno Valledor cuenta en su libro 'El Circuito del Jarama' cómo en los primeros años 70, el entonces Príncipe Juan Carlos de Borbón, gran aficionado al automovilismo, se compró un Fórmula 1430. Ángel lo quiso probar antes de que su propietario lo estrenara y se estrelló en una curva. Tras disculparse por "haber destrozado el coche", don Juan Carlos le habría agradecido "salvarle la vida". 

10 Seat le dio un 1430 para ir a Spa

En el ámbito profesional, la vida del piloto español seguiría de alguna manera ligada al Seat 1430, pues la marca española le llegó a ceder una unidad amarilla para ir a los circuitos acompañado de una furgoneta con las motos. Hay unas imágenes en el Archivo de RTVE en el que se ve este dúo llegando a Spa-Francorchamps. 

11 Tuvo una moto de Feber con su nombre 

En los 80, algunos niños tuvimos la moto de juguete que llevaba su firma y que él mismo anunciaba en televisión: la Motofeber Ángel Nieto.

 

12 El Premio Príncipe de Asturias que nunca recibió

En 2005, Nieto fue uno de los candidatos a recibir el Premio Príncipe de Asturias al Deporte, un galardón que finalmente fue a parar a Fernando Alonso... meses antes de que el asturiano consiguiera su primer Mundial de Fórmula 1. El jurado argumentó que se había valorado la manera en la que Fernando había contribuido a acercar la F1 a los españoles. Eso tenía mucho de cierto, pero no lo era menos que si alguien había traído el Motociclismo a este país, muchos años antes, con trece títulos y partiendo desde la nada, ese había sido Ángel Nieto. Entonces se comentó que el zamorano había llegado a decir que "tendría que morirse" para que se lo dieran.

Lo cierto es que justo un día después de su fallecimiento, sí ha tenido un galardón oficil: la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, le concedía el reconocimiento de 'Hijo adoptivo' de la Comunidad. Eso sí, a título póstumo.

12+1: la leyenda de esa superstición

Desde 1969 a 1983, Ángel Nieto había ganó 12 Mundiales de Motociclismo, 6 de 50 cc y 6 en la de 125 cc, tras su paso por tras su paso por Derbi, Kreidler, Bultaco, Minarelli y Garelli. Cuando un año después, en otro alarde de inteligencia y genialidad maneja a su antojo la carrera de Silverstone y obtiene su último título, dice que es el "trece más uno", expresión que le acompañará el resto de su vida y con el que se haría su hueco definitivo en la historia como segundo piloto más laureado sobre dos ruedas, sólo por detrás de Giacomo Agostini (con 15 campeonatos del Mundo). 

Este es nuestro pequeño homenaje a un piloto único, pionero, maestro de maestros... al que la suerte abandonó por primera y última vez este verano en Ibiza, tras el desafortunado accidente de tráfico en quad. Sus lesiones cerebrales fueron su peor rival, pues contra ellas no pudo seguir luchando el pasado 3 de agosto. Nos queda su imborrable recuerdo, como piloto y persona, y la certeza de que vivirá para siempre en el primer lugar del podio de todos los que amamos la competición sobre dos ruedas. Hasta siempre, campeón.


 

Redactor jefe de Reportajes, Competición y Motos

Coches, motos, lavadoras, marcapasos... Pruebo todo lo que pase por mis manos ¡y siempre, a la carrera!