VÍDEO: Probamos el nuevo Skoda Enyaq, tecnología, mejoras y sensaciones
La marca ha renovado su modelo, pero no es lo único.
Probamos el nuevo Skoda Enyaq, tecnología, mejoras y sensaciones. Hoy os invito a dar conmigo una vuelta en el nuevo Skoda Enyaq. La marca ha renovado su modelo, pero no es lo único. Las novedades estéticas ya os las habíamos contado en artículos anteriores, pero ahora os voy a contar las novedades tecnológicas y del interior. Y eso es lo que voy a hacer mientras os invito a entrar conmigo y a comprobar al volante cómo se comporta.
Pues ya estamos en marcha. Este que veis aquí es el Enyaq 60, la motorización más pequeña del modelo de acceso. Cuesta 44.580 euros con el equipamiento básico, y ronde 150 kilowatios, esto es, 204 CV. Tiene propulsión trasera y una batería con 63 kilowatios brutos que son 59 netos. No es mucho, pero debería permitir una autonomía de 446 kilómetros. Por otro lado, Skoda ha elevado la velocidad de carga a 165 kilowatios, lo que significa que debería poder cargarse en 28 minutos del 10 al 80%. Pero eso solo cuando esos 165 kilowatios estén disponibles.
Por cierto, Skoda ha implantado el mismo sistema en el Elroq, el hermano pequeño del Enyak, pero cuando lo testamos, no logramos esa velocidad de carga, ni siquiera cuando habíamos acondicionado previamente la batería. Y aunque anunciaba una autonomía de 449 kilómetros, desgraciadamente debemos decir que no llegamos tan lejos. Por la sencilla razón de que el cálculo de la gestión de la batería hay que tener en cuenta el tipo de recorrido. Si va a ser todo por autovía, está claro que no llegará a esa cifra. Esto significa que los 449 kilómetros se quedaron en unos 220 conduciendo a una velocidad constante de 130 kilómetros por hora.

Pero todo esto es especulativo porque os estoy contando mi experiencia con el Elroq, por eso testaremos el Enyaq en condiciones de tráfico reales, para comprobar su verdadera autonomía. Por lo demás, ¿cuáles son las novedades aquí dentro? Pues cambia poco, aparte de los materiales, que ahora se han embellecido un poco. Lo que no es muy bello es este plástico duro en el agarradero de la puerta para cerrarla, pero es solo una pequeña crítica. Por otro lado, se han renovado todos los sistema de asistencia. También los opcionales, como un nuevo asistente de cambio de carril: hasta 90 km/h, es posible, con solo darle al intermitente, que el coche, prácticamente de forma autónoma, pase al carril izquierdo para hacer el adelantamiento.
Pero las manos deben seguir en el volante, no se trata de conducción autónoma, sino de una ayuda a la dirección. Otra novedad destacable es la carga bidireccional, lo que significa que en casa puedes enchufarlo a un Wallbox de dos direcciones, de modo que la energía de la batería se puede almacenar en casa, lo que permite utilizarla y reducir un poco los costes de la factura. Por lo demás, todo se mantiene como lo conocíamos: tenemos una pantalla del cockpit de cinco pulgadas, y otra central de 13, con los botones reales de accesos directos inferiores, lo que permite ir directamente a los sistemas de asistencia o los modos de conducción, que solo están disponibles si compras el extra del chasis adaptativo DCC. También tenemos un acceso directo al asistente al aparcamiento, o al sistema de navegación.

¿Y qué hay del comportamiento? Pues me ha llamado la atención una cosa, aunque sinceramente no recuerdo al 100% cómo se comportaba el Enyaq anterior, que probamos hace algunos años, pero en esta versión, y sobre todo en las motorizaciones superiores, debo reconocer que hay algunas cosas que no me han gusto. Una es que, cuando el chasis DCC está en modo Confort, notas demasiado el peso del coche, sobre todo en las curvas. Esto es algo que se reduce del todo en modo Sport, se convierte en otro vehículo, y la dirección también se siente más directa, pero le sigue faltando algo de sensibilidad. Sin embargo, lo que no es nada sensible son los frenos. No sé, como os digo, sin en el modelo anterior también era así, pero estos no son nada comunicativos.
Se sienten demasiado neutrales, e incluso con el asistente de frenada, no sientes que los frenos están reteniendo, que está sucediendo algo debajo del pedal. Hablo de puras sensaciones, pero no me ha gustado nada. Por lo demás, los sistemas de asistencia funcionan manera excelente, como ya conocemos de los coches del grupo Volkswagen, y en ese sentido no cabe queja alguna. Y hay que decir que el Enyaq es un modelo de éxito dentro la electromovilidad, de hecho, ya se han vendido en todo el mundo unos 250.000 ejemplares desde que está en el mercado, lo que tal vez no parezca tanto, pero si estamos hablando de coches eléctricos, que están teniendo una penetración tan lenta, sin duda es una cifra muy respetable.
Bueno, pues todo lo que os he contado son solo mis impresiones iniciales en una primera vuelta, pero en breve testaremos este modelo a fondo, para comprobar si puede realmente alcanzar esos 450 kilómetros de autonomía, o no.