Tesla, a juicio por el accidente en el que murió una mujer cuando se utilizaba el piloto automático

Podría marcar un hito en la regulación de los sistemas de conducción asistida.
Tesla, a juicio por el accidente en el que murió una mujer cuando se utilizaba el piloto automático. Este lunes comenzó en la corte federal de Miami la selección del jurado para el juicio civil que enfrenta la compañía. Este podría marcar un hito en la regulación de los sistemas de conducción asistida.
La demanda, presentada en 2024 contra Tesla, involucra a su controvertido sistema Autopilot. Este se centra en un accidente mortal ocurrido el 25 de abril de 2019 en Key Largo, Florida. En ese accidente falleció Naibel Benavides Leon de 22 años, y resultó gravemente herido su novio, Dillon Angulo.
La parte demandante sostiene que el conductor del Tesla Model S, George McGee, confiaba en que el Autopilot frenaría al reconocer una señal de alto, una luz roja intermitente y el final de la vía, pero esto no sucedió. El vehículo, circulando a más de 97 km/h, embistió brutalmente a la pareja que estaba junto a su SUV estacionado.

En el mismo juicio, los abogados dedicaron gran parte de la mañana a indagar sobre Elon Musk. “Es difícil escuchar el nombre de Elon Musk y no tener una opinión fuerte, ya sea positiva o negativa”, planteó el defensor de Tesla, Tom Branigan. Y es que, varios aspirantes confirmaron tener prejuicios tanto a favor como en contra del multimillonario CEO.
Por ello, algunos fueron excluidos por no comprometerse a ignorar esa percepción. La jueza federal Beth Bloom, del Distrito Sur de Florida, autorizó que el jurado considere reclamar daños punitivos, tras reconocer indicios de que Tesla pudo haber ignorado alertas de seguridad federales.
Según los mismos, lo haría para priorizar ganancias y desarrollo tecnológico. Los daños punitivos se refieren a una indemnización adicional que se concede a la parte perjudicada en un juicio, además de la compensación por los daños sufridos. Su propósito principal es castigar al demandado por una conducta particularmente grave.

Puede ser una negligencia grave, mala fe o una conducta intencional que causa daño a otros, y disuadir a otros de realizar acciones similares en el futuro. La representación legal de los demandantes alega que Tesla promocionó el Autopilot como una tecnología muy superior a sus capacidades reales.
Y esto, habría engañado a los usuarios, incluidos McGee, el conductor. La defensa insiste en que el conductor mantuvo el control, activó el sistema fuera de carreteras diseñadas para ello y fue quien provocó el accidente al distraerse con su celular. Por tanto, Tesla echa la culpa al completo al conductor.
Tesla ya había sido objeto de una serie de investigaciones federales, pues en 2023, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras, por sus siglas NHTSA, emitió una revisión obligatoria de 2,3 millones de vehículos Autopilot. Lo hacían debido a fallas en alertar a los conductores despistados.
La compañía respondió que los actualizó mediante software y negó que existiera un fallo generalizado. Este juicio representa el primer proceso federal por muerte de terceros frente a Tesla en relación con su sistema de asistencia. Y sería un punto de partida para muchos otros casos.
Y es que un fallo adverso podría potenciar las reclamaciones civiles y transformar el debate legal en torno a los vehículos autónomos. Sería especialmente significativo en este contexto, a medida que la compañía avanza hacia su ambición de desplegar robotaxis sin conductor en EE. UU.
El proceso, considerado de alto riesgo para Tesla, podría extenderse durante tres semanas. Y el resultado puede redefinir la responsabilidad de fabricantes tecnológicos frente a accidentes graves. Con ello, podría configurar un precedente significativo para la industria de la conducción autónoma, que está en pleno desarrollo.

¿Fue Tesla negligente al permitir el uso del Autopilot en condiciones para las que no estaba diseñado? ¿La empresa ocultó advertencias críticas? De comprobarse la intención de lucro por encima de la seguridad, se podrían imponer penas ejemplares.