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Prueba

Prueba: Mercedes AMG C 43 Coupé facelift 2018

Prueba del Mercedes AMG C 43 Coupé facelift 2018
Nota

9

Cambia poco, mejora bastante

En este día lluvioso me ha tocado conducir el muevo Mercedes AMG C 43 Coupé, y digo nuevo porque es un facelift. Aunque bastante leve, por cierto. Entradas de aire modificadas delante, nuevos faros LED, nuevas ruedas... detrás, eso sí, destaca un marcado difusor con dobles salidas de escape, y nuevas salidas de aire laterales. ¿Y cómo se comporta ahora? Prueba: Mercedes AMG C 43 Coupé facelift 2018.

Este Mercedes rinde ahora 390 CV, y a pesar de la lluvia, vamos a comprobar lo que dan de sí. Sorprende que, a pesar del aumento de potencia, las cifras de aceleración siguen igual. Igual que el anterior, este Coupé pasa de 0 a 100 km/h en 4,7 segundos. El motor va acoplado a la nueva transmisión AMG Speedshift 9G, que con un software propio para este C 43, logra menores tiempos de cambio. Con el lavado de cara, el C 43 recibe el nuevo volante deportivo de AMG, con los touchpads para manejar el infotainment que ya conocemos de otros modelos de la marca.

Por dentro...

Lo primero que llama la atención en el facelift del C 43 es que ahora tengo un cockpit totalmente digital, y hasta ahora era instrumentación analógica. Mercedes no ha instalado, aun así, su sistema de doble pantalla, y aunque algunos se han quejado de eso, tengo que decir que, una vez lo he probado, me recuerda mucho al Virtual Cockpit de Audi, en este caso con tres estilos, Classic, Sport y Supersport.

Todo se puede manejar con mucha comodidad con los mandos del volante, y tengo que reconocer que me ha gustado más de lo que esperaba, y no echo tanto de menos la fabulosa doble pantalla de Mercedes. Pero no olvidemos que estamos sentados en un modelo de AMG, y aquí lo que importa es cómo se conduce. El tiempo, hoy, no es el mejor, pero llevamos tracción integral. Vamos allá.

¡Arrancamos!

Miremos antes, brevemente, los datos. El tres litros V6 biturbo rinde ahora 390 CV, y el par máximo se mantiene en los 520 Nm. Pasa de 0 a 100 km/h en 4,7 segundos, y el consumo oficial anunciado es de 9,5 litros. La velocidad punta es de 250 km/h. Después de haber rodado unos 100 kilómetros, tengo que decir que no se nota el aumento de potencia. Lo veo más como una forma de buscar la diferencia respecto a un Audi S5 o un BMW 440i, para marcar distancias, pero más sobre el papel, porque el anterior modelo ya tenía potencia de sobra.

Prueba del Mercedes AMG C 43 Coupé facelift 2018

Ahora los 390 CV se gestionan con la caja automática de nueve velocidades, que aporta mucha diversión y me permite seleccionar los modos Sport y Sport +. Tengo las mariposas del escape abiertas, así que me basta con pisar a fondo, y el empuje se siente 'ipso-facto'. El sonido, en Sport + se pone automáticamente en modo Powerful, y es realmente cautivador, aunque demasiado homogéneo, con las mismas explosiones cada vez que reduzco. Si se llega a hacer molesto, basta con pulsar un botón y el coche se vuelve mucho más silencioso.

En modo manual, en Sport +, los cambios son más impetuosos y menos fluidos, pero eso es normal por esta configuración deportiva. Tengo que decir que en carreteras de montaña el Sport + es el modo idóneo, pero en autovía o en ciudad, me gusta más el modo Sport, porque el coche es más silencioso, y el cambio automático no inserta de forma tan repentina. Y es que en Sport + a la mínima insinuación sobre el pedal reduce de golpe tres relaciones y eso aumenta el ruido y a la larga puede hacerse molesto. El modo Sport a secas me parece mucho más cómodo.

Este modelo tiene su propio menú  AMG. Ofrece información muy diversa, como el estado del motor, el cambio o la temperatura, o el chasis. También hay un indicador de fuerza G, y un cronómetro para los tiempos por vuelta. El chasis es muy equilibrado, pero estamos sentados en un AMG, y no es un coche suave, sino deportivo, siempre relativamente firme, incluso en modo Confort. Pero está muy bien porque casa con su talante deportivo, y logra no ser incómodo en ningún momento. Hay un buen balance entre todos los componentes, y la dirección es comunicativa y rápida, pero no demasiado directa. Es un coche, en definitiva, con un marcadamente deportivo, y cada vez que aceleras te provoca una sonrisa en la cara.

Quien quiera diferenciar aún más su C 43 puede pedirlo con elementos como el splitter frontal, o los umbrales laterales en negro brillante. Con el paquete Carbon 2, incluye más componentes en carbono como las tapas de los espejos retrovisores. De serie, lleva amortiguación adaptativa y tracción total permanente 4Matic.

Y ya que hemos llegado hasta aquí... ¿Quieres saber cuál es tu coche ideal?

Conclusión

Lo mejor

Nuevo cockpit cirtual, perfecto balance entre deportividad y confort.

Lo peor

Apenas varía la estética. El incremento de potencia no se nota al conducir.

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