Prueba del nuevo Volkswagen Passat 2.0 TDI: un familiar para devorar kilómetros

Quien busca espacio y funcionalidad para el día a día, pero no quiere un SUV, acabará casi automáticamente en el Volkswagen Passat. Probamos la novena generación.

Hace 50 años comenzó la versión familiar del Volkswagen Passat B1. Apenas medía 4,20 metros de largo, con tecnología en gran parte derivada del Audi 80 y diseñado por la estrella Giorgetto Giugiaro. Hoy nos centramos en el Passat B9.

El Volkswagen ahora solo se ofrece en versión Variant, con la plataforma MQB extendida a 4,92 metros. Ya no se fabrica en Emden, sino en Bratislava, como el modelo hermano Skoda Superb.  

Vota a los mejores coches de año en los Premios AUTO BILD 2024 y consigue un teléfono móvil gratis.

Novena generación del Passat solo en versión familiar  

Esta novena edición del clásico de la gama media de Wolfsburgo impresiona por su presencia. Nos llega con el motor 2.0 TDI de 150 CV, que transmite su potencia a las ruedas delanteras a través de una caja de cambios automática de doble embrague de siete velocidades. Además, VW lo equipa con el acabado deportivo R-Line. 

Como un "burro de carga", el Passat convence. No solo por el tamaño del maletero, que ofrece entre 690 y 1.920 litros, mucho más que el Audi A6 Avant (hasta 1680 l), el BMW Serie 5 Touring (hasta 1700 l) o el Mercedes Clase E Estate (hasta 1830 l). Es que además, la parte trasera se puede cargar fácilmente gracias a su borde de carga bajo (63 cm), su puerta trasera que se eleva hasta 1,94 metros y su suelo de carga plano.

El respaldo trasero dividido en tres partes con desbloqueo remoto ofrece buena versatilidad, y el compartimento debajo del suelo doble  permite almacenar más objetos pequeños. Quien necesite más capacidad de carga puede llevar hasta dos toneladas en remolques además de los 515 kg en el coche. La carga máxima del enganche es de 90 kg, lo que permite llevar portabicicletas con dos bicicletas eléctricas sin problemas.

Confort viajero para cinco adultos

El Passat de 4,92 metros de largo también acomoda cómodamente a cinco adultos. La oferta de espacio es generosa y, gracias a una distancia entre ejes de 2,84 metros, te sientes aireado en la parte trasera. Los asientos deportivos delanteros del R-Line ofrecen buen soporte, una extensión para los muslos, función de masaje y ajuste eléctrico para el soporte lumbar y la inclinación del respaldo. Si tuviéramos que criticar algo, serían los reposacabezas integrados, que no permiten ajuste en altura.

Los asientos traseros también son cómodos, firmes pero confortables y con un respaldo no reclinable que no se convierte en un problema incluso en viajes largos. Si yo (1,97 m) pudiera pedir algo, sería un poco más de espacio entre el suelo del vehículo y el asiento. Sin embargo, los 33 centímetros de altura solo resultan incómodos para personas muy altas; los pasajeros con piernas más cortas no tendrán problema.

Mejora significativa del sistema de infoentretenimiento

La configuración y manejo interior del Passat resultan en general satisfactorios. Todo parece estar bien construido y de buena calidad, aunque sin un avance significativo respecto al Passat B8. Sin embargo, el sistema de infoentretenimiento sí ha mejorado notablemente. Con la gran pantalla táctil de 15 pulgadas (Discover Pro Max), se puede controlar todo, desde el GPS hasta la app de juegos, de manera sencilla. El software funciona con fluidez y los gráficos son modernos.

Aunque los controles deslizantes para temperatura y volumen no sean nuestra solución de manejo favorita, se compensa con un asistente de voz atento y útil. Con "Hola, IDA", se puede hacer de todo, desde ajustar la calefacción del asiento hasta responder preguntas de trivial. La navegación permite visualizar el mapa en el panel de instrumentos, y los atascos se muestran en rojo.

Motor

Con sus 150 CV, el motor diésel de dos litros no solo otorga un rendimiento adecuado para el día a día (9,3 segundos de 0 a 100 km/h), sino que también ofrece suficiente potencia para mudanzas (360 Nm de par) o viajes rápidos por autopista (velocidad máxima de 223 km/h).

Sí, a veces el TDI se hace notar acústicamente y transmite ligeras vibraciones en los pedales, pero en general se comporta bien. Esto es especialmente cierto en la gasolinera. En la prueba, que incluye conducción a alta velocidad en autopista alemana, promedió 5,4 l/100 km. ¡Esto significa que solo se debe repostar cada 1.200 kilómetros!

Y se disfrutan todos esos kilómetros. La suspensión ajustable DCC Pro opcional se adapta a cada situación, proporcionando el confort o la agilidad deportiva según las preferencias del conductor. La dirección progresiva es precisa, pero no excesivamente directa.

Numerosos asistentes se encargan de la seguridad de los ocupantes del Passat, actuando de forma discreta pero efectiva. Desde la advertencia de salida para el conductor hasta el asistente de intersección, muchos sistemas son de serie, aunque el Travel Assist con función de seguimiento en atascos y ajuste de límites de velocidad cuesta un extra.

Factores para decidir la compra

Diésel y familiar: aunque ambos conceptos no estén de moda, no hay una mejor combinación automovilística. El Passat impresiona con espacio, seguridad, confort y alta eficiencia. Eso sí, todo tiene su precio.

Valoración

Nota 8

Lo mejor

Espacio interior, acabados, co,portamiento confortable y ágil, respuesta del motor, autonomía, nuevo infoentretenimiento. 

Lo peor

Precios de venta y de extras elevado. 

Otros artículos interesantes:

Más información sobre:

Volkswagen Passat 2.0 TDI 150 CV

MODELO

Passat

VERSIÓN

Volkswagen Passat

NOTA9

VER PRUEBA

Esta es la prueba del nuevo Volkswagen Passat, que en su novena generación solo vendrá como familiar. Lo analizamos a fondo y te lo contamos al volante.