Preocupación de Xi Jinping (72), presidente de la República Popular China, por el precio barato de los coches eléctricos chinos y la competencia de las marcas

Xi Jinping comparte su preocupación por el precio de los coches eléctricos chinos y la enorme competencia de marcas automovilísticas del país.
China se ha convertido en el mayor referente en la fabricación de coches eléctricos a nivel mundial. La diversidad de marcas, su autonomía, rentabilidad y avanzada tecnología han convertido al país en un auténtico gigante automovilístico especializado en vehículos eléctricos. Además, esta popularidad ha venido acompañada de la creación de cientos de compañías que ven en la venta de vehículos eléctricos, el mayor de los negocios.
No obstante, este aumento considerable de fabricación de coches eléctricos ha alarmado al presidente de la República Popular China, Xi Jinping. El dirigente se ha visto en la obligación de trasladar, a través de un comunicado, su creciente preocupación por el sector del automóvil chino y, sobre todo, por la salud económica del país.
Precios al borde de la rentabilidad
La preocupación de Jinping no es infundada, puesto que cada vez son más las marcas automovilísticas que venden sus vehículos al borde de la rentabilidad para asegurar su venta, lo que limita el crecimiento económico regular del negocio y aumenta el riesgo de quiebra ante cualquier adversidad.
En su discurso, el presidente chino comparte que “la industria automovilística presenta un importante peligro de involución”, en referencia a los millones de yuanes que están invirtiendo las empresas que, en el futuro, no aseguran rentabilidad.
Una de las empresas a las que se refiere Xi Jinping es BYD. La conocida marca china ha bajado los precios de sus vehículos eléctricos de manera considerable en los últimos años. De hecho, uno de sus modelos más vendidos, el BYD Seagull ya se vende por debajo de los 55.800 yuanes, lo que equivale a unos 6.700 euros. Una bajada de precios que no se equipara al mercado europeo, pero que también experimenta un descenso a pesar de los aranceles.
Desde el punto de vista del consumidor, estos precios son más rentables, pero podrían conllevar la desaparición de más de 50 empresas automotrices en pocos años, a raíz de los escasos beneficios que registran en la actualidad.

La producción de vehículos eléctricos se reduce en China
Ante toda esta problemática, condicionada por el aumento de la competencia, la producción de automóviles eléctricos en China se ha reducido un 17% respecto al año anterior. Una situación desfavorable, teniendo en cuenta que en 2024 se fabricó un 8% más de vehículos eléctricos que en 2023. La industria automovilística china se encuentra en retroceso y el gobierno chino ve la necesidad de intervenir.
Estos datos se ven reforzados tras la publicación del medio inglés The Guardian, en el que apuntan que la sobreinversión de BYD ha provocado que la compañía pierda capacidad productiva. Un caso que no es aislado, pues se estima que son muchas las empresas que están funcionando al 2% de su capacidad, como consecuencia de la producción masiva de coches eléctricos en el pasado, y cuyas ventas a día de hoy no son las esperadas.
Por el momento, el Gobierno chino no ha compartido cuáles son las medidas que van a adoptar para controlar al sector automovilístico, pero no se harán esperar mucho tras las palabras de Xi Jinping, quien quiere salvar la economía nacional a toda costa.
Foto: Government of Russia (Wikimedia Commons)

