Ni para cualquier persona ni a corto plazo: esta es la realidad sobre el coche volador y cuándo llegará

Son muchas las empresas que están invirtiendo millones en el desarrollo de los coches voladores (o aerotaxis), pero, ¿en qué estado se encuentra la industria?

Cuando se habla del futuro del automóvil, durante toda la historia se han lanzado previsiones de todo tipo, la mayoría de ellas sin llegar a cumplirse. En los últimos años los vaticinios han sido dispares: el del coche eléctrico parece estar en camino, el de los coches autónomos algo (bastante) más lejos…, pero, ¿qué hay de los coches voladores?

Echando la vista atrás, en la última década se ha apuntado a ellos (también referidos a menudo como aerotaxis) como ‘the next big thing’. Las previsiones más optimistas apuntaban a que si no ya, dentro de poco tendríamos automóviles volando y prestando servicio en las ciudades, pero nada de ello se ha hecho realidad. ¿Cuál es la verdadera realidad del coche volador?

Se trata de una pregunta compleja, puesto que hay muchos actores interviniendo en ella. Los coches voladores son una realidad en la que multitud de empresas están invirtiendo, pero a día de hoy son pocos los modelos que funcionen en condiciones reales, todavía menos los que están a la venta y ninguno está al alcance del mero mortal.

La industria, desde que se empezó a hablar del tema en serio hace ya unos años, se dividió en dos ramas. Por una parte, aquellos que crearon coches voladores para venderlos a particulares; por otra, los que los veían más como un servicio de taxis o de coches compartidos.

Hasta la fecha, las empresas que más han avanzado han sido las primeras, puesto que son las que ya han puesto sus modelos en el mercado o incluso ya cuentan con permisos para volar.

El caso más destacado es el del AirCar, que ha recibido el Certificado de Aeronavegabilidad. Por parte de la Aviación Civil de Eslovaquia. Para conseguirlo, ha realizado más de 100 vuelos acumulando 70 horas de pruebas.

Es, además, uno de los pocos coches voladores que cumple con la definición como tal, puesto que es un vehículo con forma de automóvil, que puede rodar por la carretera, pero cuenta además con alas y puede volar como un avión. De hecho, sus despegues y aterrizajes son similares a los de estas aeronaves.

Otro ejemplo es el de Alef Aueronautics, que tiene el Model A casi listo para producción. Tiene forma de coche, puede rodar durante hasta 320 km y volar durante hasta 177 km. Su funcionamiento, sin embargo, es similar al de un helicóptero, utilizando hélices para elevarse.

Es este el camino que están recorriendo mayoría de “coches voladores” que se han presentado, puesto que, en realidad, son una suerte de drones de gran tamaño, vehículo de despegue y aterrizaje vertical eléctricos (eVTOL) que en realidad no pueden circular como un coche tradicional.

Una marca que ha optado por una solución mixta a esto ha sido Xpeng, que ha optado por crear una furgoneta que en su zona de carga lleva integrado un dron, por lo que técnicamente no es un coche volador, si no un coche con un dron que vuela, pero a efectos prácticos es capaz de cumplir con ambas tareas.

El denominado como Land Aircraft Carrier, combina el vehículo terrestre, de 5,5 metros y con una mecánica eléctrica de autonomía extendida que le da 1.000 km de rango; con la aeronave, capaz de transportar a dos personas y que se guarda dentro del coche en cinco minutos. La compañía afirma haber recibido ya más de 2.000 pedidos, aunque cuesta unos 280.000 dólares.

¿Cuándo llegan los coches voladores y cómo funcionarán?

Varios de los modelos mencionados apuntan a fechas muy tempranas: el Alef tiene intención de empezar a producirse a finales de 2025, mientras que el de Xpeng buscaría empezar sus entregas en 2026. Sin embargo, el resto de compañías no son tan optimistas y apuntan a 2030 como una fecha más factible para sus proyectos.

La cuestión relevante es que, una vez la tecnología esté preparada, lo importante es cuál va a ser el marco legal en el que van a operar.

Muchas de las compañías implicadas en el desarrollo de estos vehículos tenían en mente que fueran autónomos, por motivos como ahorrar peso, porque es más rápido para tener una flota de aerotaxis en constante movimiento o porque, en el caso de particulares, así no tendrían que sacarse una licencia para poder volarlos.

Sin embargo, esto parece poco factible, al menos en primera instancia. Su regulación dependerá de cada país, pero por el momento uno de los pocos que se ha pronunciado al respecto ha sido Estados Unidos a través de la Federal Aviation Administration.

Según las consideraciones del organismo, en una primera etapa que se extenderá hasta 2028, los coches voladores estarán regulados prácticamente como si fueran helicópteros, teniendo que contar con un piloto con licencia a los mandos, así como con hojas de vuelo planificadas con anterioridad, y pudiendo operar únicamente desde helipuertos o aeropuertos.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España