Este Polaris RZR XP es un prototipo único en el mundo al que Porsche metió mano en su motor, y ahora se vende

Fue modificado bajo la supervisión de Porsche Engineering, y apareció en la lista de Cars & Bids, dejando al descubierto una colaboración muy exclusiva.

Este Polaris RZR XP es un prototipo único en el mundo al que Porsche metió mano en su motor, y ahora se vende. Fue modificado bajo la supervisión de Porsche Engineering, y apareció en la lista de Cars & Bids, dejando al descubierto una colaboración muy exclusiva.

Sin duda, a primera vista, parece un buggy más. Teniendo en cuenta que un Polaris no es un buggy más. Hablamos de un todoterreno ligero, nacido para saltar dunas y devorar senderos sin mayores problemas. Pero basta con investigar un poco este Polaris para darse cuenta que esconde secretos impropios de su clase.

El buggy cuenta con un motor bicilíndrico de 0.9 litros y 168 caballos, acoplado a una transmisión CVT. Pero no, aquí no está el secreto. El verdadero secreto está en el chasis alargado con piezas de la versión de cuatro plazas, además de una serie de modificaciones que lo transforman en algo único.

Cuenta con suspensión KW, de nivel muy superior a la estándar. Sistema de frenos firmado por Porsche y Audi, un detalle que lo conecta directamente con los deportivos europeos. Asientos de Porsche 911 GT3 RS de la generación 997, colocados tan bajos que obligaron a rediseñar el piso, además de modificar la disposición del salpicadero.

Igualmente, montaron un alerón trasero descomunal, un elemento más propio de un coche de circuito que de un buggy. Pero además, el el vendedor asegura que este prototipo cuenta con premiso de “vehículo legal” en Arizona, aunque con matices. ¿Cuáles son esos matices?

A ver, un prototipo que en condiciones normales debería haber terminado en un depósito no suele tener permitido rodar en carrtera. Además, este coche debería de estar en un museo. Pero no, no solo sobrevive, sino que además podría rodar, al menos en teoría, por carreteras abiertas.

Y es que los prototipos nacen para probar tecnologías. No suelen ser creados para ser vendidos. Lo habitual es que sean destruidos o guardados bajo llave en colecciones privadas de las propias marcas. Que uno de ellos aparezca en una subasta pública no es nada normal.

Pero, ¿qué hace Porsche aquí? ¿Qué buscaba Porsche con un proyecto así? La respuesta no está confirmada. Una idea y posible respuesta apunta a que la marca alemana experimentaba con sistemas de suspensión y comportamiento dinámico en terrenos extremos.

No solo crean coches para romper el crono del circuito de Nürburgring, también ofrecen coches valiosos para rodar fuera de carretera, y estarían trabajando en el desarrollo de SUV de alto rendimiento. Otra teoría sugiere que se trató de un ejercicio de ingeniería aplicada.

Hablamos de que sería un “laboratorio rodante” donde se probaron piezas, materiales y configuraciones que nunca se verían en un Porsche de serie. Con ello, se probarían diferentes elementos para encontrar soluciones técnicas. Tras esta aventura, sale a subasta en Cars & Bids.

Y no, no es simplemente un buggy vitaminado. Es un pedazo de historia del automóvil, un coche que esconde secretos de Weissach. El precio final que puede alcanzar es toda una incógnita. Y es que los coleccionistas de lo extraño y lo único estarán dispuestos a pagar lo que sea por llevarse a casa un… ¿Porsche

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