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Noticia

Un Nissan GT-R acaba una 'drag race' ¡empotrado contra el muro!

Nissan GT-R
El conductor del Nissan GT-R del que hoy os vamos a hablar no debe ser el más experto del planeta, y es que fue capaz de acabar una 'drag race' empotrado contra uno de los muros tras perder el control.

Probamos el Nissan GT-R

El desarrollo de una 'drag race' no parece para nada complicado. Dos coches, una distancia determinada y a ver cuál de los dos puede más en términos de aceleración pura y dura. Ni siquiera parece un desafío para el que se pone al volante, ¿verdad? Pues todo lo contrario. Si no solamente tienes que comprobar lo que le pasó al piloto del Nissan GT-R del siguiente vídeo:

Llevar tal nivel de potencia bajo tu pie derecho, aunque sea en línea recta, es una responsabilidad para la que tienes que haber entrenado. Y más si desconectas las ayudas electrónicas. Cualquier mal movimiento se magnifica a ciertas velocidades, y cuando se pierde un coche de la potencia del GT-R, se hace a lo grande. Si no que se lo digan a nuestro amigo, que además tenía la carrera en cuestión ya ganada.

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Una de las posibles razones del accidente de este Nissan GT-R la tenemos en la baja temperatura reinante, que seguro provocaba que la adherencia del asfalto no fuese la mejor. Según se puede escuchar durante el vídeo, la noche en la que se celebró esta 'drag race' había tan solo 6 grados centígrados en el ambiente. Seguro que en el asfalto no había muchos más.

Sea como sea, lo cierto es que el Nissan GT-R cuenta con un motor de 570 CV -siempre y cuando la unidad estrellada no haya sido retocada, que todo puede ser- no apto para todos los públicos. Un servidor ha tenido la suerte de ponerse al volante de 'Godzilla' en alguna ocasión, y os aseguro que pocos coches más brutos que éste existen. De hecho, el BMW M440i al que se enfrenta en el vídeo parece una berlina del montón cuando todos sabemos que no es así. Para la próxima esperemos que pongan a alguien con mejores manos al volante del Nissan, aunque solo sea para evitarnos el disgusto que supone verle en el estado en el que acaba.

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