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Prueba

Audi RS 4 Avant 2018, prueba total

Prueba. Audi RS 4 Avant 2018

Mejor deja a los niños en casa

Toca probar un Audi RS4 2018. Por fin un coche que no es eléctrico ni híbrido, aunque a ese mítico modelo también le afecte la evolución de los nuevos tiempos. Porque su anterior ocho cilindros atmosférico es historia. Y es que el nuevo Audi RS 4 Avant también se suma a la tendencia de reducir el tamaño del motor y plantarle un par de turbos. ¿Cuál es el resultado? Te lo contamos al volante.El 2,9 litros de seis cilindros ya lo conocemos del Audi RS 5. Aquí rinde también 450 CV. Y en relación al modelo anterior, el par motor máximo da un paso de gigante: de 430 a 600 Nm, nada menos. Otra novedad: el nuevo RS 4 solo se ofrecerá con carrocería Avant. La berlina tradicional está en crisis y eso también va a afectar al RS4.

Interior del Audi RS 4 2018

Y un guiño al pasado...

En cualquier caso, el RS 4 Avant es, de aspecto, un modelo RS con todas las de la ley. Tanto, que sus soluciones de diseño se orientan al aspecto de su hermano coupé, el RS 5 Coupé. Esta generación del nuevo Audi RS 4 Avant es realmente ancha, las aletas aumentan en 30 milímetros. Vemos enormes entradas de aire negras en el frontal, el mismo color de los faros delanteros y traseros. Para diseñarla, Audi ha tenido en cuenta muchos detalles importados de su experiencia en el mundo de la competición, además de hacer un guiño al pasado con la presencia de un color Azur Nogaro idéntico al de la primera generación lanzada en 1999.

VÍDEO Audi RS 4 Avant, todos los datos al detalle

Con tracción quattro de serie, ¿qué esperabas en un RS 4?

No faltan las salidas de escape ovaladas, el difusor de la zaga y el logo de quattro en el morro. Por supuesto, el nuevo RS 4 lleva tracción integral de serie y va calzado con generosos neumáticos sobre llantas de 18 pulgadas, que en España pueden ser de 20 pulgadas como elemento opcional. De serie es el Virtual Cockpit con toda la información habitual en los modelos de Volkswagen que lo llevan y otras específicas para este RS 4 2018, como los medidores del par motor (600 Nm de máximo, 170 Nm que el anterior) o de la potencia. Me ha gustado mucho el Head Display, que no solo proyecta sobre el salpicadero información de la velocidad o el navegador, si no también la temperatura del aceite o un cronómetro.

Prueba Audi RS 4

También se notan los genes RS en el interior, y en algunos aspectos a se acerca al Audi RS 6, pero en general se echa en falta algo más de toque 'racing'. Los asientos escalados que ves en las fotos van forrados con cuero Napa, algo que antes solo estaba disponible en su hermano mayor. Estos son grises, pero se pueden pedir en negro con costuras rojas, entre otras opciones. Los asientos son increíblemente ergonómicos, sientan como un guante y recogen el cuerpo a las mil maravillas. En las plazas traseras el espacio es el habitual en la gama A4, es decir, mejor que vayan solo dos adultos porque un tercero en el medio iría estrecho. Aunque... ¿quién va a llevar este coche así de lleno? 

La única pega son sus reposacabezas integrados: no son ideales para las tallas más altas. Entre muchas de las virguerías tecnológicas que puede incorporar, encuentro un indicador de la fuerza G para las aceleraciones en curvas, y una suerte de rayo que brilla justo en el momento que sería óptimo cambiar con las levas manuales para extraer el mejor rendimiento del motor. 

¡Arrancamos!

Ya nada más presionar el botón de encendido, el sonido del RS 4 a través de sus dos escapes ovalados es bastante salvaje. Suficiente como para enfadar a todo tu vecindario si lo subes de vueltas. Una vez en marcha en modo Confort es un coche muy civilizado y si no pisas a fondo lo cierto es que tiene un rodar bastante confortable, tanto en ciudad como en carretera de montaña. Está bien aislado y las suspensiones filtran razonablemente bien.

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Pero la cosa cambia radicalmente al ponerlo en modo Dynamic y pisar el acelerador con ganas. Los brutales 600 Nm aparecen ya desde solo 1.900 vueltas, y se notan hasta en el último poro del RS 4. Solo necesita 4,1 segundos para pasar de 0 a 100 km/h, sin apenas deslizamiento gracias a la tracción quattro. El escape opcional se encarga de transmitir un sonido cautivador. No llega al nivel de un cocho cilindros, claro. Pero desde luego, los ingenieros se han trabajado a fondo el apartado acústico para que no lo eches mucho de menos y al escucharlo desde fuera realmente se percibe un bramido poderoso, pero nada desmesurado. Un sonido que va muy bien con la esencia deportiva, pero elegante, que transmite por dentro y por fuera este Audi A4 vitaminado rival de los BMW M4 y compañía.

El chasis del RS 4 es realmente equilibrado

Las carreteras de montaña son el hábitat perfecto para disfrutar de este familiar de combate. La dirección es rápida y directa, permite enlazar un giro tras otro con increíble precisión, los frenos deportivos con discos de 375 milímetros de grosor logran detenciones potentes y estables, y un diferencial deportivo en el eje trasero opcional reparte para la fuerza para minimizar el temido efecto subviraje y deslizamientos indeseados. 

Prueba Audi RS 4

La respuesta del cambio Tiptronic de ocho relaciones es rápida y suave, sin apenas tirones. Para manejar esas ocho relaciones dispone de levas en el volante, con el tamaño justo para no ser demasiado invasivas y solidarias con el volante para manejarlas con facilidad en curvas. Es un familiar que te pide maneras deportivas todo el tiempo. La velocidad está limitada a 250 km/h pero, opcionalmente, puedes suprimir el limitador. Entonces, alcanza los 280 km/h sin inmutarse.

La comercialización en España del nuevo Audi RS 4 ha comenzado y ya se pueden pedir unidades en el concesionario. Solo un requisito: disponer de los 96.900 euros que cuesta. Messi o Cristiano no lo podrán elegir este año, han llegado tarde porque ya cogieron estos Audi...


 

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