Skip to main content

Prueba

Prueba Mercedes Clase A 2018

Con su MBUX

El MBUX te alucinará

En esta prueba del Mercedes Clase A 2018 no estás ante un modelo compacto más. Tampoco ante el Mercedes más pequeño de la gama. Tienes delante la confirmación de que en Stuttgart han apostado fuerte por la tecnología... y que además, cuando se ponen serios, saben hacer productor redondos.

El nuevo Mercedes Clase A 2018 va a llegar a España antes del verano, pero nosotros hemos podido conducirlo antes por carreteras de la costa de Croacia. La primera conclusión que sacas cuando te subes al coche es que se trata de un modelo muy serio. Un ingeniero que ha estado involucrado casi cuatro años en el proyecto (aunque este tiene algunos meses más) me contaba que lo que han intentado es hacer un coche que supusiera un paso adelante en el proceso de madurez del modelo. Lo cierto es que se nota un coche más sosegado, con una imagen más sobria y un interior que ha ganado muchos enteros tanto en habitabilidad como en sensación de calidad percibida.

¿Quiere eso decir que cuando entras tienes una calidad comparable a la de, por ejemplo, el nuevo Clase E? No hay que exagerar: la guantera está encajada 'de aquella manera', queda alguna rebaba visible en la tapa y te encuentras con algunos plásticos que podrían ser más aparentes (mandos de los elevalunas, tiradores de las puertas, ajustes de algunos paneles)... Aun así, es hablar por hablar, lo admito, porque la calidad general es de notable alto.

 

Así es el interior del nuevo Clase A

Tras terminar la prueba del nuevo Mercedes Clase A, para mí las protagonistas indiscutibles son las dos pantallas horizontales que forman en cuadro de mandos: por primera vez en un coche de producción nos tenemos que olvidar de la capillita donde se meten los relojes o la pantalla digital al estilo del Digital Cockpit de Volkswagen. En las fotos que puedes ver tienes las grandes, que son de 10,25 pulgadas y se inspiran en las del Clase S.

La buena noticia es que esto tan vistoso va a ser de serie en todos los coches que se vendan en España, aunque de serie serán la dos de siete pulgadas y existirá la opción de que una de ellas (la de la derecha) sea de 10,25. En todo caso, ofrecen mucha información y una lectura fácil. Además, la pantalla de la derecha es táctil por primera vez, aunque también se puede controlar desde el volante o por medio de un touchpad que es mucho más sencillo de manejar que el que monta hasta ahora el modelo... y en torno a 500 veces mejor que el farragoso sistema de controlador circular que monta el actual Mercedes Clase C.

Y en el nuevo Clase A, la luz ambiente podrá variarse en hasta 64 tonalidades distintas.

Por dentro, el espacio también mejora: la postura en las plazas delanteras es realmente buena con muchos ajustes para los asientos y el volante, y la cabeza gana 7 mm de espacio, mientras que en los hombros aumenta en 35. La visibilidad perimétrica, una de las principales taras de este modelo, mejora ahora en un 10%, según la marca, por emplear pilares más delgados. No sé si llega a tanto, pero lo cierto es que apenas encuentras puntos débiles en este aspecto, incluso callejeando por calles estrechas y complicadas.

La boca del maletero, bastante pequeña hasta ahora, mejora en 20 centímetros a lo ancho ancho gracias al empleo de pilotos traseros partidos, lo que permite además  que el volumen de carga mejore en 29 litros. O, como me dijeron durante la presentación del modelo, ahora caben un par más de barriles de cerveza.

En cuanto a las plazas traseras del Mercedes Clase A, el espacio no sobra, pero también es cierto que puedes estar mucho tiempo ahí sin que te entren ganas de tirarte en marcha. Los asientos pueden tener reposacabezas integrados, aunque también existe la opción de un respaldo que se puede abatir en tres y que lleva reposacabezas convencionales. Lo cierto es que ahora se adaptan mejor a tallas altas porque ha rebajado la altura de la banqueta, algo que se nota. Eso sí, para mi gusto, prefiero la segunda configuración, ya que para mi gusto los reposacabezas integrados no se pueden regular y van demasiado cerca de la cabeza. 

Los motores del Mercedes Clase A 2018

Por el momento no se habla de un Clase A totalmente eléctrico... aunque no niegan que están haciendo pruebas con versiones híbridas que cuentan con un pequeño motor de 15 kW y 70 Nm que reducirá el consumo del climatizador o los asientos calefactables y permitirá, por ejemplo, que la maniobra de aparcar y desaparcar se haga de forma totalmente eléctrica.

Prueba de copiloto Clase A 2018

En el momento del lanzamiento habrá dos mecánicas, una diésel y otra gasolina. En España llegará un A200 de cuatro cilindros y 1,3 litros desarrollado junto a Renault que ofrece 163 CV. El que monta el Clase A lo fabrica Mercedes en Canadá y lo ensambla en Alemania, aportando así su toque personal.

Aunque habrá una variante más potente, el A250 de dos litros con 231 CV, lo más interesante llegará más adelante con el nuevo Mercedes-AMG A50: y es que, aparte del purasangre de Affalterbach, se espera una versión light denominada A35 con 340 CV que tiene la misión de comerse a los BMW BMW M140i, Volkswagen Golf R y compañía.

En cuanto a los Clase A diésel, también suben de potencia. Llegará un A200d con 150 en lugar de 136 CV, y probablemente un A250d con 194 frente a los 177 de ahora.

A España va a llegar en principio el A180d. Este motor será probablemente un superventas, aunque también probablemente el más controvertido, ya que se trata del motor K9K de Renault que se ensambla en Valladolid: sí, tu clase A está emparentado con el Dacia Dokker. Pero esto solo es el chascarrillo para tus amigos, porque la realidad es que con 116 CV y 250 Nm puede mover todo el conjunto con una solvencia más que envidiable y con un consumo muy bueno.Probando el nuevo Clase A

Nos ponemos en marcha. Antes de iniciar la prueba del nuevo Mercedes Clase A me dicen que han mejorado los valores NHV, que son los que miden el sonido, vibraciones y sensación de suavidad del coche.

Al arrancar el motor 1.33 que han desarrollado junto a Renault, noto esa suavidad: el coche apenas vibra o suena. A velocidades de ciudad solo escuchas ligeramente el ruido de los neumáticos; en esta ocasión unos Pilot Sport 4 en medida 225/40 R19.

Si subes el ritmo, notarás el sonido del aire, pero muy bajo y controlado. En el proceso de desarrollo del modelo han recolocado los retrovisores y el pilar A para reconducir el flujo de aire, mejorar la sonoridad y, ya de paso, el consumo.

En marcha con el nuevo Clase A

Esta primera prueba del nuevo Mercedes Clase A ha tenido la particularidad de que ha sido en carreteras de Croacia. Eso quiere decir buenas autopistas en las que se puede rodar rápido y carreteras convencionales muy variadas, en relativo buen estado y curvas de todo tipo.

Una de las novedades se encuentra en el eje trasero. Aunque de origen llevan un eje trasero con una suspensión por barra de torsión, si montas la suspensión adaptativa, detrás recibes un gran sistema multiblazo que es el que he podido probar. En general ofrece un control de la carrocería bastante elevado. El coche no va duro, y sin embargo apenas tienes balanceos o cabeceos. Si subes el ritmo, notarás que tiene de irse de morro, pero todos los asistentes te ayudan a que la cosa no pase a mayores.

En cuanto a los motores, los dos propulsores que llegarán a España al principio cumplen más que de sobra. Aunque el 1.5 diésel funciona bien y no se deja sentir tanto como en la generación actual, me quedo con el gasolina: el A200 rueda sueva, siempre con reserva de potencia y con ganas de subir de régimen, aunque en esa situación el ruido que se percibe es un poco elevado.

Como conclusión a esta prueba del nuevo Mercedes Clase A, solo puedo decir que estás ante uno de los mejores compactos de momento por tecnología y dinñamica, aunque claro, es un Mercedes y eso hay que pagarlo...

Lecturas recomendadas