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Prueba

Prueba Mercedes Clase A 200 7G-DCT: mucho más coche

Prueba Mercedes A 200 7G-DCT
Nota

8

La cuarta generación del Mercedes Clase A ha dado un salto de calidad en todos sus aspectos. Tanto, que se posiciona como uno de los mejores coches del segmento de los compactos. ¡Qué tiemblen sus rivales!

Parece mentira, pero Mercedes ya va por la cuarta generación del Clase A. La primera se lanzó en 1997 (como un monovolumen pequeño) pero en 2012, con la tercera generación, los alemanes cambiaron de formato y crearon un compacto que ha sido un éxito: en total se han vendido cinco millones de unidades y, gran parte de ellas, son del tercer modelo (W176) entre 2012 y 2018. Probamos el Mercedes A 200 7G-DCT.

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Ahora llega la cuarta generación y tiene el importante reto de superar a su antecesor. ¿Cómo pretende conseguirlo? Pues mejorando los puntos en los que su antecesor flojeaba. Muchos usuarios y probadores nos quejábamos de que el Mercedes Clase A adolecía de una falta de calidad tanto en materiales como en ajustes. Estéticamente todo estaba muy logrado pero cuando tocabas los plásticos decías... "¿Cómo es posible esto en un Mercedes?" Cierto que es el modelo más pequeño de la gama, pero los alemanes no lo regalaban: desde 26.525 euros para un sencillo A 180.

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En el A 200 que estoy probando ahora todo está mejor hecho. Los materiales del salpicadero no sólo son agradables a la vista, también ofrecen un buen tacto. El techo panorámico (1.289 euros) no cruje ni en carreteras bacheadas y, si fuera el dueño de este Clase A, podría decir que el coche vale los 33.657 euros que he pagado. 

El otro gran fallo del compacto de Mercedes era que se pasaron en dinamismo. Querían competir con el BMW Serie 1 y apostaron por un chasis demasiado enérgico que, con la suspensión opcional AMG, se convertía en algo insoportable. Ahora han encontrado el reglaje óptimo: la amortiguación absorbe bien los baches, tus riñones no sufren, puedes viajar con comodidad por autovía y, además, tampoco pierde ese carácter deportivo que te permite disfrutar en una zona revirada. 

Es curioso cómo apoya la suspensión. Por ejemplo, si tomas una curva de derechas con radio amplio, que justo en el medio tiene una bache ondulado, puedes notar cómo el amortiguador delantero izquierdo se comprime y soporta el peso de la carrocería. ¡Es perfecto! Limpio, sin pérdida de confort y, además, efectivo. La dirección, de tacto muy rápido, también aporta su granito de arena para transmitir esa sensación de dinamismo.

¿Y el habitáculo? También es más amplio respecto al anterior modelo (sobre todo en las plazas traseras) y la capacidad del maletero ha aumentado de los 341 litros a los 370 que se pueden ampliar hasta los 1.210 si abates los respaldos de los asientos traseros. Eso sí, son diez menos de lo que ofrece, por ejemplo, un Audi A3 Sportback. 

Opinión

¡Enhorabuena Mercedes! Habéis dado un salto de calidad espectacular con el nuevo Clase A. Eso sí, este comentario nunca lo debería de haber hecho de un producto de Stuttgart... ¿Me compraría este coche? ¡Sí! 

Conclusión

Lo mejor

Calidad de los materiales del interior, mejora en los reglajes, dirección

Lo peor

Precio algo elevado, equipamiento opcional excesivo

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