Ya hay fecha para acabar con la trampa de la homologación ridícula de los PHEV. Europa se pone seria

La Unión Europea introduce un nuevo ciclo de homologación específico para coches híbridos enchufables para obtener unos consumos y emisiones más reales.

“Se acabó la diversión”, decía en una de sus canciones Carlos Puebla, cantautor de la Revolución cubana. Lo mismo se puede aplicar a los coches híbridos enchufables que, a partir de 2026, se someterán a una medición de consumos más exigente. Se acaba así con la trampa de la homologación ridícula de los PHEV.

Hace tiempo que se sabe que los consumos homologados en los vehículos híbridos enchufables no se cumplen ni de lejos. Por ejemplo, el BMW XM Label Red, el tope de gama, tiene 748 CV combinando un motor V8 biturbo y otro eléctrico, y anuncia un consumo medio de 1,7 litros/100 km.

Sin embargo, se sabe de sobra en, en la vida real, el gasto es mucho mayor, pero, pese a todo, obtiene la etiqueta CERO de la DGT, con las ventajas que ello conlleva. Pero quien tiene un humilde Seat Ibiza de gasolina anterior a 2001, no puede entrar en las ZBE porque no tiene etiqueta.

Afortunadamente, esto va a cambiar pronto. No lo de los coches sin etiqueta, pero sí la manera de medir el consumo y emisiones de los PHEV. 

La Comisión Europa ha determinado que estos vehículos contaminan el triple de lo que prometen y ha impuesto un ciclo de homologación específico para ellos a partir de 2026. Se trata de una medida integrada en la normativa Euro 6e bis, mucho más severa.

La trampa de la homologación de los coches PHEV

El problema radica en que la mayoría de los coches PHEV suelen homologar unos consumos medios de entre 1 y 2,5 l/100 km, aunque sean potentes berlinas de lujo o pesados SUV.

Pero expresar el consumo medio de un PHEV en litros/100 km medidos cada cierto tiempo no tiene mucho sentido, ya que, por su propia naturaleza, el consumo de carburante sufre variaciones considerables, en función del uso

La eficiencia de estos coches está relacionada con la capacidad de la batería y la autonomía eléctrica que permita: cuanto más grande sea, más distancia podrá recorrer sin usar el motor de combustión y, por tanto, más bajo será el consumo declarado.

La clave esta en que, para conseguir esos consumos medios tan bajos, hay que circular en modo eléctrico el mayor tiempo posible y no ocurre así. Según un informe de la Comisión Europea que ha analizado datos reales de consumo de miles de vehículos híbridos enchufables, la mayoría de los conductores no recargan la batería.

Muchos no tienen dónde cargarlos y otros ni siquiera son conscientes de que cuentan con dos motores, uno de gasolina y otro eléctrico. En el caso de España, no pocos compradores eligen este tipo de vehículo simplemente para tener la etiqueta CERO y beneficiarse de sus ventajas.

Todo esto explica la diferencia considerable entre el consumo medio que homologan los PHEV y el que luego consiguen en la vida real.

Un protocolo de homologación más duro en 2026

El pasado 1 de enero de 2025 entró en vigor la norma Euro 6e bis con un protocolo de homologación revisado aplicable a los PHEV homologados a partir de esa fecha y no a los que ya están en circulación. 

En teoría, la nueva medición es más representativa de las condiciones de conducción reales. Ahora, la distancia de prueba, simulada en banco de rodillos, pasa de 800 a 2.200 kilómetros, con una mayor proporción de conducción con la batería vacía, que es matemáticamente menos favorable a las medias extrapoladas. 

También han aumentado los rangos de temperatura durante las pruebas: antes se hacían entre 0 y 30 grados, para las “condiciones normales” y ahora son de entre 0 a 35 grados. Además, se realizan pruebas en “condiciones extremas”, con temperaturas que oscilan entre los 35 y 38 grados.

Unas temperaturas más altas deberían provocar un mayor consumo de combustible, aunque las pruebas se seguirán realizando con el climatizador apagado.

Ya en 2027, la Unión Europea dará otra vuelta de tuerca con la norma Euro 6e bis FCM, que aumentará la distancia de referencia hasta 4.260 kilómetros.

En un estudio realizado hace dos años, el Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT, por sus siglas en inglés) analizó los efectos que producen estas novedades en un BMW X1 xDrive25e. Este modelo puede recorrer unos 70 kilómetros en modo eléctrico en condiciones reales y homologa un consumo medio de 0,7 l/100 km, así como 15 g/km de CO2.

Aplicando la norma Euro 6e-bis, el consumo medio se eleva hasta los 4,2 l/100 km y las emisiones a 96 g/km, mientras que, con la Euro 6e bis FCM, el consumo sería de 5,3 l/100 km y 122 g/km de emisiones. Una diferencia abismal.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España