Nadie te lo ha contado: así nació el Opel Kadett GSI

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El Opel Kadett GSI fue icono de los años 80, conocido por ser el anti Volkswagen Golf GTI, pues dio un “repaso” al que fuera el creador del segmento de los compactos deportivos. Pero, ¿de dónde salió este modelo?
Lo cierto es que para encontrar el comienzo de la historia del Kadett GSi hay que remontarse al nacimiento del primer Kadett, que es mucho más antiguo de lo que cabría imaginar, puesto que la primera vez que se puso a la venta fue incluso antes de la Segunda Guerra Mundial, en el año 36, aunque por el conflicto se tuvo que parar su producción.
Volvió a la carga en el 62, ya con un formato moderno y luciendo el apellido A que identificaba a la generación. Poco a poco se fue labrando una buena reputación, mejorando entrega tras entrega hasta que llegó la E, presentada en el Salón del Automóvil de París y que fue la que sirvió de base para la creación de la variante deportiva.
1984: Opel Kadett GSI
La fórmula del GSI (Grand Sport Injection) era bastante sencilla: ofrecer un modelo compacto con un motor más potente de lo normal, para conseguir unas prestaciones más deportivas y un comportamiento dinámico superior… aunque no terminó de conseguir todos sus propósitos.
El rival a batir por entonces era el Golf GTI, que ya iba por su segunda generación. Desde Opel tampoco se calentaron en exceso la cabeza y optaron por montar sobre el Kadett un motor 1.8 de 115 CV, que no parecen muchos vistos desde hoy en día, pero que eran una cifra reseñable para la época.
Dicha potencia le permitía alcanzar los 201 km/h de velocidad punta, rompiendo la barrera mental que eran los 200 km/h y consiguiendo dar un golpe sobre la mesa.
No contentos con ello, poco después (en 1986) mejorarían todavía más el motor, pasando a un bloque 2.0 que subía la potencia hasta los 130 CV y el par máximo hasta los 179 Nm, ampliando todavía más su velocidad punta, que ya se situaba en 208 km/h.
La “afrenta” no pasó desapercibida por parte de Volkswagen, que decidió tomar cartas en el asunto.
1987: Opel Kadett GSI 16v
Vio la luz el Golf GTi 16v, que aumentó su potencia hasta los 139 CV, volviendo a colocarse por delante del Opel, aunque no por mucho tiempo, puesto que en 1987 la firma del rayo lanzó su propio 16 válvulas, el Opel Kadett GSI 16v.
El bloque de 2,0 contaba con el diseño de Cosworth y subió el listón de manera considerable, llegando hasta los 156 CV, lo que no solo volvió a subir su velocidad máxima (217 km/h), si no que también mejoró su aceleración de 0 a 100 km/h, recortando el tiempo necesario para completar el sprint hasta los 7,7 segundos.
Posteriormente el Golf GTI recibió su versión G60, al definitiva para este duelo, pues alcanzaba los 160 CV.
En las comparaciones entre ambos modelos se solía apuntar que el Opel era el que mejor rendimiento daba a nivel de motor, pero que su motricidad estaba muy lejos de la agilidad y precisión exhibida por su rival.