Ni Audi R8 ni RS 6, este Audi moja la oreja a todos alcanzando los 420 km/h

Subastan un Audi 100 S4 modificado con más de 1.000 CV que, en su día, ostentó el récord del sedán más rápido del mundo, alcanzando los 420 km/h en Bonneville.
El Audi más potente de la historia hasta la fecha es el e-Tron GT Performance, con casi 1.000 CV, pero hablamos de un coche eléctrico. Sin embargo, ni este ni ninguno de los modelos de la gama RS es tan rápido como este Audi que alcanzó los 420 km/h.
Se trata de un Audi S4 de 1993, aunque poco tiene que ver con el S4 que estás pensando. La primera vez que Audi empleó esta denominación fue para nombrar la versión más potente del Audi 100, el precursor del Audi A6.
Exactamente, su nombre era Audi 100 S4. Más tarde, la firma de Ingolstadt emplearía esa denominación para la versión más prestacional del A4, sustituto del Audi 80.
Ambos modelos, el 80 y el 100, fueron muy importantes para Audi, porque contribuyeron a consolidar, definitivamente, a la marca entre las premium. Especialmente, en mercados como el español.
Eran coches muy sólidos, robustos, con una gran calidad de fabricación y mecánicas muy fiables, sobre todo, las novedosas TDI que tan buen rendimiento ofrecían, con unos bajos consumos.
Subastan un Audi 100 S4 modificado que alcanzó los 420 km/h
Este Audi 100 S4 es tan rápido que en su día ostentó el récord mundial del sedán más rápido del mundo. Originalmente, el S4 llevaba un motor de cinco cilindros turbo y 2.2 litros que producía 230 CV repartidos entre las cuatro ruedas mediante una caja de cambios manual de cinco velocidades. Era capaz de alcanzar los 240 km/h.
El modelo que ves aquí y que se subasta el portal Cars & Bids conserva el motor turboalimentado de cinco cilindros en línea, una transmisión manual y tracción total, pero no tiene nada que ver con el coche de serie.
Recibió numerosas modificaciones por parte Jeff Gerner, propietario de Four Ring Performance, especialista en Audi, en Misuri, Estados Unidos.
El motor original está repleto de piezas de aluminio y equipado con un turbo Borg Warner S400SX de gran tamaño, lo que da como resultado 1171 CV y 957 Nm de par. Una auténtica bestialidad.
Los S4 de serie nunca alcanzaron el límite que marcaba en el velocímetro (270 km/h), pero esta unidad modificada alcanzó una velocidad máxima de 420 km/h y una media de 383 km/h durante la Bonneville Speed Week de 2012 con el propio Jeff al volante.
Naturalmente, para alcanzar esas velocidades fue necesario realizar muchas otras modificaciones no relacionadas con el motor, como ventanas compuestas ignífugas y a prueba de roturas, una jaula antivuelco de seis puntos, un sistema de extinción de incendios y un paracaídas, todos los cuales siguen estando presentes.
Una oportunidad única

El coche tiene pinta de que podría volver a Bonneville a batir otro récord. Sin embargo, el vendedor afirma que puede circular por carretera sin mucho trabajo, aunque sólo en algunos Estados del país norteamericano. No obstante, no parece que el próximo propietario desee ponerlo otra vez a 420 km/h.
A quien le guste la idea de tener uno de los coches más rápidos del mundo y sea un fan de Audi, es una gran oportunidad. En el momento de escribir estas líneas, faltan tres días para cerrar la subasta y la última puja alcanza los 26.789 dólares, casi 23.000 euros.
Audi 100, un modelo clave para Ingolstadt

Hoy, la marca Audi goza de un gran prestigio y es una de las integrantes del trío alemán que domina el segmento de las berlinas premium. Sin embargo, no siempre fue así.
La firma de los cuatro aros tuvo una vida difícil hasta, prácticamente, la década de los 80, cuando lanzó al mercado modelos como el Quattro (sobre todo, el Sport Quattro) que tanto éxito tuvo en el Mundial de Rallys. Pero también el Audi 100, 200, 80, entre otros.
Poco a poco, con mucho trabajo y tesón, Audi se ganó un hueco entre los grandes. La consolidación definitiva llegó en los 90, de la mano de modelos como el RS2 Avant, con la colaboración de Porsche.
Pero el Audi 100 también fue clave, un modelo que, a partir de la cuarta generación (C4) pasó a llamarse A6. En concreto, el S4 o 100 S4 fue el que inauguró la saga S que dura hasta hoy, para hacer referencia a las versiones deportivas, superadas más tarde por las RS.
Con la intención de plantar cara al BMW M5 y al Mercedes 500 E, el Audi 100 S4 se presentó en 1991 en el Salón del Automóvil de Barcelona, la misma cita donde se presentó el primer Seat Toledo.
Montaba un motor de cinco cilindros turbo y 2.2 litros con 230 CV y 350 Nm de par que le permitían acelerar de 0 a 100 km/h en menos de 7 segundos, unas cifras más que respetables en aquella época. Por supuesto, con la ayuda de la tracción quattro y dos diferenciales Torsen. El precio en España era de 6.545.668 pesetas, unos 39.340 euros que, actualmente, equivaldrían a unos 98.115 euros.

