Tecnología: qué necesita un coche autónomo para circular sin conductor

11/28/2017 - 08:57

¿Cómo funciona un coche autónomo? Sensores, cámaras... ¡Los hay hasta con dos volantes! De momento sólo es un prototipo pero cada se ve más cercano.

El coche autónomo es, sin lugar a dudas, uno de los grandes objetivos de la industria de la automoción. Y, a la velocidad a la que algunos fabricantes están avanzando en este campo (como Toyota), podremos ver coches sin conductor por nuestras carreteras antes de lo que pensamos. 

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A pesar de este ritmo vertiginoso, muchas son las dudas que pueden surgir al común de los mortales con respecto al coche autónomo. Desde cómo funciona, qué tecnologías necesita o los niveles de autonomía que atravesarán los prototipos de coche autónomo hasta conducir realmente solos, muchas son las posibles preguntas. Hoy vamos a intentar dar respuesta a todas.

¿Cómo funciona el coche autónomo?

Un coche autónomo es un vehículo capaz de imitar las capacidades humanas de manejo y control, percibiendo el medio que le rodea y desplazándose en consecuencia. Es decir, un coche en el que ningún ocupante del vehículo ha de preocuparse por conducir; solo se ha de introducir la dirección de destino y despreocuparse de todo lo demás.

Versión 2.1 del coche autónomo de Toyota

Para percibir su entorno, el coche autónomo se vale de tecnologías como el láser, radares, software especializado, sistemas de posicionamiento global o visión computarizada. Gracias a estos sistemas, el coche 've' lo que pasa a su alrededor (señales, otros coches, direcciones...) y actúa en consecuencia. Los vehículos autónomos generalmente son capaces de recorrer carreteras previamente programadas y requieren una reproducción cartográfica del terreno, con lo cual si una ruta no está recogida por el sistema se puede dar el caso que no pueda avanzar de forma coherente y normal.

Conducción Automatizada Toyota con Inteligencia Artificial y Robótica

Como te decíamos al inicio de este artículo, algunos fabricantes están dando pasos realmente importantes en el desarrollo de tecnologías para el coche autónomo. Uno de ellos es Toyota, que con la creación del proyecto Conducción Automatizada Toyota con Inteligencia Artificial y Robótica, hace una clara apuesta por el I+D de la conducción autónoma.

El proyecto Conducción Automatizada Toyota es uno de los principales objetivos del Toyota Research Institute (TRI), el centro de investigación constituido a finales de 2015, con sedes en Silicon Valley, California y Cambridge, Massachusetts, que trabaja en nuevas tecnologías de conducción automatizada,Inteligencia Artificial (AI) y robótica.

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El TRI desveló su vehículo de investigación en seguridad avanzada de generación 2.0 en el Prius Challenge, un evento celebrado en el Circuito de Sonoma (California, EEUU), en el que Toyota convoca a emprendedores, expertos en tecnología y entusiastas de la automoción de Silicon Valley para que colaboren con el TRI.

Este primer vehículo autónomo de pruebas se emplea para explorar una amplia variedad de funciones relacionadas con la conducción autónoma. El trabajo de Toyota en este campo en EEUU arrancó en 2005, en su centro técnico de Ann Arbor (Michigan). Toyota registró sus primeras patentes relacionadas con el vehículo autónomo en EEUU en 2006. Según un informe elaborado el pasado año por la división de Propiedad Intelectual y Ciencia de Thomson Reuters, Toyota cuenta con más patentes en este terreno que ninguna otra compañía.

"Este nuevo vehículo de investigación en seguridad avanzada constituye la primera plataforma de pruebas autónoma desarrollada íntegramente por el TRI y refleja el rápido avance de nuestro programa de conducción autónoma", explica el consejero delegado del Toyota Research Institute, Gill Pratt.

Un coche autónomo, ¡con dos volantes!

Este no es el único avance en conducción autónoma que ha mostrado el TRI recientemente. Sin ir más lejos, hace pocas semanas, el centro de investigación de Toyota mostró su última evolución del coche autónomo. Si en marzo mostraron la versión 2.0 del coche autónomo de Toyota, en septiembre presentaron la versión 2.1, de cuyo habitáculo llama poderosamente la atención el hecho de que tiene dos volantes.

"¿Por qué?", te preguntarás. Pues bien, la razón de que hayan montado dos puestos de conducción totalmente operativos se debe al interés de la compañía en poner a prueba, en diversos escenarios, métodos eficaces para transferir el control del coche entre el conductor y el sistema de conducción autónoma.

Toyota señala que este coche autónomo con dos volantes también contribuye al desarrollo de algoritmos de aprendizaje automático, de forma que el sistema pueda aprender de conductores reales y ofrecer asesoramiento a los usuarios más inexpertos.

La versión 2.1 del coche autónomo de Toyota tiene, además, otra mejora: el nuevo sistema LIDAR de alta fidelidad suministrado por Luminar. Este nuevo sistema LIDAR (Light Detection and Ranging) proporciona un rango de detección más amplio y es el primero que cuenta con un campo de visión configurable, es decir, que puede concentrar sus mediciones allí donde sea más necesario. Este trabaja en asociación con los sensores y cámaras ya presentes en la versión 2.0. 

Los distintos niveles de autonomía

Para que lleguemos a ver un coche que se conduzca por sí mismo sin la más mínima intervención humana todavía faltarán unos años. Este es un proceso largo y trabajoso, que requerirá mucha investigación (e inversión), en el que se pasará por varias fases.

Versión 2.1 del coche autónomo de Toyota

Así, durante un tiempo iremos viendo que llegan al mercado distintos modelos capaces de hacer más o menos cosas solos. La SAE ha creado una clasificación de seis niveles de autonomía que puede alcanzar un coche. Estos son los niveles de autonomía del coche autónomo:

  • Nivel 0: el coche no tiene ningún sistema de autonomía que le permita tomar el control; a lo sumo, cuenta con avisos acústicos o luminosos que advierten al conductor de algún peligro.
  • Nivel 1: aquí encontramos vehículos equipados con control de crucero o tecnología para mantener el coche dentro del carril.
  • Nivel 2: también considerados coches 'semiautónomos'. El automóvil puede tomar el control, pero el conductor debe permanecer atento en todo momento para recuperar el mando en caso necesario (si esto sucede es obligatorio desactivar el modo semiautónomo).
  • Nivel 3: los coches con un nivel 3 de autonomía pueden conducir solos en entornos controlados como autopistas (en España, por ejemplo, se admite su circulación en algunos tramos), pero el conductor debe permanecer atento.
  • Nivel 4: los coches con un nivel 4 de autonomía pueden circular solos sin la atención del conductor. De momento, su circulación solo está permitida en zonas acotadas en las que el coche cuenta con suficiente información para tomar decisiones por sí mismo. 
  • Nivel 5: los coches con un nivel 5 de autonomía son los que podrían considerarse completamente autónomos. Son capaces de circular por cualquier carretera o ciudad sin que el hombre esté siquiera presente. De momento, no hay ningún coche autónomo de nivel 5 con el permiso para circular libremente.

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