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Preguntas tontas: ¿puede instalar tu empresa un GPS en el coche para controlarte?

Localizadores GPS

Una sentencia dictada por el Tribunal Supremo da la respuesta a si la empresa puede instalar un GPS en el coche para controlar a sus trabajadores. Es un sí rotundo que, además, advierte de que la información recabada por esta tecnología puede servir para emprender acciones contra el conductor si no cumple sus obligaciones.

Sí, la empresa puede instalar un GPS en el coche para controlar su actividad, esto es, qué rutas sigue, qué paradas hace, cuánto dura su jornada... En principio, el GPS es una herramienta que facilita el trabajo de los gestores de flotas: les permite hacer cálculos de los consumos en base a los kilómetros recorridos y recabar información de las rutas y modos de conducción para sí aplicar mejoras que reduzcan los costes. 

Pero, al mismo tiempo, el GPS se convierte en un caja negra que delata todos los movimientos de los conductores. Y es aquí dónde surge la duda: ¿puede el jefe instalar un GPS para controlar a sus conductores?

Con conocimiento del conductor

La instalación de un GPS que registre los movimientos de los conductores suscita dudas sobre si puede ir en contra del derecho fundamental a la intimidad del trabajador. La clave para que no haya confrontación entre los derechos empresariales de dirección y el de los empleados está en que el trabajador debe estar informado de la instalación del GPS en el vehículo.

Así lo establece la sentencia dictada hace unos días por el Tribunal Supremo que establece que es lícito que el empresario  consulte y utilice la información proporcionada por el geolocalizador siempre que el trabajador haya sido informado previamente de la instalación del dispositivo y, además, tenga restringida la utilización del vehículo a la actividad laboral y solo se recoja información sobre el movimiento y localización del coche.

La sentencia llega después de que una trabajadora denunciara que su empresa (dedicada al comercio de equipos de telecomunicaciones) había decidido despedirla después de que constatara que había estado utilizando el vehículo de empresa estando de baja y durante el fin de semana. Esto a pesar de que la empresa les hubiera dado indicaciones de que tenían prohibido el uso del vehículo para fines ajenos a la actividad profesional.

Localizadores GPS

La sentencia indica que el despido es procedente porque la trabajadora "conocía que el vehículo no podía ser utilizado fuera de la jornada laboral y, junto a ello, que el mismo estaba localizable a través del receptor GPS".

En resumen: la empresa puede instalar un GPS para controlar a sus trabajadores siempre y cuando estos lo sepan y conozcan cuáles son los datos a recabar. Si el vehículo se utiliza para fines no laborales, el dispositivo deberá ser desconectado una vez termine la jornada laboral. Si el conductor desconoce la colocación del geolocalizador, la empresa no podrá utilizarlo para sancionarle.

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