Gunther Werks ha creado el Porsche 911 que nadie se ha atrevido a fabricar

El Project F-26 es el último trabajo de Gunther Werks, un restomod del Porsche 911 que está inspirado en el icónico Slantnose y será muy exclusivo.
El Porsche 911 es uno de los coches deportivos más icónicos de la historia, un vehículo con una larga trayectoria a sus espaldas y con una igual de larga lista de versiones especiales y codiciadas. Entre ellas, hay una rara que tiene un encanto especial, el conocido como Porsche 911 Slantnose. Ahora, Gunther Werks ha hecho de las suyas, creando un restomod espectacular que homenajea el concepto.
Esto hace que lo primero que haya que hacer sea hablar del concepto en sí: ¿qué es un “slantnose”? La propia Porsche lo define de la siguiente manera.
“El Slantnose (o ‘Flachbau’) original es una variante del mítico 911 nacida en los años 80. Se trata de una preparación de fábrica muy poco común, que tomaba como base al 911 Turbo y se facturaba como una opción en el momento de la compra. Su diseño aerodinámico era pura herencia del 935 que dominó las carreras de resistencia durante años. Apenas hubo 900 unidades oficiales fabricadas de este 911 de calle con el morro plano, a las que habría que sumar los kits externos de otros fabricantes”, explica.
Su elemento más característico es que, en lugar de los reconocibles faros delanteros redondos, tan propios del ‘nueveonce’, el frontal era completamente aplanado, consiguiendo una parte delantera incluso más incisiva de lo habitual.
Dado que se produjeron muy pocos, están más que cotizados, así que Gunther Werks ha querido crear el suyo propio, al que ha denominado como Project F-26 y que ha presentado en The Quail, A Motorsports Gathering.
Que tenga ese nombre no es casualidad, ya que inspirado en el Porsche 935 Slantnose y el Porsche Slantnose de carretera, recibe su denominación de la forma aerodinámica de un avión de combate.
Gunther Werks afirma que en su construcción ha utilizado un innovador proceso de fibra de carbono, la carrocería está decorada con una pintura metalizada personalizada, luce un enorme alerón de fibra de carbono que consigue una gran carga aerodinámica, los paneles traseros integran una toma de aire lateral y el guardabarros trasero es cuadrado.
Sin embargo, el punto central es la parte delantera, que hace gala del característico frontal Slantnose, con unos estilizados grupos ópticos de tamaño bastante contenido y que son fijos, lo que ayuda a mejorar la aerodinámica. El fabricante a punta que, en vacío, el deportivo solo pesa 1.227 kg.
El interior también específico y cuenta con fibra de carbono expuesta, tapicería de cuero y detalles en Alcantara en el techo. El salpicadero presenta la radio Porsche Classic con Apple CarPlay, el volante está inspirado en el perfil del ala de un avión de combate y “la palanca de cambios de madera rinde homenaje a la tradición automovilística de Porsche”.
Pasando a la mecánica, monta un motor bóxer de seis cilindros y 4,0 litros biturbo refrigerado por aire desarrollado por Gunther Werks y codesarrollado por Rothsport Racing, que desarrolla 1.000 CV de potencia y 1.017 Nm de par máximo. Una transmisión manual de seis velocidades y un diferencial de deslizamiento limitado se encargan de lidiar con ello.
El propulsor ha recibido modificaciones de todo tipo: un ventilador derivado de las carreras se encarga de la refrigeración, dispone de una caja de aire de fibra de carbono completamente nueva, el intercooler se ha rediseñado y cuenta con válvulas de descarga integradas en el sistema de admisión. Además, es compatible con etanol de alto octanaje.
Otros elementos a destacar son la distancia entre ejes ampliada en 30 mm, las llantas monobloque de magnesio Turbo Twist, los neumáticos Continental ExtremeContact Force de 295/30R18 delante y 335/30R18 detrás, la suspensión delantera de doble horquilla nueva, los amortiguadores JRZ adaptativos, el ABS de competición y el control de tracción avanzado.

Peter Nam, fundador de Gunther Werks, ha declarado: “El Slantnose es un icono audaz del pasado de Porsche. Nos pareció que era el momento adecuado para reinventarlo con artesanía e ingeniería modernas. Es nuestra forma de unir la nostalgia con el rendimiento de última generación para el conductor moderno”.
Como suele ocurrir con todas las creaciones de Gunther Werks, el Project F-26 va a ser un modelo muy exclusivo, con una producción limitada a 26 unidades, “cada una diseñada para el conductor exigente que busca una experiencia analógica y moderna”.
No se ha revelado su precio, pero huelga decir que será una cantidad extremadamente grande que, eso sí, merecerá la pena desembolsar, puesto que una obra de la compañía con una tirada de unidades tan limitada seguramente se revalorice desde el primer momento, así que es una buena inversión.

