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En vídeo: otra prueba de que las imprudencias se pagan

En vídeo: otra prueba de que las imprudencias se pagan

Ya lo decía la DGT en una de sus campañas más famosas: las imprudencias se pagan. El vídeo que te mostramos es una prueba más de que es así. El conductor se da cuenta de que ha sobrepasado su salida asi que da un volantazo sin mirar si vienen coches e ignorando la línea continua que separa su carril. Lo hace tan bruscamente que termina perdiendo el control y empotrado contra el quitamiedos. Poco para lo que le podía haber pasado.

Ya lo decía la DGT en una de sus campañas más famosas: las imprudencias se pagan.

El vídeo que te mostramos a continuación es una prueba más de que suele ser así (hay quien se libra pero luego llega el karma para solucionarlo).

El conductor se da cuenta de que ha sobrepasado su salida asi que da un volantazo sin mirar si vienen coches e ignorando la línea continua que separa su carril y le prohíbe pasar al contiguo.

Lo hace de una manera tan brusca que sólo unos metros después pierde el control del coche que empieza a culear a un lado y al otro hasta que termina empotrado contra el quitamiedos.

No hay muchos datos sobre el estado en que quedó el coche y si el conductor salió ileso. 

A pesar de lo aparatoso que pueda parecer, chocar contra el quitamiedos fue lo mejor que le pudo pasar ya que aunque la carrocería debió terminar seriamente dañada, la barrera metálica reduce considerablemente la velocidad a la que el coche hace los zig zag.

Lección del día: si te pasas la salida sigue adelante, siempre hay un cambio de sentido que solucione la metedura de pata.

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