Prueba

Prueba Volkswagen Beetle Cabrio: Al mal tiempo, buena cara

Alfredo Rueda

04/01/2016 - 13:14

¿Es invierno? ¿Es verano? ¡Qué más da! Con el Volkswagen Beetle Cabrio y su nuevo acabado, casi todo te dará igual...

Puede que el invierno no sea la estación ideal para disfrutar de un descapotable como este Volkswagen Beetle Cabrio, pero no te olvides que en muchas zonas de España el sol sale con fuerza muchos días de diciembre o enero.

Que la lluvia es más habitual en estas fechas también es verdad, y lo puedes comprobar en nuestra sesión fotográfica. Y yo, que cada vez soy menos precavido, fui a ella sin nada de protección. Para mi sorpresa, cuando descapoté este Volkswagen, en marcha, el agua prácticamente ni me tocaba, gracias a un parabrisas alto y bastante vertical que protege muy bien del líquido elemento y, por ende, del viento. Es decir, a una velocidad moderada, de hasta unos 90 km/h, puedes mantener una conversación con tu acompañante sin levantar demasiado la voz. Eso sí, con las ventanillas subidas, se palían bastante las corrientes de aire que puedes notar en el interior.

Una capota que se quita o se pone eléctricamente y en unos 13 segundos, cuatro más si añades la subida o bajada de esas ventanillas y, lo mejor, en una operación que puedes realizar hasta una velocidad de 50 km/h con la practicidad que conlleva el no tener que parar.

A la simpática estética del Beetle Cabrio, con un frontal que parece sonreír en todo momento, se le une en esta versión la mecánica 2.0 TDI de 150 CV asociado a una caja automática de doble embrague y seis velocidades. A mi juicio, es la combinación ideal para poder disfrutar de un vehículo de este tipo en cualquier circunstancia. Aunque, eso sí, no te esperes un cohete con ruedas. Este cabrio está hecho para disfrutar del viento en la cara y de una conducción relajada. Esta mecánica es suave, no notarás excesivas vibraciones y tiene la potencia suficiente como para moverte con agilidad incluso con un punto de deportividad si te apetece circular con algo más de brío. Su sonoridad prácticamente pasa desapercibida con la capota quitada, pero se hace algo más evidente, lógicamente, con ella puesta, sobre todo en parado y al ralentí. Al iniciar la marcha, amortigua su sonido y la suavidad va inundando el habitáculo, con una rumorosidad que llega más desde su capota que desde bajo el capó.

 

La caja de cambios del Volkswagen Beetle Cabrio acompaña en su dinamismo, con transiciones rápidas y el refinamiento acostumbrado en una caja automática de doble embrague, pero su precio respecto a la versión manual a buen seguro que echará para atrás a más de uno, y es que 3.200 euros de diferencia es mucho dinero.

Claro que si aceleras el ritmo, también te darás cuenta que su chasis corresponde a un descapotable, es decir, con bastante menos rigidez que la que aporta una carrocería cerrada, pero aún así la torsión en carreteras reviradas o rotas no se nota demasiado. En esto tiene que ver una plataforma bien equilibrada que también montan el Audi A3 o el Seat León, por ejemplo.

Eso sí, con un peso de tonelada y media, lo que sí genera, de forma más acusada, son bastantes inercias si comienzas a trazar curvas con más alegría. Este peso también pasa factura en las frenadas, sobre todo si se repiten en un corto espacio de tiempo, ya que pueden llegar a calentar los frenos en exceso y comenzar a alargar los metros necesarios para pararse, hasta superar los 40.

Evidentemente, el maletero sufre las consecuencias de tener que albergar el dispositivo de cierre y apertura de la capota, con lo que pierde 85 litros respecto al Beetle cerrado, pasando de 310 a 225 litros. Poco espacio para un coche tan voluminoso.

Tampoco irán muy cómodos los dos pasajeros traseros (esta homologado solo para cuatro plazas), no ya por el justo espacio para las piernas, sino por un respaldo tan vertical que el paso de los kilómetros se hará muy pesado.

Por lo menos, estamos ante la versión R-Line, que incluye interesantes elementos adicionales al acabado Sport tanto en su carrocería como en el interior, que lo hacen todavía más atractivo. Y puede que su precio de catálogo de casi 36.000 euros te parezca excesivo (a mí también), pero en la web de Volkswagen lo acabo de configurar por 32.000. Aprovecha la oportunidad y... ¡ que no te importe que llueva!

 

Conclusión: El placer de conducir con un coche descapotable

Disfrutar de los rayos de sol en la cara lo puedes hacer con cualquier descapotable, pero hacerlo con un coche con tanto 'glamour' como este, con muy pocos. Y a esto, que para más de uno será ya una válida decisión de compra, hay que añadir la calidad y sobriedad alemanas, junto a un conjunto mecánico ideal para prácticamente cualquier circunstancia. Porque no creo que lo utilices para una conducción deportiva ni para ir a la compra todos los días. Quita la capota y te aseguro que olvidarás tus problemas...

Y si todavía te acuerdas y quieres buscar un coche más acorde a tus expectativas, siempre puedes acudir a nuestro recomendador, donde sin duda encontrarás tu coche ideal.

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Alfredo Rueda

Periodista apasionado de todo lo que tenga motor: Coches, motos y ahora, también, cacharritos con alas...

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