Ni prórroga, ni Ómnibus, no te hagas ilusiones, el Plan MOVES III está acabado y no se puede renovar. Estas son las soluciones

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No te hagas muchas ilusiones con la aprobación, finalmente, del decreto Ómnibus del gobierno: no habrá Plan MOVES III, no se puede renovar debido a una razón legal.
Por si había poca incertidumbre alrededor de la industria del automóvil, la inestabilidad que caracteriza la actual situación del gobierno añade un poco más. Si te habías hecho ilusiones con la aprobación del famoso decreto Ómnibus, ya te adelantamos que el Plan MOVES III está acabado y no se puede renovar.
Como ya sabrás, el Plan MOVES III de ayudas a la compra de coches enchufables (híbridos y eléctricos) caducaba el pasado 31 de diciembre, pero justo antes de que terminara el año, el gobierno lo prorrogó hasta el 31 de junio de 2025.
Esta prórroga se publicó unos días después en el BOE, pero antes de entrar en vigor, tenía que pasar por el Congreso de los Diputados, mediante la convalidación de un decreto.
Un decreto (o Real Decreto) es una potestad legislativa que la Cámara baja (la encargada de hacer las leyes) cede al Poder Ejecutivo, aunque la Constitución establece en su artículo 86 que el gobierno sólo puede ejercer esta potestad “en casos de extraordinaria y urgente necesidad”.
Una vez aprobado el decreto en Consejo de Ministros, debe ser convalidado en el Congreso. Y aquí es donde empezaron los problemas. La semana pasada, la Cámara legislativa no lo convalidó, con los votos en contra de PP, Vox y Junts (177 votos en total). Recordemos que la mayoría está en 176.
El decreto Ómnibus sale adelante

El motivo es que dicho decreto (Real Decreto-Ley 9/2024, de 23 de diciembre) era una especie de cajón de sastre que incluía medidas de distinto pelaje, desde la actualización de las pensiones y las ayudas a los afectados de la DANA en Valencia, hasta la subida de impuestos a las compañías energéticas o la protección de ‘okupas’. También las ayudas a los coches eléctricos.
De ahí que se llame Ómnibus. Finalmente, después de varios días de negociaciones, el gobierno ha cedido a las pretensiones de Junts y, entre otras cosas, ha fragmentado el decreto inicial, separando la parte social de otras.
Ahora, el decreto se convalida con el voto de la formación nacionalista catalana, lo que significa que se van a aprobar algunas medidas importantes, como la actualización de las pensiones con el IPC, las ayudas a los valencianos que sufrieron la gota fría, las ayudas al transporte…
En teoría, cabría pensar que también seguirán vigentes las ayudas a la compra de vehículos eléctricos. Sin embargo, hay otro problema, como explica José Luis Cano en El Español: el Plan MOVES III no se puede renovar.
El Plan MOVES III no se puede renovar por esta razón

El Plan MOVES III no se puede reeditar. Al menos en la forma en que lo conocemos. Sí se podrá hacer otro nuevo. El motivo es que “la Ley 39/2015, de 1 de octubre, de procedimiento administrativo común, establece que en lo que ha vencido plazo vigencia, la administración ha perdido definitivamente la oportunidad de dar inicio al procedimiento”, explica El Español.
Por eso, el programa de ayudas que existía hasta ahora “no se puede aprobar en Consejo de Ministros y no se podrá presentar para su aprobación en el Congreso de los Diputados”.
No hace falta explicar lo que supone para la venta de coches eléctricos la ausencia de un plan de incentivos, justo en un año en el que los fabricantes deben aumentar las matriculaciones de vehículos más eficientes para cumplir con la nueva normativa CAFE, que entró en vigor el 1 de enero.
Esta norma obliga a las marcas a reducir de manera significativa la media de emisiones que deben cumplir en el conjunto de coches vendidos, pasando de 115,1 a 93,6 gramos por kilómetro. De lo contrario, se enfrentarán a fuertes sanciones.
¿Qué solución hay?

Así las cosas, ¿qué solución hay? Hay varias alternativas, empezando por elaborar un nuevo plan, que requeriría un nuevo nombre. El problema es que implicaría iniciar le proceso desde cero, con nuevas bases regulatorias, y su puesta en marcha tardaría bastante tiempo.
A esto hay que añadir otros problemas no menores: la falta de unos presupuestos generales (recordemos que el gobierno mantiene prorrogados los presupuestos de 2023 y no tiene los acuerdos para unos nuevos) y la debilidad parlamentaria del gobierno, que lo obliga a depender de varios grupos para sacar adelante cualquier medida.
Otra opción podría ser la restauración de la subvención con el IRPF, incluso, ampliar la deducción que se aplica actualmente, pero esto también depende de la voluntad política.
La Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica (AEDIVE) ha propuesto una medida más rápida: aumentar la deducción en el IRPF del 15% actual al 21% y hasta una base máxima de 45.000 euros, lo que supondría una deducción de hasta 9.450 euros, en lugar de 3.000 euros como hasta ahora.
Asimismo, la asociación reclama otras medidas, como una deducción en el IRPF del 35% del valor de la instalación del punto de recarga, siendo la base máxima de deducción 3.000 euros, deducciones en el impuesto de sociedades, un bono por achatarramiento de 2.000 euros y seguir mejorando los certificados de ahorro energético (CAES).
