Las acciones de BYD caen, ¿es buen momento para comprar?

Las acciones de BYD han caído después de anunciar importantes rebajas en los precios de sus 22 modelos. Algunos analistas advierten de una guerra de precios en China.
En los últimos meses, las buenas noticias amontaban para una BYD que en abril vio cómo superaba a Tesla en ventas en Europa, con un margen estrecho, pero ahí quedaba el dato. Sin embargo, este lunes las acciones de BYD han caído. Así que, ¿es buen momento para comprar?
La compañía ha dado un giro a su estrategia para adaptarse a la caída generalizada en la demanda que sufre el sector, anunciando una importante bajada de precios en sus 22 modelos.
Con esta medida, BYD pretende aumentar las ventas, pero los mercados temen una pérdida de rentabilidad. El movimiento no ha sido bien recibido en la bolsa de Hong Kong.
Los inversores lo ven como un inicio de una guerra de precios que podría atacar los márgenes y la rentabilidad de toda la industria en China, según publica el diario El Economista.
En consecuencia, las acciones de BYD cayeron un 5,93%, aunque llegaron al 8%, arrastrando a otros fabricantes chinos, como Li Auto, GWM y el gigante Geely. Este último se dejó un 9%.
¿Por qué BYD baja los precios?

Bajar los precios para aumentar las ventas en un contexto de desaceleración en las matriculaciones es comprensible. Pero resulta extraño en un momento en el que BYD está vendiendo más que nunca, hasta superar a Tesla.
Según algunos analistas, la compañía china necesita crecer aún más para afianzar su liderazgo, aunque ello suponga sacrificar rentabilidad.
Desde Citi señalan que la decisión del fabricante asiático impulsará los envío entre un 20 y un 30% para el próximo trimestre, en comparación con el anterior, pero registrará un beneficio de 9.000 (unos 1.100 euros) yuanes por vehículo, frente a los 10.000 de antes (algo más de 1.200 euros).
Por su parte, según JP Morgan, los recortes en las tarifas parecen estar dirigidos a defender la cuota de mercado frente a la competencia extranjera y ayudar a BYD a alcanzar su objetivo de entregas del segundo trimestre de 1,2 millones de unidades.
Guerra de precios

Al bajar el precio de un producto, se reduce el margen de beneficio. Esta política puede soportarla una compañía grande como BYD. El problema lo tienen muchas otras más pequeñas, que ya operaban con unos márgenes muy bajos.
Porque la medida de BYD obliga a otras marcas a hacer lo mismo para seguir compitiendo. En China operan más de 100 fabricantes y, según el Ministerio de Industria y Tecnología chino, tienen una capacidad de producción de 36 millones de unidades al año, mientras la demanda es de unos 17 millones.
Por tanto, hay un exceso de producción de más del 50%. La situación es muy ajustada, por eso un recorte de tarifas como la de BYD obliga a los demás a seguir la misma tendencia para no quedarse atrás.
Por eso, para algunos analistas, estamos a las puertas de una guerra de precios que puede acabar con la desaparición de muchas compañías chinas.
Con más de 100 fabricantes, el mercado está sobresaturado y las marcas se han embarcado en una batalla de continuas bajadas de precios y búsqueda de mercados internacionales. De esta guerra, sólo las más fuertes sobrevivirán y se harán con la producción de los perdedores.
¿Buen momento para comprar?

Algunos ejecutivos de firmas chinas reconocen esta situación. Durante la presentación de los resultados, el CEO de Geely, Gan Jiayue, explicó que "la ronda eliminatoria de la industria automotriz de China comenzará de manera integral y la industria entrará en un período de consolidación, con una reorganización completa".
Por otro lado, Wang Chuanfu, presidente de BYD, también habló de "ronda de eliminación brutal", mientras Yin Tongyue, presidente del Grupo Chery es aún más contundente y hablaba de una "carrera a vida o muerte".
Algunos modelos de BYD han bajado de precio hasta un 34%. Por poner dos ejemplos, el Seagull cuesta en China unos 7.250 euros al cambio, mientras que el Seal híbrido está por unos 13.400 euros.
De momento, la bajada de precios de BYD no se refleja en los mercados internacionales, aunque se espera que las marcas terminen aplicando descuentos en el exterior para escapar de la feroz competencia local y, quizá, ahí podría beneficiarse Europa, pese a los aranceles.
