Prueba

Comparativa VW Golf Sportsvan, C-Max, Clase B y Meriva

David López

En esta comparativa entre Volkswagen Golf Sportsvan, Ford C-Max, Mercedes Clase B y Opel Meriva buscamos un doble objetivo. Por un lado, ver como se posiciona la última carrocería de nuevo Golf. Por otro, saber cuál es el monovolumen compacto más recomendable del momento.

El Volkswagen Golf Plus no fue un coche que rompió muchos corazones gracias a la belleza de su diseño exterior y no sorprende, por tanto, que un elevado porcentaje de los modelos Golf de esa generación vendidos correspondieran a esta conocida versión de cinco puertas. Es decir, al tradicional Volkswagen Golf pequeño. Pero ahora parece que la marca quiere dejar atrás esa imagen burguesa. Y esto empieza por cambiar el nombre del sucesor del Golf Plus: ahora se llama Volkswagen Golf Sportsvan y se presentó en el Salón de Frankfurt 2013.

Esto suena mucho más dinámico y moderno. Además, han bajado los costes de producción, lo que significa obtener mayor beneficio. Aunque al final, “más”, para los clientes, sigue significando “más precio”. En comparación al Golf de cinco puertas, por el Volkswagen Golf Sportsvan deberás pagar como poco 2.150 euros más. Pero no cabe duda de que el nuevo modelo ofrece muchas virtudes, algo que demuestra esta comparativa: ¿cómo se bate con rivales como el Mercedes Clase B, más caro y de concepción más premium? ¿Y contra el Ford C-Max y el Opel Meriva, con precios bastante más bajos?

Para esta prueba hemos seleccionado las variantes potentes diésel de estos monovolúmenes. Sus motores son idóneos para devorar kilómetros, algo para lo que está concebido este segmento. No obstante, te puedo adelantar que te vas a encontrar más sorpresas de las que te esperas al principio. Aunque no lo parezca, el Opel Meriva ha crecido mucho en estos últimos años y con una longitud de 4,3 metros no tiene nada que envidiar a sus rivales. Por otro lado, el Ford se convierte en un maestro del dinamismo en cuanto aparecen las primeras curvas. Estos ingenieros alemanes, no hay que olvidar que está desarrollado en Colonia, siempre saben encontrar un gran compromiso entre estabilidad y confort. ¿Y el Clase B? Como suelen decir, un Mercedes siempre es un Mercedes pero... ¿será suficiente esta vez?

Opel Meriva

El Meriva tiene grandes ambiciones. Es el más corto de la comparativa con sus 4,30 metros y sus puertas de mariposa, pero se desenvuelve bastante bien en este segmento. Aunque más bien se podría decir que se encuentra a medio camino entre el mundo de los utilitarios y el de los compactos. Este monovolumen se basa en misma plataforma alargada del Opel Corsa. A pesar de ello, Opel lo quiere ubicar en el segmento de los monovolúmenes compactos. Intento fallido: el Meriva pierde claramente.

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Solo puede presumir de precio, que empieza en 17.410 euros en la versión más barata. Pero le penalizan su elevado peso de 1,5 toneladas, su escaso dinamismo y un motor que, aunque es el más pequeño, no tiene unos consumos sorprendentes. Eso sí, resulta muy suave y progresivo. Por otro lado, adolece de poco espacio interior y confort. Sobre todo, se nota que es el que menos anchura interior ofrece. Por ello, su maletero y sus plazas traseras son más pequeñas que los de sus rivales. Además, carece de modernos sistemas de asistencias como el cambio de trayectoria o el indicador de ángulo muerto. Se nota que se lanzó al mercado en 2010 y ya se le empieza a notar el tiempo. Respecto a su dinamismo, por carreteras en mal estado tiene un rodar rústico. Sobre baches pronunciados, el eje delantero golpea demasiado a la carrocería y su dirección tampoco te transmite muchas sensaciones. Está claro que este coche podría hacerlo mejor. No obstante, es una opción a tener en cuenta si buscas un monovolumen a un buen precio. Ten en cuenta que esta unidad tiene un coste de unos 21.000 euros. Es decir, 8.000 menos que el Mercedes Clase B.

Mercedes B200 CDI

El Clase B cumple con el espíritu de la marca: ofrecer mucha capacidad con un extra de elegancia y mejores acabados. Este Mercedes cuenta con espacio y modularidad, además de resultar muy agradable de conducir. Especialmente con la configuración de la unidad con la que realizamos la sesión de fotos. Es decir, con el cambio de siete velocidades que tiene un coste extra de 2.483 euros. Se trata de una caja automática de doble embrague al estilo del cambio DSG de Volkswagen, pero, en este caso, funciona como si fuera un convertidor de par. Es decir, con ligeros tirones. Si a este defecto le sumamos el tacto tosco del motor, está claro que este producto no se corresponde con su imagen premium. Porque no hay que olvidar que este monovolumen no es nada barato. Presenta un precio, sin tener en cuenta las opciones, de 29.950 euros. No obstante, sí resulta llamativo que si no hubiéramos tenido en cuenta sus altos costes, habría quedado segundo en esta comparativa. Es de ese tipo de coches que, poco a poco, van sumando puntos en cada apartado y llega al final del partido con una gran puntuación. Es decir, no ha vencido en ninguno de los apartados de nuestro protocolo, pero ha obtenido un resultado final sorprendente para su precio. Es evidente que Mercedes sabe hacer buenos coches. Por ello, su rumorosidad mecánica está bastante contenida, sus asientos ofrecen un alto grado de confort y el motor diésel, aunque no es ninguna maravilla, consume una media de 5,7 l/100 km. Una cifra bastante buena.

Ford C-Max

Abombado, alto y largo, el Ford C-Max lleva la definición de monovolumen mas allá. Con todo, detrás es más estrecho que el Golf y el Clase B. Y es que el espacio interior no es su punto fuerte, aun cuando se pueden extraer los asientos y obtener una considerable capacidad de carga. Los ingenieros de Ford se han empleado a fondo en el chasis y la dirección. El C-Max tiene una respuesta más deportiva de lo que aparenta, y al mismo tiempo es confortable. Incluso sobre asfalto bacheado filtra mucho mejor que el Opel Meriva e incluso un poco mejor que el Mercedes. Pero aún más acusadas son las diferencias en la dirección. Tiene una respuesta inmediata y permite una conducción muy ágil. Si a esto añadimos un cambio preciso, queda claro que conducir este coche es un auténtico disfrute. Por desgracia, sus seis litros de consumo lo ponen por encima de sus rivales y pierde puntos en el apartado de ahorro. Además, sus prestaciones tampoco son para quitarse el sombrero. Este bloque diésel de 140 CV acelera peor que el Clase B y el Golf Sportsvan y sus recuperaciones son algo discretas. Pero en lo que no te decepcionará el Ford es en su equipamiento de serie. De fábrica viene con una dotación bastante completa y no le faltan elementos como el sistema de navegación. No obstante, hay que ser justos. Ni por asomo lleva una pantalla de 9" a todo color. Se trata de un discreto display de 5 pulgadas situado en la parte superior del salpicadero. Para algunos puede ser suficiente para apreciar la dirección que hay que tomar con facilidad... pero de lo que estoy seguro es que les resultará más complicado de manejar. Todas estas generaciones de Ford adolecen un sistema de uso de su sistema multimedia demasiado complicado: los botones son muy pequeños, no son intuitivos y cambiar de emisora se convierta en una aventura.

Volkswagen Golf Sportsvan

Se acabó el diseño en forma de patata. Mientras que el Golf Plus, estéticamente, tenía el mismo encanto que el tubérculo, el nuevo Golf Sportsvan apuesta por una línea capaz de cautivar a sus posibles compradores. Más acentuada y afilada, y más moderna. Eso sí, mantiene cualidades como los asientos traseros deslizables y se presenta con un interior muy desahogado y una gran usabilidad en el día a día. En este coche vas más elevado que en el Golf normal y es más fácil subirte a sus cómodos asientos. Sus principales ventajas se notan al conducirlo: gracias a su chasis adaptativo DCC (115 euros), con solo pulsar un botón, tienes un amplio abanico entre suspensión blanda y tarado rígido, así como una elevada precisión al volante. Es un coche que te ofrece un alto dinamismo aunque, para ser justos, hay que reconocer que el C-Max se encuentra unos pasos por delante. Respecto al motor, el bloque de dos litros diésel ha demostrado que es potente y ahorrador. Por ello, no ha tenido problemas para acabar en lo más alto del podio de esta comparativa. Este TDI tiene 150 CV, acelera de 0 a 100 km/h en 8,9 segundos y se permite el lujo de consumir tan solo 5,4 l/100 km. Además, sus recuperaciones son contundentes y es capaz de pasar de 80 a 120 km/h en 5,9 segundos. Su rival más cercano es esta medición es el Mercedes que tarda 1,5 segundos más. A pesar de que no es coche nada barato y cuesta 26.830 euros, su cúmulo de virtudes es tan interesante que no ha tenido problemas para llevarse el triunfo en su primera comparativa.

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