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Prueba

Prueba: MTM TT RS: el Audi TT cobra nuevo brío

Prueba del MTM TT RS
Nota

7


A principios de 2017, le realizamos un test radical al Audi TT RS y, en contra de lo que esperábamos, nos decepcionó: "El chasis, la dirección y la tracción total armonizan, no así los neumáticos deportivos", valoraba entonces nuestro especialista en deportivos, y añadía un alarmante: "¡Los frenos son demasiado débiles!". Sin duda, el Audi necesitaba una puesta a punto. Lo mismo pensó el preparador Roland Mayer, de la firma MTM. Y se puso manos a la obra. Este es el resultado. Prueba: MTM TT RS: el Audi TT cobra nuevo brío.

Ya de entrada, me di cuenta de que este MTM TT RS es demasiado bajo para la rampas de nuestro garaje de la redacción. MTM no nos tiene acostumbrados a chasis tan radicales, pero le doy un voto de fe en este caso. Según la hoja de datos, lleva un KW Clubsport con tres regulaciones y soportes ajustables en el eje delantero. 

La caída delantera es ahora de 2,4 grados, mientras que en la zaga permanecen los 1,4 de serie. La carrocería va rebajada en 40 milímetros. Pero las verdaderas virtudes de esta preparación las demuestra en Sachsenring. El maravilloso cinco cilindros se ofrece con dos niveles de potencia: una variante con el 'software' retocado de 465 CV, y otra en la que se revisan elementos mecánicos, que llega a los 552 y 650 Nm, y que hoy tenemos entre manos. 

Varían la centralita y el escape, y se afina el turbocompresor de serie, optimizando la compresión. Y para sacarle todo el partido al incremento de potencia, Meyer también le ha metido mano a la tracción integral. Entre otras mejoras, ahora hay más efecto bloqueo y trabajo compartido con el eje trasero. 

¡Al circuito!

Compruebo si da resultado. Acelero desde parado a fondo, y el Haldex optimizado demuestra el buen trabajo hecho. El coche apenas derrapa y la sensación de empuje es brutal. Con todo, hago el 0 a 100 km/h en 3,4 segundos. Solo una décima antes que el modelo de serie. Pero a 200 km/h amplía la diferencia hasta los 1,7 segundos. 

Sin embargo, el turbo retocado tiene sus pegas: es menos elástico, porque la turbina no entra en acción tan rápido como el de serie. Eso sí: en punta, lo arrasa: llega hasta los 326 km/h, frente a los 280 del TT RS de fábrica. 

Prueba del MTM TT RS

El chasis es tan duro, que noto en la espalda hasta los pequeños guijarros del suelo. Esto explica en parte que las distancias de frenada sean un poco más largas que en el modelo de serie. El confort no va con este coche en absoluto. Pero es lo que pretendía Mayer: no un coche para viajar, sino una auténtica bomba para circuito. Lleva unas Michelin Cup 2, delante de 265 y detrás de 235. 

La vuelta es sensacional: 1:33,71 minutos, endiabladamente rápida. Solo dos décimas por detrás del Audi R8 V10 Plus actual. Y desaparecen los molestos subvirajes del TT RS. El MTM va siempre en su trayectoria como sobre raíles, sin salirse ni un milímetro. Esto es gracias al Haldex retocado, que permite que la zaga siga con mucho más ahínco a la parte delantera. 

Pero nos ha vuelto a decepcionar en una cosa: aun llevando nuevos discos y pastillas, después de la segunda vuelta el tacto del pedal se ha ablandado notablemente, y las distancia de frenado se han alargado. 

Conclusión

Lo mejor

Motor más potente y con mayor par, agilidad en curvas mejorada.

Lo peor

Chasis demasiado duro, el turbo tarda en entrar, frenos débiles.

Y además