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Renting: todo lo que debes saber

Rebeca Álvarez

08/05/2015 - 08:00

Adquirir un vehículo sin hacer un desembolso económico importante y obtener beneficios fiscales son algunas de las ventajas del renting. Aquí tienes todo lo que debes saber.

Antes de empezar a leer estas líneas sobre el renting, te voy a pedir que te pongas en situación, ya que vamos a jugar a las profesiones. Independientemente de cuál sea tu trabajo real, imagínate por unos minutos que has decidido abrir un nuevo negocio (el que desees) en una localidad cercana a la que resides y en la que actualmente trabajas.

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No son muchos kilómetros, pero evidentemente necesitas el coche sí o sí para moverte. Tienes que acudir a la oficina con frecuencia, asistir a reuniones e incluso ir a visitar personalmente a algunos clientes. Con todo este trajín, apenas te queda tiempo para ir a buscar a los niños al colegio (si los tuvieras), al gimnasio o simplemente, hacer una escapada de fin de semana para desconectar. ¿Te imaginas que con todas estas obligaciones también tuvieras que preocuparte de pasar las revisiones al coche? Además, añadirle a todos tus gastos mensuales la cuota de un coche nuevo puede traerte más de un dolor de cabeza.

La compañía de renting asume el riesgo de obsolescencia, avería y cualquier imprevisto que pueda surgir

Por suerte, tienes a tu disposición una opción muy rentable: el renting. Gracias a esta fórmula, no tendrás que hacer un desembolso importante para adquirir el coche, podrás estrenar vehículo cada pocos años y, lo mejor, será la empresa la que se encargue de todas las gestiones de mantenimiento, averías e imprevistos. Tu solo tendrás que preocuparte de elegir el modelo que más te guste, la duración del contrato y el kilometraje estimado.

Como no quieres quedarte con el vehículo cuando termine el tiempo acordado, ni tener que pagar por él a mayores, esta opción será más rentable para ti que el leasing. Eso sí, no olvides que algunas empresas de renting sí que ofrecen el coche al arrendatario al finalizar el periodo de alquiler a cambio de un pago final (cuota residual) que, eso sí, es más alto que el que te piden en el leasing. Estas son las diferencias entre ambas fórmulas:

Después de todas estas decisiones, ¡enhorabuena! Ya tienes tu contrato de renting. A partir de ahora no tendrás que preocuparte de nada más. Solamente pagarás una cuota mensual pactada con la empresa propietaria del vehículo y con ella, tienes a tu disposición una serie de servicios que pueden variar en función de la compañía. Algunos de ellos son, por ejemplo, asistencia en carretera desde el kilómetro cero, reparación de averías, revisiones pactadas con el fabricante, sustitución de neumáticos siempre que sea necesario para garantizar la seguridad del vehículo, pago de impuestos e incluso algunas te gestionan las multas.

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Por otro lado, tú deberás cumplir algunas premisas: por ejemplo, el límite de kilómetros a realizar es una de las condiciones que te imponen, así que cuando lo alcances deberás devolver el vehículo o pagar por él, pero en la mayoría de las ocasiones esta opción no te merecerá la pena. Cambiamos de tercio. Imagina ahora que eres empresario y tienes a tu cargo a más de 20 empleados que se mueven en coche por toda España. El renting puede ser para ti también una interesante opción; ten en cuenta lo que supondría para el endeudamiento de la empresa tener que adquirir 25 vehículos y además, estar pendiente de su buen uso y mantenimiento.

Cualquier tipo de turismo, furgoneta, vehículos mixtos y vehículos industriales de hasta 3,5 toneladas como máximo son susceptibles de un contrato de renting.

No olvides además que el renting es un tipo de alquiler y, por tanto, un gasto fiscalmente deducible, lo que supone un gran beneficio; esto quiere decir que empresarios y sociedades mercantiles podrán deducirse el importe de la renta mensual al 100% y en el caso del IVA, entre el 50% y el 100%, aunque para ello tendrás que demostrar el grado de implicación del vehículo en la actividad comercial.

Llegados a este punto, puede que estés pensando que pasaría si eres un trabajador por cuenta ajena, es decir, un particular. ¿Podrías hacer renting? Sí, podrías, pero no te saldría rentable ya que para ti no se trata de un gasto fiscalmente deducible, aunque sí te beneficiarías de la economía a escala de estas empresas, con mejores precios y servicios.

Otra opción que se ha puesto de moda es la del renting flexible, que como su propio nombre indica, te da más opciones: por ejemplo, te permite alquilar el coche durante menos meses, es decir, desde 1 o 2 meses, siendo lo normal de 12 a 60 meses. En esta ocasión, las cuotas serán más elevadas, aunque también podrás cambiar de modelo si tus necesidades cambian o devolverlo antes de tiempo. Como ves, el mundo del renting es muy amplio y hay muchos aspectos a valorar antes de tomar la decisión adecuada. 

A pesar de todo, las Pymes cada vez lo tienen más en cuenta a la hora de formar sus flotas de vehículos, lo que marca una tendencia positiva en el sector, que durante el primer trimestre de 2015 ha crecido un 2,91%. En esta galería puedes conocer tres empresas que se dedican a esto (Alphabet, ALD Automotive y LeasePlanGo), así como una selección de los modelos ofertados. ¿Te animas a hacer renting?

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