Un nuevo estudio independiente analiza la autonomía de cinco coches eléctricos, todos por debajo de la oficial, pero uno con 111 km menos

Todo el mundo sabe que la autonomía real de los coches eléctricos es muy diferente de la homologada, pero este informe muestra cuánta diferencia hay.
Cuando compras un coche, sabes que va a consumir más de lo que está homologado. De la misma manera, cuando compras un coche eléctrico, sabes que su autonomía real va a ser inferior a la que declaran tanto el fabricante como los ciclos de homologación. Pero, ¿cuánto menos? Porque en un coche de baterías ese dato puede ser clave. Un estudio reciente indica que puede ser un rango de acción hasta 111 km inferior.
Lo ha llevado a cabo la Australian Automobile Association (AAA) que, desde 2023, lleva a cabo el Programa de Pruebas en el Mundo Real, un test en un circuito de 93 km de longitud en el que, empleando protocolos de prueba basados en la normativa europea, es decir, el ciclo WLTP, que es bastante estricto, pone a prueba coches con todo tipo de sistemas de propulsión.
Hasta la fecha ya ha analizado 114 automóviles diferentes, tantos de combustión como híbridos y, por su puesto, eléctricos. De hecho, en su última tanda ha puesto a prueba cinco vehículos de baterías y los resultados no han sido muy alentadores: el alance real de todos ellos es inferior al declarado en laboratorio, en algunos casos con diferencias exageradamente grandes.
La AAA ha testeado cinco modelos de cero emisiones populares en el mercado, desde superventas absolutos hasta alguna opción menos conocida, pasando incluso por la presencia de un modelo chino: Tesla Model 3, Tesla Model Y, Kia EV6, BYD Atto 3 y Smart #3.
Los resultados, si bien no sorprendieron, sí confirmaron una tendencia clara: ninguno de los vehículos logró alcanzar la autonomía que anuncian oficialmente. Se puede concluir que todos salieron mal parados, pero las diferencias entre las cifras teóricas y las reales variaron considerablemente entre los distintos modelos, desde un 5% que puede ser hasta entendible hasta un 23% que si debería poner sobre aviso a los compradores.
De la tanda, el coche que obtuvo mejores resultados fue el Smart #3, que demostró ser el más cercano a sus cifras de homologación. Según el fabricante, este modelo puede recorrer hasta 455 kilómetros con una sola carga, y en la prueba real logró alcanzar los 432 km, lo que representa una diferencia de apenas el 5%.
Bastante de cerca le sigue el Tesla Model Y, que registra una pérdida del 8%, bajando de 533 km a 490 km. El estadounidense está técnicamente empatado con el Kia EV6, que registró un descenso del 8% también, aunque en su caso la autonomía oficial es de 528 km y recorrió 484 km en condiciones reales.
Fuera del podio se queda el Tesla Model 3, actualmente el coche eléctrico más vendido en España. Su autonomía oficial es de 513 km, pero solo alcanzó los 441 km en la prueba, lo que significa una caída del 14%, lo que ya es un porcentaje reseñable al que hay que prestar atención.
Sin embargo, el peor rendimiento lo protagonizó el BYD Atto 3, que prácticamente tuvo un rendimiento una cuarta parte inferior a lo que promete. Su autonomía declarada es de 480 km, pero en el test del AAA solo llegó a recorrer 369 km, lo que supone una reducción del 23%.
La explicación principal de estos resultados está en el consumo energético real de los vehículos. Todos los modelos analizados, salvo una excepción, consumieron más energía en condiciones reales que la que se declara oficialmente. Este mayor consumo lleva a un agotamiento más rápido de la batería y, en consecuencia, a una reducción de la autonomía efectiva.
El único modelo que presentó una mejor eficiencia energética en la prueba real que en la homologación fue el Tesla Model Y, que registró un consumo de 16,7 kWh/100 km frente a los 16,9 kWh/100 km declarados. Sin embargo, a pesar de esta mejora, su autonomía también fue menor de la homologada.
Todos los demás registraron un consumo mayor que el anunciado en diversos grados. El Kia EV6 mostró un leve aumento en el consumo, pasando de 16,5 a 16,6 kWh/100 km (+1%). El Smart #3 subió un 4%, de 16,3 a 17 kWh/100 km. El Tesla Model 3 pasó de 13,2 a 14 kWh/100 km (+6%), y, de nuevo, el peor parado fue el BYD Atto 3, cuyo consumo aumentó un 21%, desde los 14,9 hasta los 18 kWh/100 km, lo que explica su pobre rendimiento final.
Michael Bradley, director general de la Australian Automobile Association, ha explicado: “A medida que más vehículos eléctricos se incorporan a nuestro mercado, nuestras pruebas ayudarán a los consumidores a comprender qué nuevos competidores ofrecen la misma autonomía de batería”.

