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Prueba

Coches 4x4

Prueba Volvo XC40 D4 190 CV: ¡La nieve le sienta de maravilla!

Prueba Volvo XC40 D4 nieve
Nota

9

Gabriel Jiménez

El Volvo XC40 2018 caba de alzarse como Coche del Año en Europa. Vamos a descubrir si es así llevándolo al extremo sobre superficie nevada.

Prueba del Volvo XC40 sobre nieve. No es la primera vez que lo afirmo en estas páginas: Volvo está viviendo un momento dulce. No solo ha renovado casi el 75% de su gama, sino que además introduce nuevos modelos como el que nos ocupa, el SUV compacto XC40. Y para colmo de bienes, esta semana se ha alzado como Coche del Año en Europa 2018. ¡Ahí es nada!

El XC40 es un modelo que está calando entre los potenciales clientes incluso antes de que haya llegado a las concesiones. De hecho, ya hay más de 20.000 pedidos a nivel mundial para este nuevo SUV, de los cuales 250 corresponden a España, país al que acaba de llegar precisamente este mes.

Los motivos para este éxito del Volvo XC40 se fundamentan principalmente en sus proporcionadas dimensiones con un diseño escandinavo muy atractivo y que, aunque sigue su senda particular, mantiene la esencia de sus hermanos mayores, el XC90 y el XC60. He de admitir que hace unos meses, cuando tuve la oportunidad de probar el Volvo XC40 por primera vez, había ciertos aspectos que no me terminaban de gustar, como, por ejemplo, la trasera. Y lo curioso es que en este segundo contacto la zaga del XC40 me gusta, y cada vez más.

El interior es otro de la pilares en los que se basa la buena acogida que está teniendo el XC40: habitáculo de diseño cuidado, moderno, de colores cálidos e ingeniosas y prácticas soluciones como los grandes huecos portaobjetos en los paneles de las puertas, una pequeña papelera extraíble entre los asientos delanteros, una gran amplitud en las plazas traseras, incluso para cabeza y las rodillas, sin olvidar el aspecto tecnológico (llave digital, Volvo on Call, sistema Sensus...) y de seguridad (City Safety, cámara 360º...), marcas de la casa. Y todo ello rematado con un maletero de 460 litros y que esconde también soluciones de carga muy originales, como, por ejemplo, que el suelo de carga se pliegue y sirva de barrera de sujeción para que las bolsas de la compra no vayan bailando.

Al volante del Volvo XC40 D4 190 CV R-Design

También el aspecto mecánico está bien cubierto, en principio con las motorizaciones tope de gama: el T5 de 247 CV y el D4 de 190 CV, que he tenido oportunidad de probar esta vez y del que hablaré líneas más adelante. Por ahora también están disponibles los acabados más gordos: Momentum y R-Design. La buena noticia es que este verano llegarán dos acabados más, uno superior y otro inferior. El más asequible estará disponible en el mes de julio con un precio que rondará los 30.000 euros. También llegarán nuevos motores; de hecho, el XC40 será el primero en estrenar el nuevo motor de 3 cilindros de Volvo. Y al finales de 2018 se unirá a la gama una versión híbrida enchufable. También habrá una variante eléctrica pura, pero aún se desconoce cuándo hará su debut.

Pero vayamos a lo que nos ocupa. Tras haber podido rodar con el nuevo XC40 D4 por las autovías y las carreteras de montaña de Barcelona, en esta ocasión he podido conducirlo por las frías Autobahn de Múnich (Alemania), así como por las carretera de montaña de los Alpes bávaros. Esta vez opté por el motor D4 de 190 CV, muy silencioso, suave y poco gastón. La lástima es la profusión de radares por las carreteras germanas, aunque en los tramos libres de restricciones, el XC40 ha volado a 200 km/h con total control y estabilidad, aunque para ello el depósito se haya resentido ligeramente (de los 5,1 l/100 km oficiales, hasta los 8,5). Aunque también hay que tener en cuenta la calefacción (fuera hacía un frío que pelaba) y sobre todo el esfuerzo en carreteras de alta montaña. Y todo ello jugando con los modos de conducción que endurecían el tren de rodaje y optimizaban la respuesta del motor.

Aunque lo más interesante fue el postre: rodar con el XC40 por una pista nevada con tramos congelados. Desconecté el ESP y comencé a jugar con las inercias. Obviamente, el XC40 es más difícil de domar sobre firme deslizante y con poca tracción que un V40, pero lo cierto es que con maniobras suaves, dosificando el gas y la pisada al freno, el XC40 tuvo un comportamiento noble y también divertido. ¿Quién dice que los SUV no pueden sobrevivir fuera del asfalto?

En la primera toma de contacto que tuve con el XC40 allá por el mes de noviembre de 2018, el SUV de Volvo me sorprendió gratamente por sus prestaciones. Ahora que he podido llevarlo a sus límites sobre suelo nevado, me reafirmo. ¡Buen trabajo!

Conclusión

Lo mejor

Su sorprendente comportamiento en todo tipo de superficies, incluso en nieve, pese a no ser un todoterreno. Su cautivador diseño exterior e interior

Lo peor

Su precio alto (acabado R-Design) y el manejo de la palanca de la caja de cambios automática. Requiere cogerle el tranquillo

Imagen de perfil de Gabriel Jiménez

Director del Área de Motor de Axel Springer España

Soy Piscis, sufridor del Atleti y me gusta juntar letras, a poder ser relacionadas con cualquier artefacto que lleve del punto A al punto B

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