La trampa de financiar tu coche: te prometen ahorrar dinero, pero sale más caro

Normalmente, cuando alguien se compra un coche decide financiar el pago, acogiéndose a un descuento que ofrece la marca. Pero esto se convierte en una trampa, ya que el cliente termina pagando mucho más del precio original.

Antiguamente, la manera de comprar un coche era igual que cualquier otro producto, es decir, pagando al contado. Más tarde, apareció la fórmula de la financiación, lo cual ha facilitado a muchas familias el acceso a un automóvil, pero, al mismo tiempo, se ha convertido en una trampa.

En los últimos años, han aparecido otros métodos para adquirir un vehículo, como el leasing, el renting o, más recientemente, la suscripción. Si bien, en los dos últimos casos no se puede hablar exactamente de compra, sino, más bien, de alquiler o pago por uso.

Pocas personas compran su coche al contado, así que la opción de financiar sigue siendo la más extendida. Sin embargo, financiar el coche esconde una trampa: los fabricantes ofrecen un descuento sobre el precio de tarifa, a cambio de adquirir un compromiso con alguna financiera, pero, al final, el precio es muy superior al inicial.

 La trampa de financiar tu coche: te prometen ahorrar dinero, pero sale más caro

Los concesionarios utilizan el descuento de la financiación como gancho para atraer clientes que, en la mayoría de los casos, no pueden pagar un coche al contado. Hay que recordar que la compra de un automóvil es la segunda inversión más importante que hacen las familias, después de la vivienda.

Por tanto, no es algo que se pueda pagar de golpe fácilmente. De ahí que la mayoría elija financiar el pago. El problema es que, a la larga, se termina pagando mucho más que lo que indicaba el precio de tarifa. 

El motivo es que, al precio del vehículo, se le añaden otras cantidades, como la comisión de apertura, la Tasa Anual Equivalente (TAE), el Tipo de Interés Nominal, (TIN), que es el porcentaje que se añade al capital cedido como remuneración durante un periodo determinado y, en algunos casos, otros servicios como algún seguro.

Todo eso va incluido en la cuota mensual que hay que pagar durante los meses que se establezca en el contrato. Cuanto mayor sea el plazo, menor será la cuota y viceversa. Por otra parte, la financiera obliga a dar una entrada mínima que varía en función del tipo de vehículo y el precio. 

Un ejemplo práctico

Vamos a verlo mucho más claro con un ejemplo práctico: un Seat León con el acabado Style XM, con motor de gasolina 1.0 TSI de 130 CV ligado a un cambio manual de seis relaciones. 

Actualente, el precio de tarifa del vehículo es de 27.034 euros, pero Seat ofrece un descuento de 3.100 euros en este modelo por financiar, de manera que se reduce a 23.934 euros. Añadimos como extra la pintura Gris Magnetic, con un coste de 655 euros. El precio final se queda en 24.589 euros.

Dando una entrada de 7.376,70 euros, lo mínimo que nos permite la web de Seat, aldesglosar el pago del vehículo, nos queda lo siguiente: 

  • Una comisión de apertura de 516,37 euros.
  • Un importe a financiar de 17.212,30 euros.
  • Una cuota mensual de 309,83 euros en 72 meses (seis años)
  • Un importe total adeudado de 22.824,13 euros
  • TAE del 10,54 %
  • TIN del 8,95 %

Lo que te ahorras antes, lo pagas después

Finalmente, el precio total después de pagar a plazos es de 30.200,83 euros. Esto supone una diferencia exacta de 5.611,83 euros, que es el coste total de financiar el coche, con respecto a los 24.589 euros del precio con el descuento aplicado.

Y con respecto al precio de tarifa inicial del vehículo, que era de 27.034 euros, nos queda que comprar este Seat León financiado es 3.166,83 euros más caro que pagándolo al contado. 

He aquí la trampa de financiar un coche, lo que te ahorras al principio, lo terminas pagando más tarde, incluso más. 

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España