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Prueba del nuevo Skoda Vision X: intenciones cristalinas

Prueba Skoda Vision X de AUTO BILD

Primera prueba del Skoda Vision X en la República Checa, un concept muy creíble que sorprende por diseño y por atreverse a combinar un motor término de gasolina y GNC con una gran electrificación.

Se anunció bombo y platillo, se presentó en el Salón de Ginebra 2018… y ahora hemos podido ver, tocar y, sobre todo, probar el Skoda Vision X, un prototipo con formas y materiales inspirados en el cristal de Bohemia que revela con transparencia vítrea cómo serán las líneas maestras de la marca checa, cuáles serán sus pretensiones más seductoras a partir de ahora y, sobre todo, con qué tecnología piensa animar su nuevo SUV urbano para mirar sin complejos a sus hermanos mellizos dentro del Grupo VW: el Volkswagen T-Cross y el  Seat Arona. Y cuidado, porque la apuesta de Skoda en estos tres apartados es brutal. 

Con el fin de 'brindar' por el nuevo nacimiento y conocer en persona al pequeño, Skoda nos ha 'brindado' la oportunidad de ser uno de los poquísimos medios del mundo en viajar a la República Checa y conducir esta joya en un lugar recóndito a las afueras de Praga. Antes de empezar, este prototipo de crossover saluda con un baile lumínico en el que la parrilla frontal, cuidadosamente elaborada a mano por un maestro cristalero, se enciendo de dentro a fuera y acaba ‘prendiendo’ los nuevos faros y pilotos hasta acabar en los dos afilados retrovisores. 

Para gustos... los colores

El verde manzana del conjunto “es corporativo, pero también, un tono que denota un aspecto joven, ágil, moderno […] y que destaca sobre la competencia en un salón del automóvil, por ejemplo”, nos cuentan miembros del departamento de Diseño.

Tendencias que se detectan a simple vista: el ya mencionado color predominante con pilares y techo en otra tonalidad, frontal típico de la marca en cuanto a la forma de la parrilla, pero con las ópticas divididos delante (moda que lucen desde monovolúmenes a SUVs) y detrás, algo en lo que los suecos también quieren distinguirse. 

Prueba Skoda Vision X en Chequia

En el portón (donde también predominan las líneas elegantes y horizontales), esos pilotos simulan el acabado del cristal tallado y enmarcan algo que puede parecer superfluo pero que, según nos confirman in situ los miembros del departamento de Diseño no lo es: que, por primera vez, desaparezca el logo de Skoda y en su lugar estén con un aspecto muy cuidado las cinco letras de este nombre. También aquí, frente a este concept, nos confiesan que fue un experimento para poner aún más en valor el orgullo de marca, pero que esta idea parece haber gustado a todo el mundo y le da un toque aún más selecto al conjunto. 

Antes de pasar al habitáculo, abro la quinta puerta y veo que el maletero está ocupado por dos monopatines, un don y dos trampillas laterales para guardar un casco plegable de ’state’ y cualquier otro accesorio, por no hablar de las protecciones de espalda tipo moto que hay detrás de los asientos delanteros. ¿Alguien sigue dudando de la imagen joven, atlética y dinámica que quiere tallando Skoda aquí y en el cristalino de todos?  

Un juguete de cristal: el nuevo tipo de híbrido

`Cuando por fin quiero entrar al habitáculo, un miembro muy cuidadoso del staff, que nos acompaña en todo momento, toca en el lugar adecuado y la manilla de la puerta sale a nuestro encuentro. Abro la puerta con todo el mimo del mundo, me instalo en el resultón pero irreal asiento del conductor (que no recoge mal pero responde sólo a un bonito ejercicio de diseño imposible) y con un clic en el selector de marchas del túnel de transmisión, la pantalla que protagoniza el salpicadero luce una prometedora ‘D’. Todos mis movimientos han de ser lentos, precisos y de lo más cuidadosos, puesto que estoy subido a una joya única en el mundo.

Prueba Skoda Vision X en Chequia

El motor 1.5 TSI suena especialmente bonito cuando uno no está en un coche auténtico, sino en una maqueta a escala real -sin gomas ni otros aislantes- de lo que será el modelo de producción. Si algo se va a parecer, no será el habitáculo (por fuera tiene todas las papeletas de que sí; por dentro la fiesta del diseño no puede tener pretensiones realistas con este bonito pero poco funcional concepto del espacio en un vehículo utilitario de sólo cuatro plazas).

Mecánicamente, las pretensiones del nuevo coche que probamos aquí, el Skoda Visión X 2018, son tan transparentes como el vidrio recién pulido: ser el primer híbrido que funciona con una mecánica que alterne en tiempo real el motor de combustión con el eléctrico… pero con la particularidad de que el bloque térmico alterna a su vez el uso de gasolina con el de Gas Natural Comprimido -GNC-. 

Skoda Vision X esquema técnico

Suelto el freno, piso un poco y la bonita rumorosidad se convierte en un movimiento rotundo, poderoso, que transmite buenas sensaciones, aunque esto no deja de ser un aperitivo del modelo definitivo, que llegará en 2019. Sin darme cuenta, la caja de cambios, que tiene toda la pinta de ser automática DSG, cambia de relación y aquello se embala. 

Así es el Skoda Vision X: la respuesta al Seat Arona

Que lástima no poder darles rienda suelta a mis instintos más primarios cuando piden guerra -y velocidad- para apreciar auténticamente la manera en que la el gas natural y la gasolina trabajan por fin en sintonía ‘arbitrados’ por el motor eléctrico… ni salir a la calle, romper unos cuantos cuellos a nuestro paso y parar sólo en aquellos bares donde los parroquianos no paren de opinar de esta revolucionaria -pero aún, desconocidísima- mecánica.

  

El verdadero techo de cristal

Mientras observo a mi alrededor a todos los mirones de esta restringida zona de pruebas, reflexiono sobre las enormes zonas acristaladas que tiene este modelo -o al menos, su prototipo-, desde el parabrisas frontal las ventanas laterales (sin marco) al portón y el techo solar.

Prueba Skoda Vision X en Chequia

Y para techo de cristal, el que ha tenido durante años la prueba Skoda al buscar su sitio como marca racional… que parece que por fin ha encontrado en cuanto los checos y los alemanes se han dado cuenta de una cosa: Skoda puede seguir siendo la compra inteligente dentro del Grupo… pero, también, atreverse a hacer cosas pasionales, bellas y de calidad para no perder cuota respecto a Seat, Volkswagen, Audi… y lo que es peor, no perder la feroz batalla de este reñidísimo segmento frente a sus competidores más directos. 

Ahora, tras golpear ligeramente don los nudillos los materiales cristalinos del centro y darse cuenta de que son de verdad, toca accionar el tirador de la puerta del conductor pasando el dedo índice por él, de detrás hacia delante. ¡Qué tensión tan tremenda a tan pocos km por hora!

Prueba Skoda Vision X en Chequia

Conclusión

Lo mejor

Diseño, tecnología revolucionaria, concepto, originalidad

Lo peor

Que sólo sea un concept que no esté en producción todavía

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