Muchos piden más puntos de carga para hacer la transición, pero lo cierto es que crecen más rápido que las ventas de eléctricos, según los expertos

La Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica decía en su Anuario de Electromovilidad 2024-2025 que España cuenta con más de 40.000 puntos de recarga públicos.
Muchos piden más puntos de carga para hacer la transición, pero lo cierto es que crecen más rápido que las ventas de eléctricos, según los expertos. Este es uno de los temas más señalados cuando se habla de la integración del coche eléctrico, un formato de vehículo que aún tiene que evolucionar.
Según el propio Gobierno, se confirma que se impondrá un nuevo impuesto al diésel de forma inminente. Sara Aagesen, Ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de España, además confirma que el Moves se renovará pronto.
La ministra espera tener la aprobación del resto de grupos parlamentarios próximamente. La vicepresidenta tercera, durante un desayuno informativo de Europa Press, confirmaba la idea de poner más impuestos a los motores de combustión interna, y en concreto al diésel.

La misma habla de "una fiscalidad adecuada" para "la parte fósil". Con ello, la demonización del motor de combustión sigue su curso, haciendo realmente complicado que puedan seguir conviviendo ambos formatos. Y todo en búsqueda de una mayor recaudación para apoyar la transición ecológica.
La intención sería equiparar la fiscalidad entre la gasolina y el gasóleo subiendo el impuesto de hidrocarburos. La Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos registra un IVA similar para ambos combustibles pero más impuesto en la parte de la gasolina.
Según datos recogidos por El Español, de la gasolina se pagan aproximadamente 0,47 euros por cada litro de impuesto sobre hidrocarburos, mientras que del diésel se pagan casi 0,38 euros. En total, unos 9 céntimos menos los que pagamos de impuestos por el diésel.
Pero, ¿cómo se está desarrollando la movilidad eléctrica? La Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica, por sus siglas Aedive, decía en su Anuario de Electromovilidad 2024-2025 que España cuenta con más de 40.000 puntos de recarga públicos.
Según los mismos, cada mes se instalan aproximadamente 1.000 puntos de carga de vehículos eléctricos nuevos. Una información que choca con la idea de que hay pocos puntos de carga en nuestro país y que contamos con muy pocos puntos para los coches que hay circulando.
“Desde el año 2020 hasta ahora, hemos movilizado una cantidad de recursos ingente, más de 2.500 millones de euros para la movilidad eléctrica. En el año 2018, me gustaría recordar que solo se movilizaban 50 millones de euros", decía Aagensen.

El Plan Moves III se frenó el pasado 22 de enero con el rechazo al 'decreto ómnibus' en el Congreso de los Diputados. Este plan cuenta con ayudas para la compra de vehículos eléctricos de entre 7.000 y 9.000 euros y para turismos la ayuda se mueve en los 4.500 euros por vehículo.
Eso sí, la forma en la que se gestiona la entrega de las ayudas al consumidor final ha sido siempre nefasta. No se hace en el momento de la compra y estas subvenciones no están exentas de tributación. Hay que esperar a que llegue y muchas familias no pueden permitirse ese tiempo de espera.
"La expectativa sigue siendo de crecimiento y la información que llega es que los españoles no nos podemos desplazar con un vehículo eléctrico. Para el parque existente podemos, soy usuaria de vehículo eléctrico y sí podemos, y creo que lo importante es que esa información también llegue a los ciudadanos para que no tengan ansiedad a la hora de tomar sus decisiones", ha afirmado Aagesen.

"Es el grupo del vehículo eléctrico, de la infraestructura de recarga, donde están todos los agentes, las distintas administraciones, pero también el sector, de las 'utilities' y el sector de los fabricantes, y yo creo que cuando identificamos una barrera lo que hacemos es trabajar para evitarla", decía la misma ministra.
Las ventas de coches eléctricos siguen creciendo en nuestro país y en Europa, pero desde hace meses han sufrido un frenazo de importancia. La evolución de las ventas no está yendo como se esperaba, y muchos clientes siguen viendo al coche eléctrico como una alternativa a medio plazo, nada realista a corto.