Multa de 3.000 euros por insultar a un examinador de tráfico

Un aspirante a conductor (ya con permiso en vigor) ha sido condenado a pagar 3.000 euros de multa por insultar a un examinador de tráfico. No lo hizo en persona sino días después de haber fracasado en la prueba de circulación y a través de una carta publicada en un periódico.

Los hechos se remontan a 2017, pero ha sido ahora cuando la Audiencia Provincial de Orense (Galicia) ha ratificado la sentencia dictada por el juzgado de primera instancia número tres de Ourense. La decisión judicial condena al demandado por "daños morales al funcionario de Tráfico". 

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Insultos a través de una carta publicada en un periódico 

Según recoge el fallo con fecha del 9 de febrero al que ha tenido la agencia EFE, el condenado en un escrito publicado en 2017 incluyó "insultos, expresiones vejatorias e insinuaciones insidiosas sobre el físico, supuestos problemas psicológicos y orientación sexual del funcionario". También hizo "alusiones indirectas a la madre del demandante".

Al parecer, el ya condenado se examino en dos ocasiones del permiso de conducir tipo C ( necesario para conducir camiones), pero los insultos nada tuvieron que ver con el resultado de la prueba.

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El suceso recogido en la sentencia narra que el demandado fue recriminado en dos ocasiones por el examinador por estar en zona de pruebas en la que solo estaba permitido el acceso con un profesor.

Multa de 3.000 euros

Cinco meses después, fue cuando publicó un texto en la sección de "Cartas al Director" de un diario local en el que se refería al examinador, "con expresiones vejatorias", motivo que impulsó a este a denunciar una posible vulneración al honor.

Condenado en una primera decisión judicial, el entonces aspirante a conductor de camión recurrió la sentencia amparándose en la liberta de expresión. El Supremo, sin embargo, concluye que la conducta del examinador “no justificaba en modo  alguno” la respuesta del demandado, que no es "fruto de un impulso sino largamente meditada, casi cinco meses después y por escrito”.

Es por eso que el juez ratifica la sentencia que le condena a pagar 3.000 euros en concepto de indemnización por los daños morales causados al examinador de tráfico.

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