El mundo está cambiando: en Estados Unidos están abandonando los coches grandes por modelos más racionales

En Estados Unidos, cada vez más compradores de coches nuevos optan por modelos más pequeños, económicos y racionales, ante el aumento de los precios.
En Estados Unidos siempre han destacado los coches grandes, cuanto más mejor. Vehículos que fácilmente superaban los cinco metros de largo, incluso los coupés. Pero algo está cambiado al otro lado del Atlántico, porque los compradores están abandonando los coches grandes por modelos más raciones.
No se trata de un cambio de gustos en los conductores estadounidenses, sino más bien un viraje obligado por las circunstancias. Cada vez buscan vehículos más pequeños y asequibles, debido a los precios cada vez más altos, así como a los intereses de los préstamos disparados.
Como indican en CarScoops, con el aumento de los gastos, mucha gente se ve en apuros. El resultado es un descenso en las cifras de ventas de la mayoría de los vehículos grandes.
Por ejemplo, las ventas de pick-ups grandes, tanto populares allí, han caído un 1,9% este año en comparación con 2023, y los SUV medianos un 2,3%, según Edmunds.
No obstante, el modelo más vendido en Estados Unidos en 2024 fue el Ford F-150, con 765.649 unidades y el segundo fue el Chevrolet Silverado, con 542.517 matriculaciones.
Aumentan las ventas de coches más pequeños y asequibles en Estados Unidos

Pero las ventas de coches más pequeños y asequibles han despegado en Estados Unidos. En concreto, aumentaron un 23%, mientras que el crecimiento general del sector se ha mantenido en un dígito bajo.
Según los datos de Edmunds, sólo en noviembre las ventas de coches compactos aumentaron un 16%, mientras que las de SUV pequeños lo hicieron en un 11,5%.
Los analistas explican que los compradores están dispuestos a hacer el sacrificio a cambio de pagos más baratos: “Necesitan la funcionalidad que tiene el vehículo, pero les basta con comprar el tamaño más pequeño”, dijo Charles Chesbrough, economista senior de Cox Automotive, en declaraciones a The Wall Street Journal.
Sin embargo, la oferta es menor. En 2025, había más de 45 modelos a la venta en Estados Unidos por menos de 25.000 dólares. Hoy, sólo hay 11, con muchas berlinas y utilitarios a punto de morir.
El precio de la gasolina ha tenido algo que ver, ya que, mientras fue barato, crecieron las ventas de modelos grandes y ‘sedientos’. Pero las cosas han cambiado y el coste de la gasolina probablemente influirá en el rumbo de la industria en los próximos años.
Pero, además del coste del carburante, los compradores con un presupuesto ajustado se están aficionando a los SUV pequeños, según un análisis de Motor Intelligence, y una muestra de ello es el Chevrolet Trax, un compacto cuyas ventas se dispararon en noviembre un 89% y acumuló en todo el 2024 un total de 200.689 unidades.
Pendientes de los aranceles de Trump

Uno de los segmentos que ha logrado resistir a este cambio de tendencia es el de los SUV grandes, pero esto se debe más bien a que los compradores no soportan la menor practicidad de los modelos más pequeños.
Los compradores de este tipo de vehículos, principalmente familias, necesitan el espacio adicional que les aporta el mayor tamaño y los analistas afirman que los propietarios son reacios a hacer concesiones.
En cualquier caso, aunque las ventas de coches más pequeños y racionales han aumentado, puede que la tendencia no dure mucho tiempo. El nuevo presidente electo de los Estados Unidos, Donald Trump, ha dicho que va a imponer aranceles del 25% a los productos procedentes de México y Canadá.
Es en estos países, precisamente, donde se fabrican esos modelos de menor coste y, según varios analistas, las nuevas tasas supondrán un aumento del precio final del vehículo en una media de 3.000 euros.
Sin embargo, algunos como la CEO de General Motor, Mary Bara, creen que esto podría ser sólo una amenaza de Trump para lograr sus objetivos.
Sea como fuere, ponto saldremos de dudas, también las marcas que dependen en gran medida de las importaciones baratas, incluida GM, que fabrica en México casi un tercio de los coches que vende en Estados Unidos.
