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Noticia

Prueba: Volkswagen Virtus. Un Polo a la brasileña

Probamos el VW Virtus en Brasil

El Virtus es una atractiva berlina concebida sobre la base del Volkswagen Polo. Tiene sus virtudes pero, por desgracia, solo estará de momento disponible en Brasil. Nosotros, en cualquier caso, hemos tenido ocasión de probar el Volkswagen Virtus, para contarte nuestras impresiones.

Un diseño bonito, pero...

La primera vista de su lateral hace que a uno se le tuerza la sonrisa inicial. Y es que las llantas de 17 pulgadas se antojan algo pequeñas para el tamaño de los pasos de rueda. Y el tercer volumen de la zaga está tan elevado como el de un Golf Country. "Necesitamos un buen recorrido de suspensiones para afrontar el mal estado de las carreteras del sur del país", me aclara el responsable de desarrollo del vehículo, Jose Loureiro.

Y tal vez por eso, en el maletero, una rueda auténtica encuentra su espacio. Y es que en muchas carreteras de Brasil el riesgo de pinchazo es realmente elevado, y en muchos lugares no es tan fácil encontrar un neumático de repuesto. El comportamiento del Virtus también se adapta a los requerimientos locales.

Acelera bien, pero...

El VW Virtus en Brasil

Este Volkswagen apenas pesa 1,2 toneladas, y tiene unas suspensiones muy confortables. Por eso no nos extraña que los balanceos en curva sean algo acusados. Lo mismo pasa con su tres cilindros de un litro y 115 CV, al que no le puedes pedir que sea un prodigio de temperamento. En pendientes pronunciadas se le nota forzado, pero cumple.

Y la combinación del motor y la transmisión no es especialmente fluida. Las prestaciones, eso sí, son más que suficientes: acelera de 0 a 100 km/h en 10,4 segundos, y es capaz de alcanzar los 189 km/h. Lo mismo se puede decir de su espacio interior. Al fin y al cabo, con sus 4,48 metros de largo, supera al Polo europeo en 42,5 centímetros, de los que 8,5 se suma directamente al espacio para las piernas en las plazas traseras.  

Bien equipado, pero...

Probamos el VW Virtus en Brasil

La segunda fila cuenta con dos aireadores para el climatizador, así como dos conexiones USB. Y el Virtus es de sobra apto para viajes largos: su maletero cubica como poco unos generosos 521 litros, que pueden ampliarse plegando el respaldo. Tecnológicamente, se acerca a los estándares europeos de la marca. Aun cuando le faltan asistentes como el avisador de ángulo ciego o el de mantenimiento de carril, dispone de un cockpit virtual, sensores de aparcamiento y Tempomat adaptativo.

En lo que no se acerca tanto es en los estándares de acabados. El infotainment, eso sí, no tiene nada que envidiar: una gran pantalla táctil de 10,25 pulgadas es el centro de control, y puedes sincronizar tu 'smartphone' con Apple CarPlay y Android Auto. El coche que hemos probado, con todo este equipamiento, cuesta unos 18.600 euros al cambio. Sería sin duda muy competitivo si lo comercializaran aquí.

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