Prueba del Porsche 911 Turbo 50 Aniversario: un cumpleaños vertiginoso

Hace 50 años, el Porsche 911 Turbo dejó a la competencia atrás por primera vez. Ahora, los de Stuttgart lo celebran con un encantador modelo de aniversario. Ya hemos tenido la oportunidad de conducir uno de los primeros de los 1.974 ejemplares.
En Carmel-by-the-Sea saben miucho de coches.. Al fin y al cabo, una vez al año, el desfile completo de la Monterey Car Week pasa por este tranquilo pueblito en la costa del Pacífico, y las calles se llenan de modelos de Bugatti y Bentley, Packard y Pagani de más de 100 años de historia automotriz. Así que aquí nadie se suele girar a mirar un Porsche 911, incluso si es un Turbo.
Pero este coupé gris de Stuttgart sí que atrae la atención de los amantes del motor. Porque, ¿dónde más, si no aquí, reconocerían de inmediato que este no es un 911 cualquiera, sino el primero de los 1.974 cochescon los que Porsche celebra el 50º aniversario del 911 Turbo?
Cuando esta joya y pieza de colección llegue al mercado en otoño, se diferenciará del, digamos, "común" Turbo S por unas cuantas pegatinas en los guardabarros traseros y el emblema de Porsche en el nuevo color especial "Turbonit", una placa conmemorativa tanto en el interior como en el exterior, tapicerías con el patrón escocés gris y blanco de los años 70, y, por supuesto, por su precio.
50 años del Porsche 911 Turbo: más de 270.000 euros para el modelo de aniversario
A diferencia de otros cumpleaños, este modelo especial no es un regalo, sino que cuesta unos 30.000 euros más que el modelo base.
Con este precio, Porsche rinde homenaje a un coche que probablemente terminó de consolidar al deportivo alemán como una leyenda, y ahora celebra su 50º aniversario. Cuando Porsche presentó el 911 Turbo en octubre de 1974 en el Salón de París, se convirtió de la noche a la mañana en un ícono que redefinió los límites del rendimiento. Y no solo en la carretera, sino también en la imaginación de los apasionados del motor.
Empecemos por las cifras de aquel clásico: 260 CV, de 0 a 100 km/h en 5,4 segundos y una velocidad máxima de 250 km/h, cifras estratosféricas para la época. Hoy en día, se podría lograr eso casi con un Volkswagen Polo o, bueno, con un Passat. Pero Porsche no sería Porsche si los de Stuttgart no hubieran seguido ajustando el rendimiento.
Actualmente, el Turbo S, en el que se basa este modelo de aniversario, es 2,5 veces más potente que el original, con 650 CV extraídos de sus 3,7 litros. Y mientras el Turbo original era considerado difícil de pilotar, ganándose el apodo discutible de "coche para hombres" (y tal vez por eso era tan popular entre mujeres independientes como Louise Piech, quien pidió el primer ejemplar a su hermano Ferry Porsche), el modelo actual se puede conducir con un solo dedo, hasta casi el límite.
Naturalmente, en Carmel-by-the-Sea no tiene mucho sentido: aquí no se puede conducir a más de unos 50 km/h, y aunque los pequeños sprints sean divertidos, las interminables señales de stop se vuelven molestas rápidamente, sin mencionar los baches y los surcos profundos en el asfalto.

Pero a cambio, puedo disfrutar de la vista del Pacífico y, sobre todo, de la atención que este modelo de aniversario atrae, incluso cuando llega en un discreto color gris y sin el paquete de diseño Heritage, que con sus muchas pegatinas llama aún más la atención.
El futuro del Turbo está asegurado en Porsche
Y dado que el tráfico no te exige mucho, dejas que tu mente divague un poco. No solo hacia aquellos tiempos en los que Porsche, con su primer Turbo, dejó atrás al resto de la competencia de los deportivos, sino también hacia el futuro, donde el Turbo podría tener un papel aún más importante.

¿No acaba de haber una actualización para el 911, aunque por ahora solo se han renovado el modelo base y el GTS? ¿Y no es cierto que en ese mismo GTS hay un nuevo motor con un – atención – nuevo turbo, que es impulsado eléctricamente y a la vez actúa como generador para un motor eléctrico de refuerzo?
Este T-Hybrid ya ofrece un aumento de rendimiento del 10% en el GTS, alcanzando los 541 CV, y Porsche no sería Porsche si no tuviera algo más bajo la manga. Después de todo, tras estos últimos 50 años, es tan difícil imaginar un 911 sin su modelo tope Turbo como un BMW Serie 3 sin M o un Volkswagen Golf sin GTI. Así que es muy posible que en Carmel-by-the-Sea pronto vuelvan a quedarse boquiabiertos cuando, en lugar de uno de los 1.974 Turbos retro, vean pasar un nuevo Turbo por las calles.

Conclusión
Por supuesto, el Turbo de 50 años es solo un modelo especial mejorado, y siendo sinceros, más de 270.000 euros es mucho dinero para unas cuantas pegatinas, placas y un patrón escocés. Pero este dinero está bien invertido. Pocos coches mantienen su valor tan bien como el Porsche 911, y cuanto más pequeña es la serie, mayor es el aumento de valor. A la hora de revenderlo, también será beneficioso haber optado por un modelo discreto, ya que un coche sobrio se vende mejor que una pieza llamativa. Pero, ¿por qué venderlo? ¡Un Turbo está hecho para ser conducido! Así era en 1974, y sigue siendo así hoy en día.
Valoración
Nota 9
Lo mejor
Diseño, acabados, prestaciones, motor, conducción... todo un 911, al fin y al cabo.
Lo peor
El modelo 50 Aniversario cuesta 30.000 euros más que el Turbo S nomal, pero posiblemente se revalorizará en el futuro para coleccionistas.