Prueba

BMW 114i: muy, muy justo

Luis Guisado

14/08/2013 - 08:00

El BMW 114i tiene motor turbo de cuatro cilindros con 1,6 litros de solo 102 CV. Su precio, 25.400 euros. Esta es la carta de presentación del 114i. Sin duda, unos datos poco interesantes.

El BMW 114i va a pasar a la historia de la marca como una de las versiones menos atractivas que han fabricado a lo largo de sus casi 100 años de vida. Sí, te soy sincero desde el primer párrafo: no se lo recomendaría a ninguno de mis amigos.

 

El BMW 114i tiene un bloque de 1,6 litros al que le han añadido toda su tecnología TwinPower. Si todas estas soluciones obran maravillas como el BMW 135i, en el 114i todo se queda escaso.

 

Todavía me estoy preguntando cómo los chicos de BMW solo pueden extraer 102 CV de un bloque de gasolina de 1,6 litros. Este rendimiento ya lo ofrecía el BMW 316i E30 de 1988, que tenía un propulsor de 1.596 centímetros cúbicos y 100 CV de potencia. Es más, como el coche solo pesaba unos 1.065 kilos, no tenía problemas para acelerar de 0 a 100 km/h en unos 10,1 segundos. 

 

Y es que el BMW 114i es un coche perezoso en todos los sentidos. No obstante, creo que he encontrado su razón de ser: es agradable de utilizar en la zona baja del cuentarrevoluciones y a tan solo 1.100 vueltas ya tengo disponible un par máximo de 180 Nm. Eso sí, toda esta energía se desvanece cuando tienes que realizar un adelantamiento y pisas el acelerador a fondo.

 

Sus desarrollos están enfocados claramente al confort. Para que te hagas una idea, este BMW circula a 120 km/h a solo 2.464 rpm; por eso, cuando vas en sexta y pisas el acelerador a fondo, de poco sirven los 180 Nm de par y toda la tecnología que los ingenieros le han aplicado a este producto. Así que, si te gustan las emociones fuertes, este no es el Serie 1 que debes comprarte. Por 1.200 euros más tienes un BMW 116i que se presenta con 136 CV y 220 Nm de par.

 

No obstante, si al final haces oídos sordos de mis consejos y te compras este coche, te aseguro que dinámicamente el BMW 114i no te defraudará, ya que tiene una puesta a punto casi perfecta. El compacto bávaro saca nota en elementos mecánicos como la dirección, la suspensión o en la excelente motricidad.

 

Otro de los puntos mejorables de este BMW 114i es su equipamiento de serie. Aunque supera los 25.000 euros, tendrás que pagar aparte por elementos como el control de crucero (545 euros). En el lado positivo, ofrece función de frenado para que el coche no se embale cuesta abajo. También deberás gastar unos ridículos 48 euros si quieres desactivar el airbag del acompañante. Hasta un discreto Renault Twingo viene con este elemento de fábrica. ¿Me compraría este BMW? Ya te dije que no. Lo tengo claro.


Lecturas recomendadas

Todo sobre BMW

BMW

Buscador de coches