Reducir las emisiones un 37% sería fácil si se adoptara este cambio que además beneficiaría al empleo europeo

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El coche eléctrico no es tan ecológico como lo pintan, ya que contamina mucho más que uno de combustión durante el proceso de fabricación. Sin embargo, un estudio señala que se podrían reducir las emisiones un 37% adoptando una simple medida.
Está demostrado que la fabricación de coches eléctricos no es tan ecológica como se pensaba en un principio, debido a los componentes necesarios para hacer las baterías. Esto hace que la producción de un eléctrico contamine más que un coche diésel, por ejemplo. Sin embargo, se podrían reducir las emisiones un 37% si se adoptara una importante medida.
Bastaría con trasladar la fabricación de baterías de China a Europa, lo cual sería muy beneficioso para el empleo en el viejo continente. Así lo refleja el último análisis de la organización europea no gubernamental del transporte y medio ambiente, Transport & Environment.
Con esta medida, los fabricantes de automóviles podrían reducir en un 37% las emisiones asociadas a la fabricación de baterías. Y, si durante la fabricación se utilizara, principalmente, energía renovable, la reducción podría alcanzar el 62%.
Una medida que podría reducir las emisiones un 37% y ayudar al empleo en Europa

Según explica Julia Poliscanova, directora senior de Cadenas de Suministro de Movilidad Eléctrica de T&E, “las baterías y los metales que las componen son el nuevo petróleo. Los líderes europeos necesitarán un enfoque muy preciso y un pensamiento común para cosechar sus beneficios climáticos e industriales”.
“Unos requisitos de sostenibilidad estrictos, como las próximas normas sobre la huella de carbono de las baterías, pueden recompensar la fabricación limpia local”, agrega.
Sin embargo, Poliscanova también reconoce que Europa necesita mejores herramientas para promover las inversiones en gigafactorías nacionales. Más de la mitad (53%) de la producción de baterías que se ha anunciado para Europa corre un "riesgo medio o alto" de retrasarse, reducirse o cancelarse por completo sin apoyo gubernamental.
Nuevos centros de producción asegurados

No obstante, no todo son malas noticias, ya que el 47% de los centros de producción previstos en Europa para 2030 están asegurados, es decir, corren un riesgo muy bajo de retrasarse o cancelarse. Esto supone un aumento del 33% con respecto a hace un año.
“La carrera por las baterías entre China, Europa y Estados Unidos se está intensificando. Aunque desde el año pasado se han salvado algunas inversiones en baterías que corrían el riesgo de verse atraídas por las subvenciones estadounidenses, cerca de la mitad de la producción prevista sigue en el aire”, afirma Poliscanova.
"La Unión Europea tiene que acabar con cualquier incertidumbre sobre la eliminación progresiva de sus motores y fijar objetivos corporativos de vehículos eléctricos para garantizar a los inversores en gigafábricas que tendrán un mercado garantizado para su producto”, concluye.
